¡Hasta siempre Don Mauricio!

Se nos adelantó ¨el padre del ciclismo en Aguascalientes¨

.- Alfredo Morales Shaadi  ni duda cabe en que acertó cuando trajo a Don Mauricio Mata para que impartiera sus conocimientos entre los niños y jóvenes, de tal manera que fue un pilar para que la Entidad se convirtiera en ¨la catedral mundial del ciclismo¨.

Heriberto Bonilla Barrón _____________

Dicen que algo se muere en el alma cuando un amigo se va, eso es algo que lamentablemente he aprendido a lo largo de mi vida, algo se ha muerto dentro de mí al conocer el deceso, ayer hace justo una semana, del legendario Mauricio Mata, el padre del ciclismo de pista en Aguascalientes, algo que me ha llenado profunda tristeza ya que pude convivir muchas veces con él, de tal suerte que me queda su imagen risueña, algunos fotos  y tantas anécdotas que vivimos juntos, cuando en el 2010 el Club Rotary Bosques lo designó Entrenador del Año y a este servidor como el Periodista del Año, una distinción que nos llenó de inmenso orgullo y nos unió más como amigos.

En FUERZA AGUASCALIENTES y en Mis Raíces Digital estamos seguros que no exageramos al calificarlo como ¨El padre del ciclismo de pista en Aguascalientes¨, si bien el inolvidable licenciado Alfredo Morales Shaadi, fue el que trajo esta gran modalidad, ni duda cabe en que acertó cuando trajo a Don Mauricio Mata para que impartiera sus conocimientos entre los niños y jóvenes, de tal manera que fue un pilar para que la Entidad se convirtiera en ¨la catedral mundial del ciclismo¨, título que lastimosamente se ha perdido por la nulidad y prepotencia del actual dirigente del Instituto del Deporte, el cual llegó por un favor político, más nunca por méritos propios.

De esta manera podemos decir en este reportaje que hoy presentamos a nuestros lectores, que las despedidas nunca son dulces ya que cuando alguien se aleja de nuestro lado sentimos una sensación de nostalgia y tristeza difícil de explicar, cuando, además, estas despedidas son para siempre, la separación se hace mucho más dura, con todo y que debemos ser conscientes de que, en muchas ocasiones, estas despedidas son parte de la vida y decir adiós a alguien para no volverle a ver nunca más, es muy complicado y doloroso.

Mauricio (centro).

De esta manera el proceso de duelo pasa por echar de menos, recordar momentos que queremos volver a vivir o pensar en lo que pudimos hacer y no hicimos, ser consciente de este tipo de sentimientos es el primer paso, saber qué es lo que estamos sintiendo y por qué, nos ayudará también a dar pasos hacia adelante, aunque esto no significa olvidar a la persona que nos ha dejado, sino más bien aceptar que nos ha dejado y recordarla siempre con mucho cariño.

Cada persona tiene diferentes formas de vivir el duelo,  algunos lloran mucho y otros apenas lo hacen, puede que ciertas personas no necesiten hablar sobre lo que están sintiendo y otras tengan la necesidad de expresarlo con la gente que les rodea, sin embargo, también existe otra forma de despedirse e ir superando poco a poco la pérdida de un ser querido fallecido: escribir y es que nuestras letras íntimas nos ayudan a sacar lo que tenemos dentro, a poner palabras y expresar de una forma real lo que estamos sintiendo y a aliviar ese dolor sin necesidad de contárselo a una persona que tenemos enfrente, bueno al menos eso es lo que creemos en FUERZA AGUASCALIENTES y en Mis Raíces Digital en donde a continuación les daremos a conocer algunos pasajes de un reportaje que nos llevó varias ediciones y en el que nos habló de su prolífica vida.

Como no recordar que la noche del 2010 que nos distinguió el Club Rotario Bosques, entonces encabezado por el doctor Rodrigo Gutiérrez Álvarez, nervioso, mientras nos nombraban, nos dijo: ¨Yo sí vivo por y para mis recuerdos, pero no estoy anclado en ellos¨ porque me preocupo por ir sembrando la experiencia que me ha dado la vida porque ésa es la mejor manera de retribuirle lo que me ha brindado.

Estoy radicando en Aguascalientes a la que ya siento mi ciudad y por ello es que voy sembrando cotidianamente esa semilla que ha comenzado a florecer y que ya está brindando satisfacciones al deporte, sin embargo lo mejor está por venir.

Tras recibir su distinción, nos dijo con una gran sonrisa:  quien diga que recordar no es vivir, está rotundamente equivocado.

Yo fui uno de los protagonistas de una competencia histórica, un evento que hoy difícilmente volverá a igualarse, por lo tanto soy dueño de mis vivencias y de mis andanzas.

