Urge vigorizar la fe

Ante las crisis no podemos quedarnos inertes: FJG

.- Estas crisis en las que se encuentra sumida nuestra sociedad están causando estragos por lo que la gente es la que debe cambiar a fin de que vaya pasando esto que está resultando tan nefasto y negativo pues lo único que está haciendo es dividir y acabar con las familias.

Heriberto Bonilla Barrón ___________________

Frente a las adversidades que están llevando a mucha gente a optar por la puerta falsa del suicidio o bien por el divorcio, debemos de mantener la fe y la esperanza de que sí es posible un mundo mejor, de que a pesar de que se den las situaciones negativas que estamos viendo en la familia y en la sociedad, tengamos la posibilidad de encontrarnos con parejas más estables y familias más unidas, de hogares más vivenciales en los valores humanos y cristianos desde la fe que profesamos para que vayamos superando estas crisis tan negativas que estamos sufriendo, dijo el padre Fernando de Jesús Gutiérrez, quien afirmó que lo peor que podrían hacer el hombre y la mujer sería quedarse cruzados de brazos y ver como nuestra sociedad se está derrumbando, de allí que perder la esperanza y no hacer nada sería lo peor.

El párroco de Pabellón en entrevista con FUERZA AGUASCALIENTES y con Mis raíces Digital, dijo que las crisis están causando estragos por lo que la gente es la que debe cambiar a fin de que vaya pasando esto que está resultando tan nefasto y negativo pues lo único que está haciendo es dividir y acabar con las familias.

Esto, señaló, está dejando graves consecuencias a la Iglesia y a la sociedad en general y luego dijo que se equivocan aquellos que se atreven a decir que la gente ha dejado de tener amor por Dios, señalando que el germen de la vida y de la gracia está presente en cada persona, pero hay que cultivarlo ya que es como una semillita que se deposita desde el bautismo y que hay que ir cuidando cotidianamente para que llegue a florecer y producir su fruto.

Vivimos en un mundo hedonista, materialista y sexualista, pero también está esta conciencia que va reclamando formas nuevas de allí que frente a tanta adversidad hay que mantener esa esperanza de que podemos vivir en un mundo mejor, señaló.

El altísimo número de divorcios que hoy estamos viendo, dijo el  querido ¨Padre Chuy¨ es parte de la inestabilidad de las parejas que se casan sin querer hacerlo, que forman una familia sin quererse comprometer y que no tienen una definición para integrar una familia, de  allí que en la Iglesia Católica insistamos tanto en la preparación matrimonial, en la formación catequésica, en la disponibilidad para que los muchachos vayan dando los pasos convenientes y en su momento lleguen a un compromiso verdadero como es el matrimonio.

Hoy resulta inconcebible ver cómo se pueden concretar los divorcios en 2 o 3 días gracias a los llamados ¨divorcios express¨, y de esto son responsables los legisladores y yo sería de la opinión de que más que abrir la puerta a la separación, se exigiera su cumplimiento a fin de no estar atentando contra la sociedad, indicó.

El ¨Padre Chuy¨ ni por un instante dudó al decir a FUERZA AGUASCALIENTES y a Mis Raíces Digital que la base de los valores está en la familia, señalando que si existe integración familiar habrá todo lo demás por consecuencia, en vez de estarnos perdiendo en tantas tonterías materialistas hay que preocuparnos por integrar a la familia.

Si el hombre sabe integrarla de común acuerdo con su compañera y buscar un objetivo común, todo se facilitará, aunque hay que advertir que no estaremos en un lecho de rosas, en donde no haya problemas y dificultades, vamos a batallar bastante.

El matrimonio es una lucha constante para la comprensión del hombre y la mujer, pero esa unión debe de irradiar a todos los hijos y encaminarlos a ser hombres de bien para la sociedad.

Quien tiene fe, tiene garantizada la presencia del Todopoderoso.

La fe mueve montañas, mueve al mundo y es motivo de unidad familiar.

La fe es lo que hoy debemos revitalizar para aspirar a ser mejores.

