(La) Morena quiere más

Pulso
Eduardo Meraz ________________

El festival que se traen en Morena, el partido del presidente de la República, con motivo de la elección de su dirigencia, contando con la pequeña ayuda de su amigo el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, está generando desazón en ese partido de que en 2021 perdería la mayoría en el Congreso y no obtendría tantos triunfos en gubernaturas, ayuntamientos y congresos locales.

De otra manera no se explica la insistencia de López Obrador y de su alfil Ricardo Monreal de que la consulta que le acaba de autorizar la Suprema Corte de Justicia de la Nación pueda llevarse a cabo en la misma fecha que las elecciones federales de 2021.

En este caso en específico –aunque hay muchos otros- habría que recomendarle al jefe del ejecutivo y a los morenistas que se serenen, que se esperen a lo que marca la constitución, que no coman ansias; que recuerden que a toda capillita le llega su fiestecita.

Hace unos días López Obrador, dijo a sus malquerientes que se esperen hasta 2022 para la consulta sobre revocación de mandato como lo marca la Constitución. Argumento que tiene la misma validez para el caso de la consulta para “esclarecer las decisiones políticas de actores políticos”.

López y Monreal.

Que el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, esté pensando en presentar una iniciativa para que la consulta popular, que muchos interpretan de manera limitada como juicio a expresidentes, se realice el mismo día de las elecciones de 2021, el 6 de junio de ese año, tiene la finalidad política de otorgar ventaja adicional a los candidatos de Morena.

A pesar de la fallida gestión del presidente López Obrador en el primer tercio de su mandato, agravada por la pandemia del coronavirus, Morena quiere más, tener una representación mayor sin importarle la falta de discurso y proyectos propios de los morenistas, que no sean los de su guía espiritual.

Lo mostrado hasta el momento por dirigentes y militantes de Morena, están pesando en el estado de ánimo de los votantes y en sus preferencias electorales. Si los yerros gubernamentales continúan, la posibilidad de una derrota significativa es un escenario difícil de descartar.

Es por eso que el senador morenista adelantó que analiza presentar una modificación al artículo 35 de la Constitución, para que la consulta popular se realice durante la jornada electoral. El pretexto es el costo adicional que implicaría su realización.

Tal como han sido satanizados los expresidentes por el actual mandatario, que sus nombres aparezcan en documento anexo a la boleta electoral es marrullería, simple y llanamente.

Sin embargo, para realizar dicha reforma se requiere de mayoría calificada en el Senado, es decir las dos terceras partes de los presentes, por lo que Monreal Ávila clama por “voluntad política”, cuando en anteriores ocasiones la ha negado.

Las prisas presidenciales por allegarse la mayor cantidad de dineros públicos para sus proyectos, también deberían considerar un apartado especial a fin de que la consulta se efectúe en la fecha constitucional indicada.

Morena quiere más ventajas para compensar el desbarajuste que vive hoy Morena, porque parafraseando al primer mandatario: “hay mucho pueblo para tan pobres representantes”.

He dicho.

EFECTO DOMINÓ

Con pancartas de “Morena destruye”, diputados del PRI, PAN, PRD Y MC toman la tribuna de San Lázaro, tratando de impedir los recursos de 109 fideicomisos pasen al control del ejecutivo, vía la Secretaría de Hacienda, en particular los relacionados al Fondo de Salud para el Bienestar.

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