La Feria de San Marcos

Se acerca la fiesta más esperada por todos

.-  Es un patrimonio de los aguascalentenses y todos cuidamos de ella porque es la máxima expresión de nuestras tradiciones, por lo que no tengo duda que la de este año va a superar a las anteriores ediciones, afirma Tita Topete Ceballos y sostiene que todo lo que se diga en torno a ella se queda corto.

Aldo Bonilla Chávez ________________

A poco más de dos meses para su edición del 2020, la Feria de San Marcos, es, para decirlo pronto, una verdadera joya de su tiempo, es un tesoro que debe mantener intacta su esencia provinciana, la tradición viva de los aguascalentenses.

El gobierno no hace la Feria, la hace el pueblo, con su ánimo, con su participación, con ir a ella a divertirse sanamente, y hasta con su sola presencia, asegura la licenciada e historiadora Tita Topete Ceballos, quien dice que también la los industriales, los comerciantes, agroproductores y los ganaderos con sus exposiciones en donde muestran lo que somos y hacia dónde vamos.

La Feria es única, es más que un orgullo, es un patrimonio de los aguascalentenses y todos cuidamos de ella porque es la máxima expresión de nuestras tradiciones, por lo que no tengo duda que la de este año va a superar a las anteriores ediciones, señalando que todo lo que se diga en torno a la Verbena Sanmarqueña se queda corto.

Cuando en el Patronato ya se están intensificando los preparativos para su realización y en breve se conocerá a la soberana, no tengo ninguna duda al señalar que la Feria de San Marcos es Aguascalientes.

En entrevista con FUERZA AGUASCALIENTES y MIS RAICES DIGITGAL, la hija del inolvidable maestro Alejandro Topete, dice que los gobiernos, como autoridad, están obligados a darle un entorno de seguridad para que siga siendo un gran polo de diversión y de felicidad que nos muestre como lo que somos, una sociedad que vive, goza y disfruta intensamente con su máximo orgullo.

Ha crecido tanto, que hoy más que nunca hay que cuidar a nuestra gente, nos dice con tono de preocupación, sin embargo de inmediato cambia la expresión de su rostro para señalar:

Somos una sociedad muy madura que repudia la violencia y los excesos y a todos nos toca la obligación de irlo controlando.

Todo ha cambiado, ya no es el Aguascalientes de antes, ha crecido descomunalmente y mientras no exista una corresponsabilidad plena entre padres de familia y autoridades veremos que eso seguirá dándose y los valores morales que tanto nos distinguieron en el pasado reciente seguirán perdiéndose.

La Feria de San Marcos, es también, puedo decirlo con toda seguridad, la mejor del país y es, agrega, un orgullo de todo Aguascalientes ya que para decirlo pronto, es nuestro escaparate.

Es lo que nosotros queremos mostrar, es lo que nos permite que nos conozca toda la ciudadanía que viene de otros puntos del país y de diferentes países para que vean cómo nos comportamos y cómo nos divertimos.

Hay quienes aseguran, agrega, que básicamente está conformada para atraer al turismo, puede ser, pero también es para que nosotros los aguascalentenses tengamos una diversión después de todo un año de trabajo fuerte y productivo, gracias a Dios.

Es una Feria, asegura, en donde todos pueden disfrutar, aun hasta quienes en estos tiempos de crisis no tienen dinero.

Luego en tono molesto rechaza que se diga que es la -cantina más grande del mundo-.

Esto es algo que nos toca a todos los aguascalentenses echar por tierra porque no se vale etiquetarla sin fundamento, es mentira que la Feria Nacional de San Marcos sea la cantina más grande del mundo, eso es una verdadera aberración.

En todas las Ferias se venden bebidas embriagantes y no hay tanta vigilancia como en la de San Marcos.

La característica de la nuestra, dice Tita Topete, es que toda la ciudad de Aguascalientes es escenario de su Feria, cosa que ninguna otra puede preciarse de ello y luego evoca que en los 50s y 60s la Feria se daba principalmente en torno al Jardín de San Marcos.

Desde muy joven, dice, en tiempos de Feria me ponía a observar la cantidad de gente, sobre todo jóvenes, que entran al perímetro Ferial con botellas de licor, algo que realmente no se puede evitar porque no hay manera de cerrar tanto acceso a esa zona.

Hoy ha crecido enormidades y no hay ninguna comparación a aquella, por lo que es obligado incrementar la vigilancia.

Yo pocas oportunidades tuve para asistir a divertirme, sin embargo he escuchado muchos comentarios que refieren que la Feria de antes era mejor, más tranquila, con mayor romanticismo y sobre todo, más familiar, no obstante hay que recordar que todo evoluciona, nada puede quedar estático por lo que hoy la Verbena va al paso del nuevo milenio y no hay de otra más que reconocer los cambios tan extraordinarios que ha sufrido en sus instalaciones y claro que entre más grande requiere de mayor vigilancia.

Tita dice: cómo dejar de evocar que las tradicionales “Mañanitas” y el legendario “Concurso del Rebozo” (prenda que ya prácticamente se tiene olvidada como adorno y útil para damas) se efectuaban en los andadores del precioso Jardín.

Era época en que el Jardín tenía en sus andadores sitios para tomar el refresco, la nieve y comer carne asada bajo sus frondosos árboles que daban quietud y satisfacción a los paseantes.

Existía la esquina donde se encontraba la fuente de “Los Azulejos”, lado sur oriente, que era un remanso de aquella paz.