Frente a cualquier crisis, el amor y la fe siempre saldrán vencedores.

Frente a las adversidades del ayer y del presente, el amor y la fe es lo que da fuerzas a la humanidad para superarlas.

Frente a envidias, desesperanza y hasta en la enfermedad, el amor y la fe siempre dar n al hombre el valor, la entereza y la sabiduría para salir con bien y encaminar con firmeza el timón familiar.

Le darán la esperanza para superar las pruebas, esas grandes y dolorosas pruebas que se deben pasar para aspirar no sólo a vivir en la paz y la tranquilidad que tanto se desea hoy en día, sino para llegar al reino del Señor, dice el padre Felipe de Jesús Gutiérrez.

Luego dice que la familia mexicana se caracteriza por favorecer el apoyo, la unión, la entrega, el amor y la alegría y su fortaleza es que esto se percibe tanto en los momentos positivos, como en los problemáticos.

En la familia se generan valores como: la sencillez, la solidaridad, el trabajo y el esfuerzo; así como el resguardo de la tradición.

Por lo tanto, agrega, hoy y todos los días hay que dar un reconocimiento a la familia como el mejor lugar para la formación de valores y la transmisión de la cultura.

La familia es el ámbito primordial de desarrollo de cualquier ser humano por lo tanto hay que privilegiar la convivencia de las familias y reconozcamos la importancia de ellas en nuestra sociedad.

El gran lugar que ocupa la familia entre las nuevas generaciones tiene que ver, entre otras cosas, con la poca respuesta de las instituciones estatales a sus necesidades, lo cual les ha llevado a encontrar en el hogar y en la madre el único refugio de seguridad y solidaridad.

La unión familiar dice el ¨Padre Chuy¨, prepara para forjar la lealtad y la fidelidad en los proyectos de trascendencia social y por ende la búsqueda del bien común.

Es compartir éxitos y fracasos, resolver problemas juntos, tomar en cuenta las necesidades de otros, saber perdonar y pedir perdón.

La comunicación es parte fundamental de una familia que busca armonía. Debe de ser sincera, exaltando lo bueno y corrigiendo lo malo, de forma respetuosa pero firme.

La buena comunicación es básica para que exista entendimiento dentro del núcleo familiar, de esta manera la convivencia se manifiesta en el hecho de vivir juntos una misma realidad ya que es compartir espacios y trabajar juntos en casa, ver la misma televisión, escuchar el radio, acordar programas y compartirlos.

Es respetar los espacios, intereses y tiempos de los otros, por lo tanto, dice el ¨Padre Chuy¨ es necesario fortalecer la unidad familiar en estos tiempos tan difíciles y hacerlo con entusiasmo sin dejarnos derrotar pues aquél que lo hace está destinado a fracasar de allí que soy un convencido de que no hay que cruzarnos de brazos ante las adversidades ya que siempre hay por quien vivir y por quien luchar, dijo.

Estoy convencido, dijo,  que a veces Dios nos permite tocar fondo para que reaccionemos y cuando se haya salido del hoyo no hay que cantar victoria, hay que perseverar porque la conversión no es cuestión de un momento, es cuestión de todos los días y mientras estemos en este mundo nadie puede cantar victoria ni decir «ya la hice», es por ello que la Iglesia a nadie canoniza en vida sino hasta después de la muerte.

Luego el ¨Padre Chuy¨ no duda al decir que no hay que esperar a tener a un familiar muy grave ni en una crisis, de cualquier tipo que sea, para pedir la ayuda divina.

A Dios hay que acercarnos siempre, es un padre amoroso que nos habla en todo momento y cuando a alguien le ocurre algo malo siempre se dice cayó en desgracia, mientras que yo pienso que cayó en la gracia de Dios, porque de eso se está valiendo para que nos acerquemos a él y ojalá que esto lo entendamos para tener una nueva relación con Dios y luego señala que no hay que esperar a una desgracia o a una crisis para estar con Dios, hay que hacerlo todos los días.