Hay que destacar que a nivel nacional Don Mauricio Mata fue  considerado como un héroe deportivo, un verdadero titán de las carreteras que puso muy en alto el nombre de México por todo el mundo, uno de los grandes de la llamada «época de oro del ciclismo mexicano», un hombre que en los primeros años del 2000 fue convencido por Alfredo Morales Shaadi para que se viniera a dejar toda su sabiduría en Aguascalientes y vaya que lo hizo, primero en el Velódromo que se construyó al interior del IDEA y luego en el que está en lo que fueron los Talleres de Ferrocarriles, logrando una labor tan extraordinaria que se le catalogó como ¨el padre del ciclismo de pista en Aguascalientes¨.

Don Mauricio fue uno de los más grandes ciclistas del siglo XX en México, protagonista de grandes hazañas en la añorada Vuelta Ciclista de la Juventud, en Juegos Centroamericanos, Panamericanos, Olimpiadas y en Mundiales, por lo que en todo el mundo fue admirado como un titán incansable.

Un deportista que se hizo prácticamente solo y que conquistó la gloria para México.

La entrega, la garra, la inteligencia para sobresalir a nivel nacional y luego mundial en un tiempo en el que la ayuda para el deportista era prácticamente nula, es la que dejó sembrando entre la niñez y juventud de Aguascalientes y lo hizo de manera callada, al margen de los reflectores.

Una labor que mucho antes de lo previsto, comenzó a dar frutos, ya que cuando se pensaba que el ciclismo de Aguascalientes estaba muerto, no sólo logró revivirlo sino que lo colocó en los primeros planos y la prueba está en que en las  Olimpiadas Nacionales se conquistaron  infinidad de medallas, algo que hoy brilla por su ausencia pues aunque dejó como sus sustituto a uno de sus hijos, no cuenta con el apoyo que daba el licenciado Morales Shaadi, de allí que hoy el ciclismo de Aguascalientes esté prácticamente muerto y los dos velódromos estén convertidos en auténticos elefantes blancos.

Como no recordar, como si lo estuviéramos viviendo en estos momentos, que al rostro de don Mauricio asomaron unas lágrimas, cuando en el Club Rotario Bosques el doctor Rodrigo Gutiérrez Alvarez no solo dio a conocer sus hazañas como ciclista, sino que le reconoció todo lo que estaba haciendo en favor de la niñez y juventud de Aguascalientes, eso fue algo muy emotivo que afortunadamente me tocó compartir ya que siempre estuve junto a él.

No, no, dijo, yo apenas aporto un granito de arena, el mérito es de las autoridades, de los jovencitos y de sus padres, yo, agregó, lo único que estoy haciendo es tratando de transmitirles la maravillosa experiencia que me dejó mi carrera como ciclista.

Su rostro  mostraba ya las huellas del Padre Tiempo, su pelo lucía la blancura de la sabiduría que dan los años y su voz parecía débil, pues nunca la subía de tono y sonríe cuando recordaba el coraje y amor a la camiseta de los deportistas que, como él, se forjaron dentro de la legendaria Vuelta de México, la Vuelta de la Juventud que organizaba la Cadena García Valseca.

Participó en cuatro ediciones de la legendaria competencia, ganó aproximadamente once etapas -algo que ningún mexicano logró. Consiguió un segundo, un tercero y un cuarto lugar general y un sitio 18, por un lamentable accidente.

Pero antes de eso, dijo al representante de FUERZA AGUASCALIENTES y al de Mis Raíces Digital,  primero que el ciclismo practicó el futbol, beisbol, atletismo y softbol, muy jovencito un amigo, Francisco Rodríguez, le invitó a correr en un evento turismero en terracería, lo llevaban a entrenar y ni idea, la bicicleta era muy rústica, sin embargo eso  «lo tocó» y quedó enamorado del el ciclismo.

Su primer evento oficial, en turismo, la abandonó a 10 metros de la meta ya que se cayó, en la segunda fue igual, pero no desistió por lo que se dio a la tarea de entrenar más en forma y en su primer año de ciclista ganó, en su natal San Luis, 53 competencias.

Fue campeón estatal en Turismo, luego en Monterrey ganó el Campeonato Regional y de allí ingresó a la categoría Sport, era un jovencito y a los tres meses le invitaron en San Luis a participar en la VIII Vuelta de México, en donde podría decirse que se catapultó a los primeros planos, ya que contra todos los pronósticos le dio la pelea a las grandes figuras nacionales e internacionales.

A partir de entonces anduvo muy bien, ganó el premio de montaña más codiciado en «Mil Cumbres», quedó segundo en la etapa que llegó a Morelia y luego fue protagonista de uno de los hechos más dramáticos en la historia de esa legendaria competencia y, nos dijo, lo que son las cosas, se dio aquí en Aguascalientes.

Fue en la etapa de Lagos de Moreno a esta ciudad.

Era tal la expectación por el arribo de la caravana ciclista que en la calle José María Chávez, donde estuvo instalada la meta, había miles y miles de personas para recibirnos.

