¡Líbranos Señor!

El otro dato

Juan Chávez ______________

En la encerrona de esta Semana Santa que de plano  será muy  santa por culpa de la pandemia, hay que meditar y elevar oraciones al Señor para que nos libre del mal gobierno que grita: “Necesito más de 19 mil médicos y personal de enfermería para enfrentar al coronavirus”.

Me cae en el recuadro de últimas noticias, los 1,427 fallecidos por coronavirus en las últimas 24 horas en Francia, lo que le da  el récord  mundial de muertes en un día.

No hay manera de contener el avance del mortal  virus y hay que hacerlo, antes de que los muertos sean de millones de personas.

Ante semejante amenaza, la Organización Mundial de la Salud lanza contra México seria advertencia:

“México está enfrentando la pandemia con escasez de profesionales en enfermería”. ¿Nomás en enfermería?

Y nos ilustra:

Hay 29 enfermeras o enfermeros por cada 10 mil habitantes, porcentaje muy lejos del registrado en otros países de la región como Brasil, Chile, Panamá y Costa Rica en donde la tasa es de más de 100 especialistas.

Estamos bien jodidos, ¿no?

Y vamos estar peor porque sin plan de apoyo para este fatídico 2020 por parte de la cuarta transformación que peregrina López Obrador, la iniciativa privada, caracterizada siempre por su férrea  unidad se estremece hacia la división por no estar de acuerdo en eso de rendirle pleitesía al señor de las estampitas.

Es decir, quizá no haya más visitas de los dirigentes del sector privado a Palacio Nacional.

Las corporaciones de la iniciativa privada la traen contra el dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar, “negociador” que no negocia en positivo los intereses del sector.

Todo apunta a una drástica división en la que las confederaciones de cámaras de la industria, del comercio y los servicios como el  turismo, abandonarían a Salazar para dejarlo solo con sus afectos por Alfonso Romo, industrial y jefe de la Oficina Presidencial.

Tan solo en este mes de abril, el mes de las vacaciones de primavera que no habrá por culpa del coronavirus que mantiene encerrada a la población en sus hogares, el turismo perderá 240 mil millones de pesos, cifra 25% más alta que el costo de la refinería de Dos Bocas y 7% más de lo que el lopizmo se apresta invertir en el Tren Maya.

Tal pérdida es un golpe seco a los 4 millones 100 mil personas que económicamente dependen de la actividad turística como fuente de trabajo e ingresos

Esta es una de las razones que exigen, al gobierno de L(i)opez, un plan de emergencia que contemple apoyos  fiscales, sobre todo.  México, entre paréntesis, es el único país que no concede, en la ofuscación y perogrulladas de su presidente, un apoyo de tal naturaleza al empresariado.

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