Y afirma que nunca ha dudado para que vino a esta vida:

Para servir a Dio por lo que si volviera a nacer me haría sacerdote, porque Dios está conmigo y estos momentos de crisis veo su grandeza que nos brinda todos los días.

Uno como sacerdote vive con muchas tensiones pues conocemos más que nadie el dolor, la fragilidad e impotencia de la gente, sin embargo yo siempre les digo que Dios está con nosotros y podría resumir esta experiencia en muy pocas palabras: satisfacción en mi vida personal y no me canso de darle gracias por permitirme servirlo y tomando palabras de San Pablo podría decir que no he sido yo sino la gracia divina que ha estado en mí.

GENERACION SIN RUMBO

Y refiere que la actual generación, que pareciera sin rumbo, por lo que no dudo al afirmar que está hambrienta de Dios ya que creo que nos hemos concentrado sólo en lo temporal, en lo pasajero, en lo material y eso influye en lo personal, lo familiar, lo social y hasta en lo político.

Y aquí diré que soy un convencido y eso trato de que la gente lo entienda, que para estar bien con uno mismo hay que estar bien con Dios.

La sociedad de hoy se va por lo material, por lo que ve, escucha, palpa y siente, como que ha tomado el lugar de Tomás que decía: si no veo, si no toco, si no palmo no creo y por lo tanto yo creo que en lo espiritual no hay que tocar para creer.

Hay que creer para poder ver y eso es lo que está haciendo falta.

Hay desilusión, desesperanza, rupturas, violencia, inseguridad y crisis económica sin embargo en el fondo de todo esto, al menos así lo percibo es que nos hemos alejado de lo principal, de la fuente de la vida que es Dios.

Recurrir a Dios solamente para que nos resuelva los problemas cotidianos no es fe, es como una mercadotecnia pues si se nos cierran diversas opciones entonces tenemos a Dios para que nos saque del atolladero del momento sin abrir los ojos y el corazón a Dios, la fe, afirma no es traerlo a nuestro pequeño cuadrito existencial, la fe es abrirnos a ese Dios que conoce mi pasado, presente y futuro para dejarnos conducir por él.

NADIE SE SALVA POR SUS OBRAS BUENAS

Y luego el padre Felipe de Jesús Gutiérrez señaló que Cristo no viene solo a prometernos un paraíso terrenal, sino que viene para enseñarnos a vivir con los problemas y muchas veces creemos que asistiendo a la Iglesia y haciendo como que ayudamos a alguien en problemas todo va a ser sobre rieles y cuando tenemos problemas hasta nos atrevemos a reclamarle: cómo dejas que me pase esto si estoy contigo, le decimos.

Advierte que nadie se salva por sus obras buenas, por sus méritos que muchas veces encierran orgullo y vanagloria.

El cristiano debe entenderlo que tiene que debe vivir por las obras de la fe en Dios.

El mismo Jesús con su vida nos demostró que nada es fácil, sufrió como nadie con la persecución y su crucifixión. Lloró y padeció hambre, por eso al estar con él no hay que creer que todo será fácil y hay que recordar sus palabras, no tengan miedo, yo he vencido al mundo y lo definitivo no es lo terrenal, es relativo, lo definitivo vendrá después.

Se necesita, afirma el ¨Padre Chuy¨, acercarnos a Dios.

La gente está tan hambrienta de él que hoy lamentablemente hay mucho sincretismo religioso y se deja guiar por otros intereses y a eso obedece la aparición de tantas sectas e iglesias que están afectando dividiendo a nuestra sociedad.

El abandono de la religión católica es porque la gente se va a lo fácil.

Y es que les prometen que todo va a ir bien y los están engañando.

La única propuesta es la divina, en Cristo está el hombre y en él está el verdadero y el único Dios, Cristo, dice, es muy humano y como tal no es puritano, goza los momentos de la vida tal y como lo refiere el pasaje bíblico de las bodas de Kannah.

Para estar bien con él no es necesario apartarse de los placeres de la vida, hay que disfrutarlos pero estando bien con Dios de allí que siempre he dicho que Jesucristo es el mejor equilibrio entre lo humano y divino.

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