Rancheras, vallenato y futbol en concierto de Carlos Vives

.- Auditorio Nacional atiborrado de colombianos, mexicanos y venezolanos.

Portal The Exodo/Luis Carlos Rodríguez _________

Los sonidos del acordeón del vallenato se transformaron en ritmos rancheros y de mariachi cuando Carlos Vives, cantante colombiano, realizó  un homenaje a México,  sus artistas y cantantes para entonar lo mismo las de José Alfredo Jiménez que las de Agustín Lara.

Noche de música y realismo mágico en el Auditorio Nacional que se vistió del país cafetalero,  con miles colombianos avecindados en nuestro país  con playeras de la selección de futbol de Colombia, enfundados también con los tradicionales y grandes sombreros de palma.

Carlos Vives.
Carlos Vives.

Por más de dos horas, Carlos Vives repasó lo mejor de su reportorio que mezcla ritmos como el vallenato, la cumbia, sonidos africanos, la gaita de los indígenas colombianos, el rock urbano de Bogotá y en esta ocasión las “rancheras mexicanas” como él las llama para evocar la pasión de su abuelo por el mariachi.

“México buenas noches, ya empecé a sudar”, dijo Carlos Vives al iniciar el concierto ante cerca de 10 mil personas que cantaron y bailaron el repertorio completo con casi una veintena de temas, intercalado con otra de sus pasiones, el futbol, dominando balones que después regaló al público.

Conocedor de la problemática que vive México por estos días, pero siempre cuidadoso de las formas, dijo que los malos nunca podrán contra la grandeza de nuestro país y apuntó: “México, nada puede con lo divino de tu nombre, por eso este colombiano viene a decirte” que “Quiero verte sonreír”, nombre de una de sus canciones.

Por momentos nostálgico de sus primeros años cuando el dilema era cantar rock o vallenato, recordando su niñez en Santa Marta, en El Caribe colombiano, dijo que de ser mexicano el sería de Tlacotalpan, Veracruz, que es lo más parecido a su tierra.

Vestido de jeans y playera negra, al final se enfundó en una casaca del mismo color de la selección mexicana de futbol y tuvo palabras para los chilangos a quienes de dedicó

Una bandera de Venezuela, ondeada por una mujer en primera fila le fue ofrecida. Carlos Vives no la tomó, pero recordó que colombianos y venezolanos son lo mismo, donde quieren que se encuentren, lo mismo en la guajira, que en los llanos o en la frontera. Todo ello en clara alusión a la crisis migratoria.

Más adelante  presentó  a cada uno de sus músicos y coristas que lo acompañan en este tour desde hace 23 años, cuando empezó su carrera con la famosa canción “La Gota Fría”, que interpretó y puso a bailar a todo el Auditorio Nacional que se deleitó también con el acordeón con la pieza “Pa’ Mayté”.

“Matilde Lina” fue dedicada a los “los chilangos y chilangas” presentes para continuar con temas como “Fruta Fresca”, Baila Conmigo”, “La Cartera” y las rancheras como “El Corrido del Blanco”, “No Volveré y “Te Solté la Rienda”, todo acompañado de imágenes de en las pantallas de Cantinflas, Dolores del Rio y María Félix. Todo ello en el escenario iluminado de los colores patrios de México.

Casi al final del concierto, el colombiano tuvo tal vez el único error de su noche mágica en México, al mencionar la presencia del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, quien se encontraba en las primera filas del Auditorio Nacional: “Saludo a mi compadre Felipe Calderón”, soltó Carlos Vives y de inmediato empezó a cantar la última de la noche lo que evitó la rechifla de los presentes.

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