Triunfo ganadero y de arte en la Monumental de Aguascalientes

Corrida grande para el día grande
Texto y fotos de Joaquín Chávez Pérez ______________
Juan Pablo Bailleres y Leo Valadez.

Aguascalientes, Ags., 25 de abril 2021.-Otro año sin feria, pero no sin toros, otro año en que la afición taurina de Aguascalientes tenía sed y se sació el día de San Marcos una vez que el ganado dio el juego y los toreros el pecho para que se conjuntaran las cosas y se pudiese ver una gran tarde de toros en la Monumental, los tendidos que tenían autorizado el 45 % superaron ese número, quizá por cortesías, algunos medios de comunicación que estaban cubriendo, colados o qué se yo, ya que el número oficial de boletos vendidos fue de 6,308, pero más allá de ello cabe señalar que hubo orden, tanto para el acceso como para la salida del coso, se tomaron las medidas sanitarias y la gente correspondió con civilidad.

El 25 de abril es el día grande de Aguascalientes, a pesar de tener dos años sin la Feria de San Marcos, para este año se decidió dar corrida de toros, misma que se organizó con toda la extensión de la palabra, no así algunos detalles que se dieron tal como las acreditaciones para algunos medios, como es el caso de Cronistas e Informadores Taurinos de Aguascalientes, A. C., en donde dejaron sin acreditar a algunos de sus integrantes para dar la cobertura de este evento y sí dieron otras a gente que incluso no estaba en la plaza, así las cosas.

El sorteo inició veinte minutos tarde y luego la espera de más de dos horas para poder documentar el ingreso al callejón de quienes cubrimos la fuente desde hace muchos años, una vez hecho esto, con las salvedades antes mencionadas, y previo a que sonara el clarín para el paseíllo la reina de la no feria con sus princesas pasearon por el ruedo de la Monumental en una calesa como es tradicional los días veinticinco, luego vino un baile en donde el folclor mexicano y la danza española se fusionaron al ritmo de la “Pelea de gallos” de una manera muy vistosa y alegre.

A las seis en punto se hizo sonar desde el Palco de Autoridad el anuncio del comienzo y los espadas hicieron el paseíllo para detenerse en la barrera y homenajear a diferentes personajes de nuestra fiesta que han dejado el mundo terrenal, como el caso del arquitecto Ignacio Rivera Río, quien fuera Juez de Plaza, el periodista Pedro julio Jiménez Villaseñor, entre otros.

El Payo.

 Ya en la lidia se vieron en el ruedo los bureles anunciados de San Miguel de Mimiahuapam que dejaron un buen sabor de boca en los presentes, aunque hubo dos de Santa Teresa, entre ellos uno que fue el de regalo de Joselito Adame, se dio arrastre lento al primero, vuelta al ruedo a los restos del cuarto y el indulto del que cerró plaza, siendo redonda la participación ganadera.

El primero de la tarde de nombre “Señor de Señores” correspondió a José Mauricio quien lanceó bien con capa y su trasteo lo inició con cambiados por la espalda, posteriormente vinieron series bien ejecutadas con la diestra, adornos y detalles toreros además de naturales bien templados, terminó con pases en redondo y despachó con una estocada trasera que fue efectiva y el conclave exigió la oreja que fue concedida, mientras que al burel se le otorgó el arrastre lento.

José Mauricio.

El segundo espada, Joselito Adame, tuvo delante los dos de Santa Teresa, el de la lidia ordinaria y uno más que obsequió, al primero de ellos lo saludó con capa y quitó con gaoneras, luego de brindar a los presentes se topó con el menos potable de la tarde al que se le puso y consiguió extraer con mucho mérito algunos pases que parecía no tener el astado, pinchó y fue silenciada su labor, con el de regalo estuvo bien con la capa y en el trasteo muleteril se enfrascó en pases por la diestra y quizá en una presión de triunfo que le hicieron perder el rumbo en ocasiones, dando menos a la faena y más a la pachanga popular, concluyó con manoletinas y al intentar matar recibiendo erró y para su mala fortuna no hubo suerte y se fue en silencio de nueva cuenta en su labor.

Octavio García “El Payo” en su carácter de tercer espada salió a darlo todo y se mostró en ese gran nivel que nos tenía acostumbrados antes de la pandemia, se dio un arrimón que casi le cuesta una cornada, se enfrentó a un bravo y complicado ejemplar al que le extrajo pases por ambos lados poniéndose muy cerca de los pitones, destacando los pases con la zurda, para su mala suerte falló con los aceros y todo terminó con saludos desde el tercio.

Joselito Adame.

El cuarto de la función se llamó “Siempre Amoroso” y correspondió a Gerardo Adame  que lanceó a la  verónica y después de que el burel fuera llevado al caballo en dos ocasiones, Diego Sánchez en derecho realizó un quite por chicuelinas al que replicó el espada en turno con saltilleras, después de brindar al conclave toreó con la diestra y la siniestra, con momentos intensos e interesantes ante un gran ejemplar de la casa guanajuatense, al que quizá pudo hacerle más, pero es claro que el parón de torear hace perder un poco el sitio y si bien extrajo cosas muy toreras, también es cierto que el toro podía haber dado mucho más, mató hasta el tercer intento y se le otorgó una oreja que exigió el público a Usía, mientras los restos del burel dieron la vuelta al ruedo.

Dicen que no hay quinto malo, pero la excepción de la regla se vio en este festejo, ya que Diego Sánchez se topó con el que fue el lunarcito del encierro, estuvo atingente con la capa y el trasteo de muleta aguantó los embates con valor y cabeza serena, robando pases de mucho mérito, se llevó un maromón que le hizo perder el sentido por unos momentos, pero volvió a la cara del toro para dar la de él con un valor excepcional y dejó manifiesto que quiere y puede llegar lejos en la profesión, dejó una estocada trasera y desprendida que sirvieron para despachar al toro y recibió meritorias palmas en el tercio.

Gerardo Adame.

El cierraplaza Leo Valadez tuvo delante al mejor toro del festejo que se llamó “Grandioso Ser”, mismo que a la postre volvió con vida a los corrales, inició con verónicas bien ejecutadas que ligó con un par de caleserinas y un farol de rodillas como remate, realizó un buen quite por zapopinas, bajando salerosamente las manos, tomó los palitroques para cubrir el segundo tercio y ser ovacionado por ello, luego armó su muleta para irse de hinojos a los medios y dar pases que de inmediato calaron en los tendidos, de pie corrió largo, templado el engaño, mismo que el toro seguía con templadas embestidas, Leo no sólo se siente torero, lo es y de los buenos, con corte clásico y arte de buena filigrana atesorado, cuando tomó la espada el público comenzó a solicitar el indulto del buen toro que fue concedido después de que la exigencia popular creció y el coleta lo llevó hasta la puerta de toriles. Al concluir el festejo salió a hombros junto con el ganadero Juan Pablo Bailleres que fueron ovacionados en el recorrido final.

Reina.
Diego Sánchez.

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