Trump contra Cuba, una estrategia equivocada

Waldo Mendiluza * _______________

París (Prensa Latina).-  El proceso de acercamiento iniciado a finales de 2014 entre Estados Unidos y Cuba generó reconocimientos y expectativas en todo el mundo, tras más de medio siglo de una postura agresiva de Washington, un escenario de distensión borrado por la hostilidad del presidente Donald Trump.

La llegada en enero de 2017 del magnate inmobiliario a la Casa Blanca representó una escalada en la retórica contra la isla y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero vigente desde hace casi seis décadas, un retroceso que genera por todo el mundo críticas y llamados al regreso a la senda del diálogo y del entendimiento.

“Es un error recuperar el viejo discurso de la guerra fría, que solo dificulta el proceso de reactivación económica del archipiélago, congela la interlocución con el gobierno cubano y continúa negando la posibilidad de conocer la realidad del país a los numerosos ciudadanos estadounidenses que quieren visitarlo. En definitiva, se trata de una posición estratégica en la que todo el mundo pierde”.

Así piensa el eurodiputado español y presidente del Grupo de Amistad y Solidaridad con Cuba de la IX Legislatura de la Eurocámara, Javier Moreno, quien en una reciente entrevista con Prensa Latina en Bruselas lamentó la postura asumida por Trump, distanciada de la que su predecesor, Barack Obama, mostró en los dos últimos años de su segundo mandato, cuando ambos países restablecieron relaciones, firmaron una veintena acuerdos de cooperación, intercambiaron visitas y realizaron reuniones y diálogos de alto nivel.

“Desgraciadamente, la llegada al poder de Trump ha supuesto un cambio radical de política y discurso en la administración norteamericana, interrumpiendo la relación que había iniciado Obama”, precisó.

Moreno (Partido Socialista Obrero Español) recordó la activación hace poco más de un año del Título III de la Ley Helms-Burton, la imposición de nuevas restricciones de viaje y el refuerzo del bloqueo económico a la mayor de las Antillas.

De acuerdo con el miembro del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, semejante postura afecta a ambos países, que durante 2015 y 2016 dieron muestras concretas de convivencia pese a las diferencias, con avances en sectores como el diplomático, con el restablecimiento de vínculos y la reapertura de embajadas, el cumplimiento de la ley, la protección ambiental y el migratorio.

Interrogado por Prensa Latina sobre el alcance extraterritorial del cerco de Washington, acentuado con la activación del Título III de la Ley Helms-Burton, el eurodiputado subrayó la firme oposición de la Unión Europea (UE) a esa norma contraria al Derecho Internacional.

Por ello ha creado el “Estatuto de bloqueo comunitario”, que constituye un logro importante de la acción unificada de la UE contra la legislación extraterritorial de terceros países, dijo.

Para Moreno, es necesario articular a nivel europeo un sistema de registro público, que aglutine la información de las reclamaciones al amparo del Título III, el cual permite a cualquier ciudadano o empresa estadounidense presentar demandas ante tribunales del país norteño sobre propiedades nacionalizadas tras el triunfo de la Revolución del 1 de enero de 1959.

Asimismo, consideró importante establecer algún tipo de iniciativa de colaboración con Canadá, como nación no europea afectada por la extraterritorialidad, “para conectar los diferentes estatutos de bloqueo y compartir información”.

SOLIDARIDAD Y RELACIONES CUBA-UE

El integrante de la Eurocámara resaltó el impulso en ese foro parlamentario al diálogo y la cooperación entre la Unión Europea (UE) y Cuba desde el respeto a la soberanía y los principios del Derecho Internacional.

En ese sentido, destacó el papel del Grupo de Amistad y Solidaridad con Cuba en el Parlamento Europeo, constituido en febrero para la actual Legislatura, al representar un espacio de debate con más de dos décadas de experiencias acumuladas.

“El grupo persigue ser un marco de diálogo constructivo e informal con el gobierno y la sociedad civil para conocer de cerca la realidad de la isla y fortalecer los vínculos entre el pueblo cubano y el europeo, desde el respeto a la soberanía, la independencia, la libertad, los valores compartidos y los principios del Derecho Internacional”, detalló.

Según Moreno, además de su importancia para promover los lazos con la mayor de las Antillas, permite contrarrestar posiciones hostiles de sectores de la derecha en el viejo continente.

Lamentablemente, la derecha reaccionaria se ha quedado anclada en este Parlamento en la Posición Común y tiene una fijación con Cuba, en particular el Partido Popular español, forzando urgencias constantes sobre la isla, argumentó.

“El Grupo de Amistad y Solidaridad es precisamente el lugar de encuentro para contrarrestar estas tendencias y para defender que creemos firmemente que la UE debe seguir promoviendo el diálogo, la cooperación, la apertura política y el entendimiento mutuo entre la Unión y Cuba”.

Respecto a las prioridades de trabajo, mencionó el respaldo al Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación firmado en 2016 por la UE y el país caribeño y el rechazo al bloqueo y a su carácter extraterritorial, que recrudecido por la Ley Helms-Burton ataca a empresas y ciudadanos europeos.

“Los europeos estamos unidos a Cuba por una historia, una cultura y unos valores comunes, así como por unas aspiraciones compartidas para el presente y el futuro. Por eso era inaudito que fuera el único país de la región con el que la UE todavía no había llegado a un acuerdo relativo a una base jurídica para el diálogo y la cooperación”, advirtió.

En ese sentido, insistió a Prensa Latina en que el grupo siempre ha protagonizado la defensa del acercamiento y del ansiado abandono de la llamada Posición Común, uno de los mayores obstáculos en las relaciones y la búsqueda del pacto.

Finalmente, el acuerdo llegó en 2016, en un momento en el que la isla experimenta una modernización económica, política y social, significando una victoria para aquellos que durante décadas defendimos el diálogo y la cooperación, y una derrota para los extremistas que promovían las sanciones y las presiones unilaterales. Ahora trabajamos para que pronto entre en vigor, precisó.

Moreno lamentó que el grave escenario causado por la pandemia de la Covid-19 frene de momento las actividades, “pero en los próximos meses retomaremos nuestras iniciativas con más fuerza y compromiso, si caben”.

*Corresponsal de Prensa Latina en Francia.