The Snowman, de Tomas Alfredson

Gillian Turner _______________

Estamos en Oslo, Noruega. Un detective estrella, con el nombre improbable de Harry Hole (¿Quique Huequito?), investiga las muertes de unas desafortunadas mujeres a manos de un asesino en serie, quien deja como firma un muñeco de nieve en el lugar del crimen. Katrine Bratt, reclutada recientemente de Bergen, trabaja con Harry, aunque también tiene asuntos propios a resolver. Además del asesino hay otros personajes medio tenebrosos,  como un empresario multimillonario perverso, un doctor que dobla como traficante de blancas, hasta un fumigador tan apasionado que destruye el apartamento de Harry en su afán de aniquilar el moho que lo invade.

Harry es alcohólico. Suele caerse de borracho en la calle, quedar inconsciente en cualquier lado, con o sin nieve. Entre borrachera y borrachera sin embargo, logra resolver los homicidios, rescatar y recuperar a su exmujer, y hasta apuntarse para un nuevo caso.

El reparto es impresionante, estelar y multinacional. El extraordinario actor irlandés/alemán Michael Fassbender es Harry Hole (con una condición física y complexión que contradicen su supuesto alcoholismo). Charlotte Gainsbourg (británica/francesa, hija de Serge Gainsbourg) interpreta la ex mujer de Harry. Chloe Sevigny (francesa) tiene un pequeño papel como mujer asesinada y su hermana gemela. Van Kilmer (estadounidense) es Rafto, un curioso detective suspendido por borracho años antes de la acción de la película. J.K. Simmons, también estadounidense, es muy bueno como el siniestro e hipócrita empresario Arve Stop. Está el actor irlandés Adrian Dunbar, ingleses como son Toby Jones y Anne Reid, el escocés Alec Newman (el fumigador) y claro, una abundancia de actores escandinavos. El resultado es un abanico de extraños acentos que da una particularidad muy especial a la película.

El director, Tomas Alfredson, sueco, es conocido por haber dirigido la muy buena Tinker, Tailor, Soldier Spy (2011) adaptada de la novela de John Le Carré, en la que Gary Oldman fue nominado para el Oscar como mejor actor. El guión se basa en una novela de Jo Nesbo, escritor noruego. De hecho, su novela The Snowman es de una serie de policiacas con el personaje Harry Hole.

Alfredson se ha rodeado de un equipo de primera. Las editoras son Claire Simpson, conocida por su trabajo en Platoon (1986) y El Jardinero Fiel (2005), entre muchas otras películas; y Thelma Schoonmaker quien ha colaborado varias veces con Martin Scorsese (uno de los muchos productores ejecutivos de The Snowman). La música la compuso Marco Beltrami, nominado dos veces para ganar el Oscar.

Pero la verdadera estrella de la película tiene que ser la belleza de la imagen. Los paisajes son deslumbrantes, quitan el aliento. Las tomas aéreas de las ciudades, llenas de luces, dan una ilusión tanto de modernidad como de lejanía. La nieve que cubre y transforma todo es una presencia constante. El responsable es Dion Beebe. Nacido en Brisbane, Australia, a los cuatro años mudó a Sudáfrica con su familia. Ha trabajado en una larga lista de películas. Ganó el Oscar por su trabajo en Memorias de una Geisha (2005).

Aún así, The Snowman da la impresión que podría haber salido mejor. Hay cabos sueltos inexplicables, pequeños episodios que no agregan nada. Al personaje central, Harry Hole mismo, le falta cuerpo, vitalidad, algo que le otorgue mayor credibilidad. Sin embargo, no deja de ser una película atractiva, visualmente bella, emocionante, y ¡con un final sorpresivo!