Investigador de la UAA explica variables que determinan el valor del peso

.- Algunos de los temas explicados por el Dr. Miguel Ángel Oropeza Tagle, son el indicador de inflación, el precio del dólar, el movimiento de inversiones durante la pandemia, y consejos para afrontar deudas.

Ciudad Universitaria 18 de septiembre de 2020.- La Universidad Autónoma de Aguascalientes cuenta con un cuerpo docente que, además de incidir en la formación académica de sus estudiantes, también se distingue por generar conocimiento y desarrollar proyectos de investigación que permiten comprender de mejor manera la realidad que vivimos. En este sentido, el ámbito financiero es una de las disciplinas que ha despertado un mayor interés a lo largo de este 2020. La inflación, por ejemplo, es uno de los asuntos que causan expectación entre los especialistas y, claro está, en la población en general.

En este tenor, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) levantó información entre la propia población en general para que reconociera las modificaciones en los precios de un grupo ponderado de cerca de 145 mil productos de uso común. De este modo, se busca calcular, con base en la fórmula Laspreyes, los aumentos porcentuales que se plasmarán en el Índice Nacional de Precios al Consumidor en periodos quincenales, mensuales y anuales.

Al respecto, el Dr. Miguel Ángel Oropeza Tagle, docente adscrito al Departamento de Contaduría del Centro de Ciencias Administrativas y Empresariales (CCEA) de la UAA, señaló que, dentro de los productos que evalúa el INEGI, existen algunos cuyos precios tienen comportamientos volátiles al alza o a la baja, dependiendo de las temporadas del año. Un ejemplo de ello es la canasta básica agropecuaria, en la que se contemplan las frutas y verduras. Este apunte, es relevante para comprender que no toda inflación respecto del periodo anterior se debe a una cuestión monetaria, sino que responde a ciclos naturales de oferta y demanda.

En su explicación a la inflación y los costos de los productos, el Dr. Oropeza Tagle se refirió al sistema de libre flotación que se estableció en México desde el sexenio del presidente Ernesto Cedillo. Este sistema permite que el mercado determine el valor del peso frente al dólar, moneda que se ha colocado como referencia internacional, en tanto que es la divisa principal en los tratos realizados en el área comercial de América del Norte.

Respecto de lo anterior, señaló que en el presente 2020 ya ha ocurrido una depreciación del peso, pues a inicios del año, el dólar americano tenía un costo de 18.20 pesos mexicanos por unidad y actualmente se coloca por arriba de los 21. Estos datos son clave, pues, a su vez, desencadenan que se eleven los costos y ganancias de las operaciones del comercio internacional.

Asimismo, el Dr. Oropeza Tagle hizo hincapié en la relevancia de la pandemia por covid-19, pues al verse detenida la economía mexicana, muchos inversionistas con actividad en el país buscaron resguardar su dinero en lo que es conocido como “monedas bandera”, las cuales difícilmente presentan pérdidas ante los movimientos de mercado. Esta estrategia es conocida como “inversión golondrina” y no representa un peligro demasiado elevado, pues generalmente culmina con el regreso de la inversión a su propósito original, una vez que se estabiliza su comportamiento y, con ello, se eliminan los riesgos del mercado.

El uso del mercado de “commodities” es otra estrategia empleada por los inversionistas ante lo que podrían ser indicios de inflación. En este ámbito destacan los minerales y metales preciosos. Por ejemplo, detalló, el oro ha presentado un incremento en su valor de mercado del 30% en lo que va del año, contrario a la caída de las economías a nivel mundial, que se refleja en la reducción del valor de las monedas en un orden del menos 6% en promedio. Estos movimientos responden a la incertidumbre y poca fiabilidad de la economía formal productiva a raíz del confinamiento obligatorio a causa del brote infeccioso de SARS-CoV-2.

Bajo esta lógica, explicó el catedrático adscrito al CCEA, se puede afirmar que movimientos como la salida de inversionistas hacia el mercado de commodities o de invesiones golondrina no deberían volver a presentarse en el resto del año, por lo que no se pronostica una mayor depreciación del peso mexicano.

Finalmente, recomendó a la población en general, en la medida de lo posible, no adquirir deudas que incrementen las obligaciones. En el caso de quienes ya cuentan con créditos activos y su situación laboral y financiera no les permite hacer frente a los mismos, estar pendientes de los programas de la Asociación de Banqueros de México que les permitan negociar sus compromisos a fin de mantenerse viables para reactivarse una vez que la economía alcance una mayor salud.

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