Los neobancos, ¿nueva ruta para viejos servicios?

Ivette Fernández * __________________

La Habana (Prensa Latina).-  Los servicios financieros experimentan una verdadera revolución y su mejor expresión es la popularidad que ganan los neobancos, entidades cien por ciento digitales y libres de sucursales físicas.

Aunque están lejos de emular con las instituciones tradicionales, este nuevo tipo de empresa emerge con fuerza sobre todo para los amantes de las transacciones por medio de aparatos inteligentes y para aquellos pobremente presentes en bancos.   El Observatorio eCommerce, cuya función es monitorear el ecosistema del comercio electrónico en Colombia, lo definió como una nueva generación de bancos que funcionan única y exclusivamente a través de Internet, los cuales nacieron con el objetivo fundamental de facilitar las operaciones financieras a las personas.

Hablamos, apuntó, de organizaciones digitales capaces de brindar información actualizada y precisa de los gastos en tiempo real y cuya atención es solo vía online mediante el uso de inteligencia artificial.

Sin embargo, la Federación Latinoamericana de Bancos, (Felaban) aclaró en un informe que la afiliación a ellos no está exenta de riesgos.

Entre las desventajas mencionó la inseguridad regulatoria y de vigilancia en su operatoria pues aún no hay una normatividad clara en relación a ellos en muchos países.

Advirtió asimismo acerca de problemas en materia de ciberseguridad, protección de datos personales, así como en temas asociados a quiebras o redes de protección financiera.

Otro inconveniente, aseguró, es su poca diversidad en la cartera de servicios, ya que por lo general no ofrecen posibilidades tales como créditos hipotecarios ni productos de inversiones.

En cambio, sí reconoció en ellos una mejor funcionalidad para los usuarios gracias a la realización de procedimientos a través de plataformas digitales y sin necesidad de trámites personales.

Señaló además entre sus ventajas la reducción de costos de operación y transaccionales al prescindir de espacios físicos y la logística relacionada con estos.

Felaban alabó también su ayuda a la inclusión financiera, pues pueden vincular a segmentos de la población no incluida en cuentas bancarias y a la nueva generación de nativos digitales.

Uno de los neobancos más connotados del mundo se halla justamente en Latinoamérica.

El Nubank de Brasil, además de ser uno de los más antiguos de la región pues su fundación data de 2013, es considerado el de mayores activos con un financiamiento total de más de mil millones de dólares.

Por lo menos así lo atestigua la plataforma que agrupa información empresarial sobre compañías privadas y públicas, Crunchbase.

Nubank se convirtió en 2018 en el quinto emisor de tarjetas en el gigante suramericano, abundó por su parte la publicación estadounidense World Finance.

Su tarjeta es aceptada en más de 30 países, no cobra cargo anual, y también organiza los movimientos del usuario. No tiene sucursales, añadió el medio, y destaca por su diseño simple y complejas aplicaciones de seguridad.

Algunos estudiosos del fenómeno apuntan que este nuevo tipo de empresas deben estar necesariamente asociadas con otra entidad dueña de una licencia bancaria.

El banco español BBVA, por ejemplo, alega respaldar a varias de estas figuras de reciente creación.

Así ocurre con el británico Atom Bank, donde la entidad ibérica ha ido aumentando paulatinamente su participación como accionista, con Simple, un neobanco de Estados Unidos, con el brasileño Neon y el finés Holvi.

El propio BBVA, de acuerdo con sus análisis, considera como una de las mayores de las virtudes de esta modalidad, la reducción para los usuarios del pago de comisiones.

Se debe esto, refirió, a que la ausencia de sucursales físicas les permite trasladar la eficiencia de costos al cliente en forma de tarifas y tasas de interés más bajas.

Ofrecen diferentes tipos de servicios, remarcó BBVA, como la apertura de cuentas, tarjetas débito y crédito, transferencias internacionales y cambio de divisas.

Tales variantes están combinados con distintas herramientas de gestión de las finanzas (ayuda en planes de ahorro, de gastos e ingresos a través de alertas y mensajes, entre otras)

Si se toman en cuenta las lecciones aprendidas con la expansión de la pandemia de Covid-19, durante la cual el comercio electrónico pasó a tener un papel preponderante, las posibilidades de crecimiento para los neobancos son prometedoras.

Para muchos jóvenes, quienes buscan convertir a su teléfono inteligente también en un cajero, no parece haber mejor opción y ello es entendido por un grupo creciente de noveles empresarios.

El director general y cofundador de Neon, uno de los neobancos de Suiza, Jörg Sandrock, desentrañó recientemente como ocurre el proceso de afiliación específico para este actor.

La cuenta bancaria se abre en unos minutos: el usuario es invitado a presentar una foto de un documento de identidad oficial y los datos son verificados mediante una videollamada.

También puede ocurrir un procedimiento de identificación digital autorizado por Finma, autoridad supervisora del sistema financiero suizo, dijo.

Más tarde, ahondó, el cliente obtiene una tarjeta de débito que le permite realizar compras tanto en el país como en el extranjero, así como una cuenta bancaria similar a las tradicionales, donde puede recibir su salario o transferencias nacionales o internacionales de dinero.

Tenemos la ventaja de ofrecer a nuestros clientes una cuenta bancaria suiza en la que pueden acceder a sus ingresos.

Ella les permite, además, realizar pagos habituales mediante facturas QR (módulo para almacenar información en una matriz de puntos o en un código de barras bidimensional), manifestó el banquero.

Las características propias de un neobanco prometen satisfacer a un cliente deseoso de ahorrar tiempo y agilizar trámites, pero sobre todo a uno capaz de manejarse con soltura en los vericuetos del universo digital.

Aunque estos actores representan apenas una minoría en el mundo de las finanzas, lo cierto es que ocupan un espacio desatendido actualmente por la banca tradicional.

El empuje que ganen en los próximos años, refieren entendidos, espoleará las transformaciones que indudablemente sobrevendrán en el universo financiero durante el siglo en curso.

*Periodista de la Redacción de Economía de Prensa Latina.

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