La 4T, mucho ruido y pocas nueces

En la opinión de…
Ricardo Sanher _______________

No se sabe si es por protagonismo o ignorancia, pero la proclividad del Presidente a abrir diversos frentes de confrontación ya sea con los medios de comunicación, con los empresarios, con los trabajadores, con los padres de los niños enfermos de cáncer, con las feministas y últimamente con los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa, es preocupante, más si se toma en cuenta que se está en medio de una pandemia que no acaba de mostrar lo plano de la curva.

Cuando el tabasqueño debiera mostrar su experiencia de tantos años de estar en la política, nada más no se percibe que sepa por dónde agarrar al toro y sigue con su ya desgastada estrategia de “candidato eterno” de endosarle su problemas, pasados y actuales, a la mafia del poder, a los conservadores y a sus adversarios políticos, todo esto con el objetivo oculto de amedrentar a los medios de comunicación y escriban lo que según su percepción es la “realidad” que vive el país.

Emilio Lozoya.

Dentro de su desesperación, siempre culpa a las administraciones pasadas de los graves problemas que perviven hasta ahora y por lo del caso Ayotzinapa sentenció: “Y también quiero que ustedes lo sepan, se han otorgado órdenes de aprehensión contra militares que se van a ejecutar, cero impunidad, el que haya participado y se le demuestre va a ser juzgado”. Esto lleva a una interrogante, ¿un elemento castrense puede ser juzgado por autoridades civiles? Otra desafortunada declaración del Presidente aunque esta puede tener graves implicaciones, ya que lo anterior no sentó nada bien entre la tropa porque se sintieron desprotegidos y agredidos por el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Las declaraciones al bote pronto que ha usado el Presidente para responder a los problemas le han dado más complicaciones que soluciones, como el caso del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, de quien prometió muchas horas de grabaciones con declaraciones que implican a altos funcionarios de sexenios anteriores, pero surgieron los videos y noticias de familiares cercanos implicados en fraudes y recaudaciones monetarias nada claras y el caso Lozoya se fue al buró del olvido. Claro sin dejar pasar la oportunidad de agredir a los medios de comunicación.

Sin las opiniones de la prensa crítica el gobierno actual estaría a la altura de las problemáticas de salud, de inseguridad, económicas, desempleo y un largo etcétera, creo que no. Más bien esto le “cayó como anillo al dedo” para desviar la atención de la falta de buenos resultados de su gestión y le resultó más rentable darle juego al “enfrentamiento” con los medios de comunicación aunque su imagen se desgaste, tanto al interior del país como al exterior.

Señor Presidente mucho cuidado con eso, porque el pelearse con los medios de comunicación, con la ciudadanía y con los soldados, formaría un caldo de cultivo muy explosivo que puede desbordar los cauces naturales.

www.entresemana.mx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: