Los murales de palacio

Las plumas de Quetzalcóatl
Guillermo Morán Romo _______________

AMIGOS, en Aguascalientes contamos con innumerables obras de arte diseminadas en edificios públicos, religiosos e incluso de carácter privado, las que sin duda, en alguna ocasión hemos visto, o al menos hemos pasado junto a ellas, sin mostrar por lo general mucho interés por detenernos a observarlas.

Tal es el caso de Los Murales de Palacio, obras de arte que para las personas que de manera cotidiana visitan el señorial Palacio de Gobierno, en donde se asienta el Poder Ejecutivo del Estado, pasan en algún momento desapercibidas, no así para quienes nos visitan de otras partes del país, e incluso del extranjero, o también en otros tiempos para los niños de las escuelas que cotidianamente asistían, en grupos organizados, en visitas guiadas.

En este espacio ofrecemos alguna información relacionada con el impresionante interior del Palacio, impresionante no sólo por los murales que mencionamos, sino por la impactante estructura de su construcción.

LOS MURALES

 Las paredes del interior de este recinto se encuentran decoradas con pinturas murales obra del pintor chileno Oswaldo Barra Cunningham, de quien podemos decir, entre paréntesis, que fue discípulo de uno de los grandes de la trilogía de muralistas mexicanos, el gran Diego Rivera.

Estos murales nos ofrecen una idea aproximada de lo que fue y es el Estado de Aguascalientes.

Es en la pared sur de la planta alta del Palacio, al fondo de los dos patios, en donde se encuentra el mural más representativo, ya que en él se nos narra la historia de la entidad, en tanto que en la pared norte del segundo piso, otro mural escenifica la tradicional Feria de San Marcos, fiesta de trascendencia nacional e incluso internacional.

Pero vayamos por partes. Para su información, amable lector, son  cinco los frescos pintados por el maestro Barra Cunningham, quien los elaboró en dos etapas distintas de su vida no sólo cronológica, sino artística.

Los dos primeros los terminó en los años de 1961 y 1962, y no fue sino hasta treinta años después, que volvió a Aguascalientes para plasmar su arte en tres murales más, mismos que firmó en los años de 1989, 1991 y 1992.

MURAL NÚMERO UNO

“AGUASCALIENTES EN LA HISTORIA (1961)

 En este fresco, ubicado como se indica en la pared sur del segundo patio, aparece una corriente subterránea de agua, que en su trayectoria recibe el calor de la tierra y que aflora a la superficie en ojos de agua termales, las que dieron origen  al nombre de Aguascalientes, fundada el 22 de octubre de 1575.

Se observa la conquista española de tierras chichimecas teniendo como marco el Cerro del Muerto, así como la primer gran obra hidráulica construida a nivel nacional, la presa Plutarco Elías Calles. Destacan los cultivos que nos han dado fama y renombre, la guayaba, la uva y el chile, y se evoca el Barrio de Triana, así como la llegada del ferrocarril a Aguascalientes, hace más de 100 años.

Se observa también la explotación de los españoles sobre los chichimecas. Aparecen don Juan Ibáñez y don Benito Gaspar de Larrañaga, próceres de la minería en tiempos de la colonia y fundadores de lo que es hoy la cabecera municipal de Asientos. Destacó el autor a personajes de nuestra lucha de Independencia, como don Miguel Hidalgo, José María Morelos, Francisco Primo Verdad, Ignacio Allende, Leona Vicario y Josefa Ortiz de Domínguez.  Aparece igualmente la pareja formada por el Emperador Maximiliano y Carlota.

 Ahí se plasma la leyenda del hecho que nos dio la separación de Zacatecas, representado en el momento en que Antonio López de Santa Ana recibe un beso de doña Luisa Villa.

 MURAL NÚMERO DOS

“LA FERIA DE SAN MARCOS” (1962)

 En el lado norte de la planta alta se encuentra el mural que representa nuestra tradicional Feria Nacional de San Marcos, destacando en primer plano el Casino de la Feria con don J. Concepción Arvizu, personaje que regenteó durante muchos años la jugada, mismo que sostiene la pierna de una mujer desnuda envuelta en demonios de avaricia. Se muestra el Templo de San Marcos y representó igualmente el palenque, el más grande de América Latina en su tiempo, lo mismo que los tapancos, las grandes bandas, la primavera en flor y la coronación de la Reina. Se representa de la misma forma el día típico de la Feria ,el 25 de abril, sin faltar la afición por la fiesta brava con dos grandes maestros, el de San Mateo Ponciano Díaz, así como el Volcán de Aguascalientes Rafael Rodríguez.

 MURAL NÚMERO TRES

“INTERPRETACIÓN DE LOS COLORES DE LA BANDERA” (1989)

 En este mural el verde está representado por la riqueza agrícola de nuestro suelo, con frutos como la papaya, sandías, piñas, maíz, entre otras, además se pueden apreciar los inicios de nuestra economía basados en el trueque.

El color blanco se encuentra representado por las aguas, nuestra querida deidad azteca Quetzalcóatl “La Serpiente Emplumada”, la educación, la cultura y la salud.

El rojo se ve plasmado por la fuerza de trabajo, la laboriosidad de un pueblo que se ha sabido sobreponer a las más duras adversidades mediante el esfuerzo y la unión de su gente.

MURAL NÚMERO CUATRO

“LA BATALLA DE LA GRAN NOPALERA” (1991)

 En el acceso a Palacio de Gobierno, se aprecia la representación de pinturas rupestres. En el costado derecho nos muestra la conquista, el enlace y el mestizaje. En el izquierdo se aprecia la flor que representa la mexicanidad, la dalia. En el techo se ve a dos aves que simbolizan  la unidad de México con el resto de América Latina, un águila y un cóndor.

MURAL NÚMERO CINCO

“LA CONVENCIÓN DE AGUASCALIENTES” (1992)

 En este fresco aparece el manifiesto que nos legó la Soberana Convención Revolucionaria de Aguascalientes y los principales caudillos que asistieron a la misma. Se plasma un aspecto de la lucha armada revolucionaria y a uno de sus principales representantes, Emiliano Zapata, con los norteamericanos vendiendo armas a los revolucionarios, pero también a los federales. Aparece la imagen de “La foto de la silla” y sobre ésta, una mujer sosteniendo un listón con el lema: “Las ideas vertidas en la Convención de Aguascalientes cristalizaron en la Constitución de 1917”, junto a los artículos tercero y 127 de nuestra Carta Magna. Aparecen también varios de los edificios más representativos de Aguascalientes, como el Teatro Aguascalientes y la Plaza de Toros Monumental, así como la construcción de los pasos a desnivel de la avenida López Mateos y de la Plaza de la Patria, es decir, sobre Cinco de Mayo.

En la siguiente entrega podremos hablar, con amplitud, de la fastuosa arquitectura del recinto que alberga estos frescos, en donde reside el Poder Ejecutivo del Estado, es decir, el Palacio de Gobierno de Aguascalientes.

Por lo pronto, aquí van algunas fotografías que muestran la majestuosidad de los frescos de  Barra Cunningham.

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