Teatro Morelos

Las plumas de Quetzalcóatl
Hermosa joya arquitectónica, declarada desde 1993 monumento histórico nacional.
El 31 de agosto de 1882 comenzó su construcción.
Guillermo Morán Romo ______________

AMIGOS, Aguascalientes es una de las entidades más pequeñas de México; no obstante, no por ello es menos bella e interesante, sobre todo si descubrimos la enorme cantidad de grandes monumentos arquitectónicos con que cuenta, no sólo en la hermosa capital del Estado, sino también en el interior del mismo.

En esta ocasión, hablaremos de uno de los más grandes ejemplos representativos de la arquitectura pública, que proviene incluso del siglo XIX. El centenario Teatro Morelos, que un 31 de agosto pero del año de 1882, inició formalmente su construcción en el centro histórico de la ciudad. De esa fecha a la actualidad han transcurrido nada menos que 138 años cumplidos y que serán 139 en agosto de este 2021.

Esta relumbrante obra fue proyectada por el ingeniero José Noriega, también responsable de la construcción del Teatro Juárez de la ciudad de Guanajuato y del Teatro de la Paz de San Luis Potosí.

Lo realizó tomando como base elementos del neoclásico. Su fachada de cantera presenta un cuerpo central de dos niveles que avanza hacia la calle, con tres arcos de medio punto flanqueados por pilastrones almohadillados y balcones de arcos rebajados en el segundo nivel; el remate consiste en un sencillo frontón semicircular. El interior del recinto es también de estilo neoclásico.

La sobriedad de su fachada es característica que se observa también en el vestíbulo, sala, palcos, escenario y camerinos. La magnífica y elegante sala, en forma de herradura, que tiene capacidad para albergar a 600 espectadores, luce en el centro un bello y espléndido candil de cristal de enormes dimensiones.

Esta gran obra fue terminada tres años después, precisamente en el mes de junio de 1885 y se inauguró oficialmente con gran pompa y circunstancia, el 25 de agosto del mismo año con  la presentación de una obra teatral.

El gobernador Francisco Gómez Hornedo inauguró el recinto y la obra que se presentó fue La Muerte Civil, con la Compañía de Leopoldo Burón.

 El Teatro Morelos se utilizó normalmente con tal propósito, es decir, la presentación de obras teatrales, hasta que en 1910, debido al movimiento revolucionario, cayó en el abandono y deterioro.

No obstante, fue rehabilitado en 1914 y alcanzó celebridad en ese año debido a que del 10 de octubre al 14 de noviembre, después del triunfo alcanzado sobre Victoriano Huerta, fue escenario de uno de los momentos trascendentales de la Revolución mexicana, es decir, que se llevó a cabo en Aguascalientes y específicamente en este recinto, la Soberana Convención Revolucionaria, que reunió a los representantes de los responsables del derrocamiento del dictador, esto es, de los diferentes grupos revolucionarios que se disputaban el poder.

Museo de Sitio en el Teatro Morelos.

En este escenario se dieron cita los representantes de los carrancistas, villistas y zapatistas con el propósito de evitar el rompimiento entre ellos y elaborar un programa de gobierno nacional.

Aquí estuvieron Álvaro Obregón, Antonio I. Villarreal, Felipe Ángeles, Francisco Villa, Roque González Garza, Antonio Díaz Soto y Gama, David Berlanga y muchos otros revolucionarios.

Entre los acuerdos más trascendentes tomados aquí, destacan el establecimiento de la Convención Revolucionaria como el organismo soberano, la adopción del Plan de Ayala y el nombramiento del general Eulalio Gutiérrez como presidente provisional de la República.

Fue declarado Monumento Histórico Nacional  el 30 de marzo de 1993, precisamente por el hecho de haber sido la sede de la Soberana Convención Revolucionaria.

No obstante, varios años antes y de igual forma, el Teatro Morelos fue inmortalizado mediante un sello postal, cancelado en 1964, en el que se recuerda precisamente la realización de la Soberana Convención Revolucionaria en sus instalaciones.

Por otra parte, en 1989, con motivo de la celebración  del 75 Aniversario de la Soberana Convención Revolucionaria, en el mezanine del segundo piso se instaló un museo de sitio, en el cual existen, en sus cuatro paredes, murales con tema revolucionario; en paneles y mesas se instaló una exposición fotográfica y un libro con material hemerográfico, además de que en un nicho se aloja la Bandera Nacional y los bustos de Carranza, Zapata, Villa y Obregón, exhibiéndose asimismo fotografías de la Convención, así como de algunos otros objetos de la época.

Finalmente diremos que desde sus inicios, el Teatro Morelos ha cumplido con la tarea que le fue impuesta, es decir, para presentar obras de teatro, funciones de ópera, conciertos de todo tipo y participaciones de grupos de danza en sus diferentes modalidades. En el pasado sirvió como sala cinematográfica, para realizar veladas de los desaparecidos Juegos Florales o para la coronación de las reinas de la Feria Nacional de San Marcos.

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