Mitigar incendios forestales, tarea pendiente de golpistas en Bolivia

Nara Romero Rams * _______________

La Habana (Prensa Latina).-  Otra vez la sequía y la acción del hombre ocasionan incendios forestales en Bolivia y ante el mal manejo del gobierno de facto, los daños a la flora y la fauna podrían ser irreversibles.

Desde agosto pasado, las llamas arrasaron con al menos 1,5 millones hectáreas y nueve sitios importantes del país, entre áreas protegidas, reservas y parques nacionales que fueron afectados, según el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Aguas.

El ministro de Defensa el régimen golpista, Fernando López, confirmó que el 80 por ciento de los daños se localizan en el departamento de Santa Cruz, mientras que el resto está en Chuquisaca, La Paz, Tarija, Cochabamba y Pando.

López aseguró que el 100 por ciento de los incendios fueron provocados y están activos en esas localidades.

Por otra parte, tras sobrevolar el 15 de septiembre pasado las áreas afectadas en territorio cruceño, la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez declaró el estado de emergencia nacional, decisión que permite el envío de los recursos necesarios para combatir el siniestro.

El Gobierno gestionó la ayuda de tres países para paliar la crisis ambiental, siendo España el primero en responder al llamado con el envío de bomberos especializados en esas situaciones.

Asimismo, destinó un helicóptero para sofocar los incendios en la localidad de Macharetí (Chuquisaca) y otro para la reserva forestal de la serranía de Aguaragüe (Tarija), según declaraciones del titular de Defensa.

Las autoridades de los municipios afectados confirmaron la llegada de alimentos y herramientas al chaco chuquisaqueño.

Un monitoreo realizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), una sociedad civil sin fines de lucro en Bolivia, determinó que los incendios forestales afectaron en lo que va de año a 900 mil hectáreas de vegetación.

Entre enero y agosto la mayor superficie arrasada corresponde a Beni con 450 mil hectáreas quemadas, le sigue Santa Cruz con 360 mil) así como la pérdida, principalmente de sabana, al interior del Parque Nacional Noel Kempff Mercado, agregó FAN.

INCENDIOS EN LA CHIQUITANIA, PRUEBA DE BUEN MANEJO GUBERNAMENTAL

En agosto de 2019 la región de la Chiquitania (Santa Cruz) reportó ocho mil 461 focos de calor, de ahí que para sofocarlos el Gobierno del expresidente Evo Morales desembolsó al menos 23 millones de dólares.

Asimismo destinó 93 vehículos operativos, 40 cisternas, 25 ambulancias, 19 aeronaves y cinco mil 535 personas entre expertos, voluntarios, bomberos, soldados de las Fuerzas Armadas y personal de la Policía para enfrentar la crisis ambiental.

Varias acciones se coordinaron, entre ellas la creación del Gabinete de Emergencia Ambiental el 21 de agosto y la contratación del avión cisterna Supertanker, considerado el más grande del mundo, que junto a otras aeronaves mitigaron el fuego.

La cooperación internacional estuvo presente con la ayuda brindada por los gobiernos de Perú con el envío de dos helicópteros, de Rusia con el avión Ilyushin, así como los de Argentina y Francia por colaborar con personal especializado en esas contingencias.

El embajador de Moscú en Bolivia, Vladimir Sprinchan, aseguraba en septiembre de 2019 que esa aeronave, considerada la segunda más grande de su tipo en el mundo, apoyaría las acciones para mitigar los incendios forestales en la región de Chiquitania hasta que el país suramericano lo requiriera.

Contribuyeron además Bélgica, Colombia, Japón, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Reino Unido y Suiza.

Por otra parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destacó el gran esfuerzo del Gobierno del líder aymara para atender la emergencia.

El representante de la FAO, Theodor Friedrich, hizo referencia a las declaraciones del entonces canciller Diego Pary, donde informaba sobre las acciones realizadas para enfrentar la contingencia, mientras que países como Brasil, con similar situación, no habían controlado el fuego.

Friedrich recordó que ese organismo internacional apoyaría con más de medio millón de dólares para atender la emergencia y el proceso de recuperación de esa llanura ubicada entre Gran Chaco y la Amazonía.

Superada la contingencia, Bolivia comenzaría con un plan de recuperación de la flora y la fauna, con la colaboración de expertos ambientales y la población de la Chiquitania.

El Ejecutivo del gobierno de Evo Morales (2006-2019) garantizó el financiamiento de todos los proyectos con vistas a la construcción de represas, pozos y atajados para la provisión de agua a las zonas afectadas por el incendio, además de otros planes como el fortalecimiento de salud, electricidad, educación y telecomunicaciones.

Muchos dentro y fuera de Bolivia cuestionaron la decisión de Evo Morales en aquel momento, de no declarar el estado de emergencia en el país, y no fue necesario cuando las aeronaves cisternas más grandes del mundo combatieron el siniestro gracias a la gestión gubernamental.

Asimismo, junto a la cooperación internacional, todo el personal necesario intervino en las labores y fueron creados refugios para los animales heridos por las llamas.

Actualmente la nación andino-amazónica sufre los efectos del cambio climático y del accionar irresponsable del hombre, una situación que, sumada al mal manejo del gobierno de facto, ocasiona pérdidas irreparables en la flora y la fauna.

El manejo de los incendios forestales continúa hasta el momento como una tarea pendiente para el actual régimen golpista de Bolivia.

*Periodista de la Redacción Suramérica de Prensa Latina.

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