Neonatóloga de Cuba en Qatar: vocación y sensibilidad humana

Susana Alfonso Tamayo * ____________________

Doha (Prensa Latina).- Si algo demanda la carrera de Medicina es la vocación y la sensibilidad humana, premisas que para la neonatóloga cubana Liliana Llerena Domínguez no pueden faltar en un profesional de la salud.

“Para ser médico tienes que realmente sentirlo. Como dicen las personas mayores, es una profesión muy sacrificada, no tiene 31 de diciembre ni día feriado”, precisó la doctora, quien aseguró haber constatado dicha realidad a lo largo de su trayectoria.   Muchas veces, mientras otros disfrutan, le toca trabajar, pero lo hace complacida de estar asistiendo a la población.

“El que es médico no puede ir con los problemas familiares o sociales a atender a la persona, si no con la mente limpia y el corazón abierto”, aseveró.

Asimismo, destacó que los galenos deben saber escuchar, pues el paciente es quien tiene la razón, “viene doliente, si se sintiera bien no tiene por qué venir a ti. Por lo tanto, si se siente mal, no lo puedes recibir de mala forma, sino como si fuera tu padre, tu hermana o tu hijo”.

“Le digo a mis estudiantes que la vocación por la Medicina es desde el primer día, no durante la carrera, no cuando te gradúas, sino de antes. Luego, tienen que cumplir el juramento hipocrático, y respetar a la persona que se sienta delante como paciente, brindar lo mejor de sí”, agregó.

En el caso específico de su especialidad, la villaclareña destacó que “se necesita valor para lo que te vas a enfrentar, pues todos los días puedes encontrar algo nuevo”.

Liliana Llerena Domínguez.

Además de afrontar, como en otras ramas de esta ciencia, complejas o modificadas patologías, se añade el reto de tratar un paciente a quien le resulta imposible decir lo que siente.

Pero Llerena Domínguez se muestra segura ante el desafío; “siempre le he dicho a mis estudiantes que el recién nacido no habla pero se expresa”, e igualmente subrayó como importante la comunicación con la familia, en tanto ayuda en la atención y seguimiento del bebé.

Tales principios y su cultivado conocimiento trajo la doctora consigo en la maleta al venir a trabajar en 2017 en el hospital cubano de Dukhan, Qatar; sin embargo, ya desde 1992 había tenido oportunidad de demostrar su vocación, sensibilidad humana y experticia.

A partir de su sexto año de Medicina trabajó como médico rural, “en Jibacoa, monte adentro en el Escambray”, vinculada al contingente Manuel Piti Fajardo. Desde 1986 atendió en esas montañas personas mayores y niños, y confirmó su inclinación por estos últimos.

“Siempre me gustó la pediatría”, acentuó. De ahí que en 1992 se especializara en este campo. Aunque inicialmente se decidiera por la Neonatología por querer una subespecialidad que no le tomara mucho tiempo en concluir, hoy se siente feliz de haber adoptado tal decisión y coincide en que le ha dado muchas alegrías.

Para la neonatóloga del hospital materno provincial de Villa Clara, la primera experiencia fuera de la patria llegó precisamente aquel año, en Guyana. Entonces en el rol de pediatra, pues no existía una cultura en la atención a la embarazada y el recién nacido en el país suramericano.

De acuerdo con Llerena Domínguez, se trataba de un hospital de servicio general, tanto para adultos como infantes, e incluía una sala de obstetricia para los partos.

“Teníamos un local muy pequeño para asistir al recién nacido, y no existía una logística”. A la par, explicó que correspondió al personal cubano crear una base de conocimientos y prácticas en este sentido. Al terminar la misión, dos años después de su llegada, marchó a Cuba con la satisfacción de ver avances en el cuidado de los bebés.

De aquel tiempo recordó, entre otras vivencias, una ocasión en la que debió tratar a un pequeño deprimido al nacer, y carecía de un catéter umbilical para poder administrarle líquido, lo establecido en ese caso.

Con la inventiva característica del cubano, rememoró, “pedí una sonda nasogástrica, la introduje por la vena umbilical, hidraté al paciente, y al tercer día se fue para su casa”. La experiencia de haber salvado al párvulo, que se une a otras tantas a lo largo de su carrera, la llena de satisfacción personal.