¿Y los tapancos?

Eran excepcionales centros de recreo social y popular.

Ahí se llegaron a efectuar los cómputos para elegir a la Reina, o bien la premiación de los diferentes concursos y certámenes populares, que había en abundancia. Ahí también llegaron a actuar las principales figuras del mundo artístico y las grandes orquestas.

En los andadores principales del Jardín se realizaban los “combates de flores”, que resultaban una compensación juvenil a los intentos de coquetear entre hombres y mujeres jóvenes. Las muchachas paseaban por un lado del andador y los hombres a la inversa, por lo cual “cada vuelta tenían que encontrarse”.

Era lo más natural del mundo la entrega de flores, los conffetis que caían sabrosamente acariciando el cabello femenino, a grado tal que prácticamente se formaba una alfombra de confetti y claveles, mientras que los músicos interpretaban bellas melodías del momento. Había grupos musicales en cada esquina y en el centro del Jardín no podía faltar la actuación de la Banda Municipal.

En los tapancos -o terrazas- de la época, había sabrosura de costumbrismo, pues entraban a ellos las muchachas formando grupos y se acomodaban en las mesas, atendidas por garbosos meseros y pedían “un refresco”, mientras que las orquestas locales o visitantes tocaban, tanto a mediodía como en la noche, y los caballeros las sacaban a bailar.

Hoy todo ha cambiado pero de manera positiva realmente increíble y nuestra Verbena es digna de un primer mundo.

La Feria es también, afirma, la válvula de escape para todos.

Es diversión, es tradición, es una joya.

Es por ello que con orgullo podemos decir y lo presumimos, que es la mejor de todo el país.

Es el portón, la vitrina que muestra lo que somos como pueblo, como sociedad, como cultura y eso es un orgullo, y claro, agrega Tita Topete Ceballos, es perfectible y se trabaja para eso.

La Feria nos trae y nos deja un enorme cúmulo de satisfactores.

Algunos de ellos son, además de su Serial Taurino, sus exposiciones, su palenque y sus espectáculos, el arte, la poesía y su música, así como todo lo que se puede disfrutar en sus nuevas instalaciones.

Dar cultura al pueblo en forma musicalizada es muy importante y eso sólo se puede ver en la Feria Nacional de San Marcos.

Todo esto, comenta a FUERZA AGUASCALIENTES y a MIS RAICES DIGITAL, nos trae como consecuencia la añoranza.

Recordar, dicen muchos, es vivir.

Recordar tiempos pasados con personajes pasados que en su momento remarcaron más una situación, un espectáculo, una actividad, la cotidianidad del Aguascalientes romántico del ayer.

Esto nos viene a la memoria, agrega, por el famosísimo Serial Taurino.

Es una verdadera fiesta que el pueblo la siente como suya y que la disfruta como nadie.

Y claro, asegura, que todo tiene que ir evolucionado. Se podrán haber perdido algunas tradiciones, pero se han robustecido otras y se ha transformado de una manera increíble, basta de decir que hace más de 40 años Aguascalientes era una ciudad totalmente distinta a la de hoy, modernista y de vanguardia.

Antes podría decir que encontraba uno estacionamiento casi a la puerta de los locales a los que la gente acudía a divertirse, hoy queda uno a muchas cuadras.

Se está tratando de consolidar algunas tradiciones, aunque también es cierto que otras ya se perdieron simple y sencillamente porque todo va evolucionando y hoy hay que reconocer que la Verbena muestra otra cara y eso no es obra más que de los gobiernos de Felipe González González, Luis Armando Reynoso Femat y Carlos Lozano de la Torre y eso, asegura, es algo que no se puede tapar el sol con un dedo.

Hoy estamos viendo en esta Feria que el aspecto cultural tiene un impulso extraordinario, el Teatro del Pueblo ha vuelto de manera gratuita y a lo grande, siguen los eventos en la Megavelaria y en la Isla San Marcos y en todas las instalaciones feriales.

Creo que nosotros, todos los de Aguascalientes, cada día vamos a estar mejorando esto.

Estoy plenamente segura, nos dice, que este año la Feria de San Marcos ratificará no sólo su prestigio de ser la mejor de México, sino también, la joya más brillante de un Aguascalientes unido en el trabajo y en el deseo de un mejor presente y futuro.

Refiere que esta bella tradición seguirá haciendo historia, por lo que el futuro es promisorio de tal suerte que lo mejor, afirma, está por venir.

Y es entonces ya para despedirnos reitera que la Feria se ha transformado adaptándose al momento actual, pensar en hacer una Feria como en las décadas de los 40s, 50s, 60s y 70s, es algo imposible.

El tiempo, como por ahí se dice, es un río que no se echa para atrás, que no vuelve y que todo lo hace diferente.

Tiempos pasados fueron bonitos, extraordinarios, y para muchos, mejores que los actuales, sin embargo eso depende del cristal con el que se mire porque hoy no tengo ninguna duda que nuestra Feria sigue siendo no sólo la mejor del país sino una de las más grandiosas a nivel mundial.

La Feria es entonces, una verdadera joya de su tiempo.

Es un tesoro que debe mantener intacta su esencia provinciana, la tradición viva de los aguascalentenses.

Por lo tanto, concluye Tita Topete Ceballos, la Feria es un patrimonio que se goza y se vive intensamente cada año.

¡¬Y que viva Aguascalientes, que su Feria es un primor!

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