Recuerdan a Don J. Cruz Bonilla M.

El día 14 se cumplen doce años de su adiós

.- Podríamos decir que el decano del periodismo deportivo en Aguascalientes se fue físicamente, pero sigue vigente porque fue y sigue siendo un ejemplo como persona y no se diga como periodista, tan es así que todos los días hay alguien que nos lo recuerda.

Heriberto Bonilla Barrón ___________________

El próximo día 14 de este mes se cumplirán doce años de que Dios lo llamó a su lado… y pareciera que fuera ayer.

El tiempo avanza a pasos agigantados y ya son doce años de su sentido adiós, sin embargo para quienes lo conocieron y su familia, don J. Cruz Bonilla Méndez no se ha ido, sigue presente y su figura, su risa y su optimismo nos acompañan en todo momento.

Y es por ello que su familia ha mandado oficiar un acto religioso que se realizará en la Catedral en donde, al igual que en los años pasados, la encabezará el Presbítero Raúl Sosa Palos, un amigo íntimo de la familia.

Podríamos decir que el decano del periodismo deportivo en Aguascalientes se fue físicamente, pero sigue vigente porque fue y sigue siendo un ejemplo como persona y no se diga como periodista, tan es así que todos los días hay alguien que nos lo recuerda y la inmensa mayoría de la gente afirma que además de haber sido el mejor periodista deportivo, fue un ser con un carisma extraordinario, bromista y sumamente amigable, siendo el hombre que le impuso el nombre a los Rieleros de Aguascalientes, cuando hicieron su aparición aquí en 1975.

Don J. Cruz Bonilla Méndez, padre y maestro de quien esto escribe,  cumplió con toda una vida dedicada al periodismo, con la especialidad del beisbol, basquetbol, los toros, el ciclismo y otros deportes en general.

En los tres diarios impresos de la Entidad, siempre el titular de la sección de Deportes, lo que da cuenta de su calidad profesional, siendo un hombre que también forjó a muchos periodistas y que si bien nunca fue rico materialmente hablando, fue multimillonario en amistades, esas que cotidianamente nos lo recuerdan y de las que iremos conociendo sus impresiones en las próximas ediciones de FUERZA AGUASCALIENTES.

Sobra decir que Don J. Cruz Bonilla Méndez fue objeto merecidamente de muchos homenajes y reconocimientos, por lo que no dudamos al afirmar que con su adiós se fue un hombre dedicado a la crónica deportiva y, sobre todo, un mejor ser humano quien falleciera a sus 80 años y meses, sin embargo personalmente  creemos que no puede  decirse que se ha ido, es más, nunca lo hizo, sigue presente entre todos los que lo conocieron y prueba de ello es que cotidianamente se sigue hablando de él.

Y así como el editor de  FUERZA ZAGUASCALIENTES, quienes han perdido a su padre, compartirán nuestro dolor y nuestro llanto y quienes afortunadamente cuentan con él, deben reflexionar y darle todo su amor, respeto, admiración y cariño eterno, no concebimos cómo es que pueda existir alguien que no solo se atreva a faltarle el respeto a su padre, sino hasta de golpearlo, eso es algo aberrante.

No deben esperar a que fallezca para entonces llorar y acudir a verlo a su tumba. Hay que disfrutarlo en todo momento.

LA LUZ DE LA VIDA ETERNA

Hoy, habrán de dispensar nuestros lectores, hablaré en primera persona, rindiendo tributo al hombre que no solo me dio la vida, junto con mi señora madre, sino que también me forjó y cuyo deceso me sigue doliendo tremendamente todos los días.

Hace ya casi doce años que te fuiste, quizá para ti el tiempo ya no represente nada, para nosotros tus hijos, nietos y bisnietos y ya sin nuestra queridísima mamá, tu eterna compañera, Doña María Elena Barrón,  ha sido un tiempo largo, doloroso porque te extrañamos demasiado, porque nunca dejarás de hacernos falta, con todo y que desde el día de tu adiós, el 14 de abril del 2008, ni un solo día ha pasado sin que alguien te recuerde y eso, para mí que fui tu hijo mayor, no tiene precio ya que dice claramente que tu paso por la vida no fue intrascendente ya que dejaste un enorme ejemplo de vida y verdadero amor por el periodismo y por tu familia.

Sabemos que tu viaje por los caminos de Dios, ha sido grandioso y merecido, estamos seguros de que gozas de su compañía y que desde ese paraíso nos envías junto con nuestra mamá cada día tu bendición.

Hoy a casi 12 años de tu partida, que se cumplen el próximo día 14, reiteramos nuestro agradecimiento a Dios, porque fuiste nuestro padre y junto con mi madre, nuestro ejemplo, ambos las raíces de nuestra familia, la que ahora se cubre de las circunstancias y situaciones diarias, con la sombra que dejó un gran roble… Tú, mi Padre

Afianzamos nuestros pasos sosteniéndonos del duro tronco, de ese árbol, motivando nuestros días con el aroma de las verdes hojas que en vida nos diste, a manera de consejos y recomendaciones, teniendo presente, siempre tu ejemplo de fortaleza, paciencia, honestidad, lucha, perseverancia y humildad.

¡Gracias Dios! porque le diste luz a los ojos de mi Padre, ¡la luz de la vida eterna!

Lo dejaste ver los colores del cielo y del universo entero, lo llamaste a tu casa, para que gozara de tu Gloria.

Papá, tu alma y la de nuestra madre, tu amorosa compañera, nos iluminan desde el cielo porque eres un ángel de luz y amor que siempre se reflejará en nuestras vidas, porque fuiste grande y seguirás siéndolo en nuestros corazones por siempre.