¿Y los estados financieros…apá?

Viborianus-

Victoriano Robles Cruz _________

Esta noche ha sido entretenida y divertida. La primera vez que despertamos fue a las 12:16, pasadita la media noche. Luego a las 01:26. La siguiente a las 02:36 y la última a las 03:40. ¡Que chinga…! En cada momento eran los dolorcitos de cabeza los presentes y algo de sudoración en las sienes. Una madrugada entre realidad y ficción, aunque como dice el argot popular en ocasiones la realidad supera la fantasía. Las molestias bajan de intensidad, las  mismas nos permiten descansar, a ratos, y debemos hacerlo. Disfrutamos estas dolencias quizá por eso las compartimos. Otra cara para la insalubridad.

Hoy día nueve hice el compromiso con mi nieta de llamarle, ella con 4.5 años, señaló el día, quizá como parte del manejo del calendario en su jardín escolar. También en Chetumal el Congreso del Estado recibirá el informe de la administración pública del último periodo del ejecutivo estatal, su cuarto de cinco años. Nos resulta curioso y frustrante, a la vez, encontrarnos con un incompleto informe. Trunco, pues desde hace una década los informes no contienen la información del estado financiero, en los anexos estadísticos.

Varias interrogantes surgen por ese ocultamiento de información: ¿Por qué el Congreso del Estado con su silencio de complicidad aprueba recibir una documentación incompleta? ¿Por qué ocultar la información financiera en los informes de gobierno? ¿A poco la ley de transparencia pública no obliga a los gobiernos estatales a entregar el estado de los ingresos y egresos de la administración pública? ¿Por qué ocultar ese desglose entre ingresos y egresos?, ¿cómo y en qué condiciones se adquirieron los recursos? y ¿cómo y dónde se aplicaron?

Resulta preocupante esa omisión de los estados financieros en el cuerpo principal del informe entregado a la legislatura. Nos preguntamos… qué papel desempeñan los denominados representantes populares ante esta inadvertencia… la más real: la de traidores. Ellos si saben que esos documentos recibidos vienen incompletos, faltos de información, pero sobre todo de la enorme deuda de los quintanarroenses. Un “congreso a modo” hasta resulta risible, son otros desvergonzados y ausentes de compromiso social. ¡Pero allá arriba hay uno que todo lo ve!

Si las condiciones fueran sanas y honestas la deuda activa, aquella sería destinada a la inversión en obras públicas productivas y al mejoramiento en la prestación de los servicios públicos. Y también debiera utilizarse para costear proyectos de inversión que produzcan ingresos monetarios, obras por cuya utilización se cubran derechos, tarifas y o cuotas de recuperación suficientes para cubrir la inversión, así como los gastos de administración, operación y mantenimiento de las obras construidas con los fondos del empréstito.

¿Pero qué utilidad pública han tenido los empréstitos adquiridos por el gobierno de Quintana Roo?  Si usted lo sabe, por favor háganoslo saber, mucho menos si esta información se oculta, se resguarda. Acogiéndonos al simple sentido común, el ocultar esa información presagia un uso no de utilidad pública, y no se trata de una simple perversidad; pero si pudiéramos verla con todas las agravantes del delito: premeditación, alevosía y ventaja. ¡Hacerse multimillonarios con costo a los quintanarroenses!

Por qué si la administración pública tiene su lado generoso tenemos que acudir a los abusivos usos y costumbres… o como dice Peña, a la cultura de la corrupción para sentirnos feliz. La rendición de cuentas de los gobernantes ante la ciudadanía y el perfeccionamiento de los mecanismos de fiscalización, son factores que contribuyen a lograr una mayor transparencia y eficiencia en el ejercicio de la gestión pública. Y reto fundamental de toda democracia es garantizar a la sociedad un ejercicio eficiente y transparente del manejo de los recursos públicos. ¿Por qué no hacerlo? ¿Tan difícil es respetar a los demás?

PD.- Vigor y fortaleza son la nobleza de las bestias, pero la rectitud y los modales es la nobleza del hombre. Demócrito de Abdera (460 AC-370 AC.). Filósofo griego.

PD.- Qué importa saber qué es una línea recta sino se sabe lo que es la rectitud. Séneca (2 AC-65). Lucio Anneo Séneca. Filósofo latino.

PD.- Tenemos el primer lugar de deuda per cápita en la nación. Empeñados todos nuestros ingresos.

viborianus@gmail.com  Twitter:@viborianus  ww w.viborianus.com

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