Sólo codicia y corrupción crecen

Viborianus-

Victoriano Robles Cruz _______

La exclusión del equipo de futbol, en la selección nacional mexicana, del guardameta Guillermo Ochoa y los hermanos Giovanni y Jonathan Dos Santos, causó más especulación que los cambios en el gabinete de Enrique Peña Nieto. Nos llamó la atención tal expresión, en el sitio redireccionado, nada más cerca de la realidad, una gran creatividad para interpretar el contexto, contribuyendo: pensamos fue un mal momento de Ricardo Ferreti para nominar a los seleccionados, o bien falló la estrategia mediática de presidencia para pedirle pospusiera esas nominaciones.

Algunos especialistas calificaron los movimientos del ejecutivo como el comportamiento natural del sexenio: insuficiente e incongruente. Así ha sido en casi todas las medidas con la intencionalidad de “ofrecer otro rostro” por la deplorable aceptación ciudadana. Los movimientos se realizan en la curva más descendente, en los niveles de aceptación, de EPN. Así fue con las supuestas medidas contra la corrupción. Así fue con las medidas contra la pobreza, y podemos mencionar… con la fuga de El Chapo, el insuficiente resultado con Tlatlaya, Ayotzinapa, entre los más sonoros; los escasos resultados provocan marchas en diferentes regiones, exigen atención y resultados; así, el ámbito político con respuestas insuficientes e incongruentes; y una revisión a vuelo de pájaro de la economía: incontrolable devaluación, perversa reducción de los precios del petróleo, salarios insuficientes, impuestos para todo y en aumento; ni qué decir de las impositivas reformas: a ni una le brota descendiente saludable. Así, tenemos un país empobrecido hasta el absurdo, una economía nacional sin aceite, ni agua, casi desbielada; tremendo desaliento para inversionistas y las plantas productivas inertes. El nombramiento del exonerador de las corruptelas oficiales: Virgilio Andrade (el descerebrado le llaman otros). Sólo le faltaría exonerar las reformas. Las violaciones a los derechos humanos merecen un capítulo especial, el desprestigio internacional por la falta de respuesta y protección a víctimas resulta inconmensurable. Ya le dedicaremos un pertinente espacio.

Estimaciones profesionales, pero prudentes, son documentadas por el semanario zeta, y de las investigaciones sustentan la realidad nacional, con cifras: en tan sólo 32 meses de gestión peñanietista ha habido 57 mil 410 homicidios dolosos. Son cifras que superan cualquier pasado administrativo. Pero también se traducen en insuficiencia gubernamental, o al menos que, se sustente como una tarea del sexenio. Asqueroso panorama si fuera así. El dolor por una administración tan trivial es un padecimiento que no sólo ha sido de los tres primeros años, la perspectiva no da luz como para pensar que las cosas pueden cambiar en lo restante. Ni estos enroques tienen como meta la eficiencia, la búsqueda de resultados; pues parece, más bien tienen la intencionalidad de ofrecer más de lo mismo, pero con otro rostro. ¿Y los resultados cuándo?

El reacomodo fue provocado por la falta de resultados, por el desgaste de los personajes ante su insuficiencia, pero denotan también la carencia de “una banca”, en términos deportivos, los necesarios suplentes, para reinterpretar la estrategia y ofrecer mejores efectos. Pero no, ha predominado el mencionado gatopardismo: “cambiar todo para que las cosas sigan iguales«, del escritor siciliano Giuseppe Tomasi, príncipe de Lampedusa (1896-1957).

La decadencia del “paradigma” del PRI o de la nobleza en el poder, sigue en el tobogán y no se entrevé quién o quiénes puedan ejercer el refurbish, para renovar y conservar el poder. La discursiva se agota y se les escurre de las manos, no es inmediato, pero de proseguir con la impunidad para la corrupción y evitar la discusión sobre el tema del Estado de derecho ha agotado el modelo. La credibilidad ciudadana disminuye a cada día. La lucha debiera ser esa, pero la codicia se impone, la facilidad y el aprendizaje de la corrupción envuelve y aísla a todos los burócratas, y ellos quieren ser millonarios y tener su Casita Blanca. Con estructura exoneradora, además.

Sin embargo, nos encontramos también con opiniones muy cortesanas, tanto en medios electrónicos como en los impresos, el uso de adjetivos para acomodar las benevolencias de los cambios, como si fuera el mayor y mejor invento de la humanidad. Las magnanimidades las corean sin algún pudor, con irreverencia al colectivo social, los corifeos ofenden la inteligencia de los ciudadanos, de los mexicanos. Estas conductas lejos de contribuir, de ayudar, hacen más divertido y cómico el gatopardismo. Las ineptitudes prosiguen en otras oficinas, los resultados quedan pendientes, son deudas para los mexicanos. ¡Esperemos al Tuca Ferreti le vaya mejor!

PD.- La homicida imprudencia de policía mata a un agente y deja herido gravemente a otro, al intentar detener con su patrulla pik up a colosal tráiler y con dos agentes en la batea. ¡Irresponsabilidad disparatada!

PD.- De responsable ciudadano quintanarroense recibimos mensaje, nos pregunta dónde podría pasar a pagar sus respectivos 13,840 pesos, por el codicioso endeudamiento.

PD.- ¿Tú también Vallado? Expulsa de su particular fiesta a reporteros de Novedades de Quintana Roo, Fabián Vallado Fernández. A pesar de la invitación para dar cobertura a su aniversario son desalojados al puro estilo de Donald Trump. Ya conocíamos de su aborrecimiento a medios y a su misma oficina de prensa.

viborianus@gmail.com  Twitter:@viborianus  ww w.viborianus.com

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