Aunque también humedece sus ojos y quebranta la voz de vez en vez, cuando narra acerca de su labor y cuánto esta representa para ella.

Al hablar de momentos remarcables, detalló que invariablemente resulta “muy estresante la atención al bebé que pesa menos de mil 500 gramos, no puedo decir cuándo fue que atendí al primero pero es una experiencia única”.

Procedimientos como intubar o realizar una pleurostomía (praxis para auxiliar el funcionamiento del pulmón) son impresionantes, comentó la doctora, lo que ¿después se nos hace cotidiano¿.

Su pericia en estas y otras técnicas le asistirían al arribar a Qatar, por primera vez en 2011, donde se enfrentó a afecciones en pacientes, modos de actuar clínicos y tecnologías que le eran desconocidas. Pese al nuevo contexto, el saber que traía de la mayor de las Antillas la hizo sentir segura.

“Fui la primera neonatóloga que vino de Cuba. Qatar había recibido cooperación médica pero no en esta especialidad. Cuando llegué al hospital provincial de Doha iba temerosa por el idioma y porque vi muchas cosas nuevas, pero sentí confianza pues pude ver que lo que aprendí en mi país es lo que se hace en Qatar, que mi conocimiento estaba acorde”, indicó.

Por otro lado, resaltó entre las ventajas del sistema sanitario qatarí el alto desarrollo científico y tecnológico, y la organización en el trabajo, ya que “se siguen protocolos, clínicas, líneas donde está todo escrito, por lo tanto si tienes alguna duda en el seguimiento de una patología, enseguida te documentas”.

Al año siguiente de su arribo, pasó al recién inaugurado en ese momento hospital de Dukhan, junto a sus compatriotas, no obstante le quedaron gratos recuerdos de la buena comunicación y el respeto expresado por los médicos de otras nacionalidades en Doha, y el apoyo ofrecido por el personal de enfermería, a su juicio muy calificado.

Después de una primera etapa en el emirato, que se extendió hasta 2014, regresó en 2017, algo no esperado; pero el país solicitó sus servicios, declaró. Lo primero que hizo ante la propuesta fue consultarlo con su familia, pieza esencial en su vida.

“En esta segunda ocasión tuve la oportunidad de ir a Dubai, a un simposio de ventilación mecánica neonatal, y ahí vi lo último en el área. Durante tres días estuvimos hablando de lo más actualizado en cuanto tecnología en el recién nacido, que es lo que se quiere traer a Qatar”, indicó.

No obstante los métodos y herramientas de puntera palpables en encuentros internacionales como ese o en su faena diaria, señaló un elemento clave que hace único al sistema sanitario cubano y que ahora se intenta implementar en la nación del Golfo Pérsico: la medicina comunitaria.

En su opinión, esta apoya mucho el trabajo de la obstetricia y la neonatología. “Esa experiencia aquí se está buscando, se quiere fomentar la atención primaria, un pilar importante para la prevención, y en este caso, para el buen desarrollo y evolución del embarazo”.

El poder familiarizarse con lo más novedoso dentro de su especialidad y establecer relaciones con otros profesionales de su esfera de diferentes nacionalidades constituyen beneficios que le ha ofrecido la misión en Qatar, todo lo cual tributa a su crecimiento profesional.

Sin embargo, transcurridos ya casi tres años de los cuatro programados en tierras lejanas, Liliana Llerena Domínguez se muestra ansiosa por el retorno a casa, espera que no sean requeridos sus servicios nuevamente. La razón: sus seres queridos.

“En familia aunque sea agua con azúcar y pan se come con felicidad. También siempre he dicho que los hijos nunca tienen edad para una viajar al extranjero, ni aunque sean casados y con nietos, porque siempre te buscan, siempre les haces falta”.

Regresará a la escuela que la formó, donde también resulta necesario su aporte y en la cual aprendió los valores que le han guiado.

*Corresponsal de Prensa Latina en Qatar.

You must be logged in to post a comment Login

Photo Gallery

Designed by Gabfire themes