RPDC 2019: año sin avances en las relaciones con Estados Unidos

Benito Joaquín Milanés* __________________

La Habana, (Prensa Latina).-  El año 2019 fue otro período sin avances en las relaciones entre la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y Estados Unidos, debido, en lo fundamental, a la hostilidad de Washington.

Ocurrió pese al mensaje de año nuevo del presidente del Comité de Estado de Corea y del Partido del Trabajo de Corea (PTC), Kim Jong Un, quien manifestó estar dispuesto “lo más pronto posible”, a ponerle fin a la beligerancia entre los dos países.

Kim también dijo el 1 de enero de 2018 que estaba dispuesto a establecer nuevas relaciones con Estados Unidos en beneficio del pueblo coreano y norteamericano, y en respuesta a exigencias de la comunidad internacional.

En los 12 meses transcurridos no hubo avances en las relaciones con Estados Unidos, también porque el gobierno del presidente Donald Trump continuó incumpliendo su palabra refrendada ante el mundo el 12 de junio de 2018 en el Hotel Capella, isla de Sentosa, Singapur.

En aquella ocasión Kim Jong Un y el mandatario estadounidense, Donald Trump, firmaron la denominada Declaración conjunta de Singapur, considerada un texto de referencia y de intenciones programáticas para la paz y estabilidad en la península de Corea.

En ese contexto Kim y Trump intercambiaron igualmente opiniones constructivas y pensamientos similares en cuanto a la solución rápida de asuntos bilaterales.

Los antecedentes de 2018 no bastaron para el éxito del segundo cara a cara entre los máximos dignatarios, efectuado a fines de febrero pasado y con sede en Hanoi.

Tal reunión en la capital vietnamita fracasó por la posición arbitraria y deshonesta adoptada por Washington, que insistió en presionar a la RPDC para su desnuclearización total y verificada, sin eliminar, al menos, sanciones económicas contra el pueblo coreano.

En ese encuentro del sudeste asiático, la Casa Blanca no tuvo en cuenta las medidas adoptadas por Pyongyang, como la suspensión de los ensayos nucleares y del lanzamiento a prueba de misiles balísticos intercontinentales, considerados de una naturaleza estratégicamente decisiva.

Otra acción importante vinculada a la República Democrática de Corea y Estados Unidos fue el  segundo encuentro entre Kim y Trump, ocurrido en la tarde del 1 de julio en la Zona Desmilitarizada (DMZ) de Panmunjom.

Aquella cita de carácter informal duró solo 45 minutos, tres veces más de lo previsto en el regio protocolo conciliado entre la RPDC, Corea de Sur y la Casa Blanca.

A 180 días de aquel encuentro puede afirmarse que el mismo solo sirvió para las tapas de medios de prensa internacionales porque las expectativas de un cuarto cara a cara para reiniciar el diálogo de Singapur, quedaron truncas, sin avances sustanciales en la mejoría de las relaciones entre los dos países, estimaron analistas.

LAS AMENAZAS CONTINÚAN

Tras la inesperada cita de los dignatarios en la llamada aldea de paz de Panmunjom, tampoco se detuvieron las amenazas de Estados Unidos contra la RPDC, lo cual impidió avances en las relaciones bilaterales.

Ejemplo de ello, las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur, continuaron junto al ejército aliado de Seúl, sus agresivas maniobras por tierra, mar y aire contra el estado asiático.

Mientras aviones espías de EE.UU. volaron en las inmediaciones de sus fronteras marítimas y aéreas para recopilar información de inteligencia al Norte de la DMZ.

La continuidad de acciones agresivas norteamericanas contra Pyongyang, en franco quebrantamiento de la Declaración conjunta de Singapur e ignorando el mensaje del 1 de enero de 2019 de Kim Jong Un, provocó, además, que la RPDC continuara adoptando medidas para intensificar la defensa de la soberanía del país.

En ese sentido, realizó disparos de prueba de proyectiles hacia el mar desde lanzacohetes múltiples, hizo simulacros combativos de aviación y de fuerzas élites aerotransportadas dirigidas por los principales mandos castrenses del país, entre otras acciones de preparación para un combate real.

También el Comandante Supremo de las fuerzas armadas de Corea, Kim Jong Un, visitó unidades militares y de logística del frente avanzado, para verificar su disposición combativa.

Para los coreanos la única forma de defender la paz, la estabilidad en la península coreana y la integridad territorial es prepararse para la guerra, según su propia concepción.

Y cuando el 2019 se despedía, la RPDC advirtió que una agresión militar sería horrible para los norteamericanos y lamentó que Washington retorne a  expresiones groseras contra los dirigentes coreanos, lo cual presagia un nuevo enfrentamiento verbal entre Kim y Trump, como hace dos años.

Las autoridades norcoreanas subrayaron que la inercia actual de las negociaciones entre la RPDC y Estados Unidos no se debe a la falta del canal de comunicación o de un mediador, sino a que hasta el presente fue inútil el diálogo con Washington.

Remarcaron que los norteamericanos persiguen todavía ganar tiempo a su conveniencia y fingen que existan avances en la solución de los problemas en la península de Corea.

Para los expertos, el año que concluye sigue sin avances en las relaciones Pyongyang – Washington, por lo que la desnuclearización, para el 2020 continúa apresada en el desatino del chantaje de Estados Unidos.

*Periodista de la Redacción Internacional de Prensa Latina y fue enviado especial a la RPDC.

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