Un aguascalentense, Javier «Becho» Pérez, quería dar la sorpresa en su tierra y fue un gran protagonista en esa etapa en donde estuvieron peleando bajo un sol tremendo el colombiano Ramón Hoyos, el líder Magdaleno Cano, y él, con el «Becho» muy pegado a ellos.

Nos dijo que hubo fotos que muestran claramente cómo Magdaleno trató de obstruir a Hoyos cuando llegaba a le meta, lo que provocó una caída múltiple, volaron junto con las bicicletas y aquello fue brutal, muchos resultaron muy heridos. Ramón ganó la etapa, Cano acabó en segundo y yo, que crucé volando la meta, en tercero y completamente noqueado.

Hoyos, los periodistas y la gente criticaron a Cano, quien nunca aceptó su culpa.

Con varias heridas reanudó Don Mauricio al día siguiente, pero estaba muy afectado y terminó en el lugar 18.

Al siguiente año, en la IX Vuelta, ya con más experiencia, las cosas mejoraron y pese a una ruta criminal logró terminar en el segundo lugar general, ganando varias etapas, para ese entonces su vida era el ciclismo, el que combinaba con su trabajo.

En la X Vuelta el presidente Adolfo López Mateos recibió a varios equipos nacionales y para él ocurrió una gran sorpresa, pues no pensó que lo conociera le dijo: «Mauricio, por favor que no nos ganen los extranjeros esta Vuelta como ha ocurrido en otras ocasiones, haga lo imposible».

La lucha voy a hacer, de eso puede estar seguro, le respondió.

Ese año Porfirio Remigio estuvo en gran plan y entonces tuvo que apoyarlo como escudero. Los Periódicos lo publicaron: «Mauricio Mata se está sacrificando para que triunfe Remigio y no los extranjeros». Un uruguayo, Walter Moiano, quedó en segundo y él en tercero, lo que ya fue un triunfo, pues los colombianos atacaron tremendamente en la última etapa.

En la XI Vuelta lamentablemente falló su equipo, por lo que a lo único que aspiraba era a terminar, lo que logró gracias a una gran preparación y por lo tanto no fue un fracaso total, ya que terminó en cuarto lugar de la clasificación general, tras ganar 4 etapas, batiendo el récord en la contra reloj.

La Vuelta de México le dejó extraordinarios recuerdos y un sin fin de amistades y a miles de admiradores en todo el país.

Luego participó en los Juegos Olímpicos de Roma en 1964, al Mundial de Amsterdam, Holanda, la Vuelta de Guatemala, la de Canadá, en donde  la última etapa tuvo un escenario muy simpático, un hipódromo y allí México ganó el título por países.

Acudió a los Panamericanos de Chicago quedando cuarto lugar en el kilómetro contra reloj y lograron la medalla de oro en ruta por equipos, conquistó el oro en la ruta de los Centroamericanos de Caracas y la plata en persecución por equipos, luego en Kingston, Jamaica, también logró oro y plata.

 En el Panamericano de 1963 en Sao Paulo, Brasil, se logró el bronce en persecución por equipos.

Luego competió, representando a México, en varios países europeos y de todo Centro y Sudamérica, en donde vivió momentos inolvidables con triunfos, derrotas y vivencias que llevarían libros escribirlas.

Podría decirse que recorrió medio mundo defendiendo el nombre de México durante doce años y decidió retirarme a finales del 63. En 1964 le tentaron para que regresara y acudiera a la Olimpiada de Tokio pero lo rechazó porque sentía que ya había dado todo.

Me volvió a San Luis, puso su escuela de ciclismo y luego ingresé al periodismo deportivo. En 1968 fue como espectador a las Olimpiadas a México y allí se quedó, pues el gobierno le invitó a crear otra escuela.

Al pasar los años fue, como entrenador, a varias Entidades de la Costa del Pacífico hasta llegar a Guadalajara, siempre abriendo escuelas y en los primeros años de este siglo no lo pensó mucho cuando el Lic. Alfredo Morales Shaadi lee invitó a radicar en Aguascalientes y formar una escuela, la cual se convertiría en la mejor del país y ya con el nuevo Velódromo, la Entidad fue considerada como ¨la capital mundial del ciclismo¨, y no solo porque venían las grandes potencias, sino porque Aguascalientes tenía a muchos pisteros de enorme prestigio, cosa que hoy no sucede y lo decimos con todo respeto, ya que un hijo de Don Mauricio está al frente de la Escuela, sin embargo es como si predicara en el desierto puesto que no hay ayuda del sedicente director del IDEA.

Tengo que reconocer, nos dijo, que cuando arribé a esta ciudad lamentablemente no había quién se preocupara por el ciclismo, cosa que hicimos nosotros con mucha paciencia y entrega.

Hay mucho talento, pero hay que trabajar intensamente porque nada en la vida se logra de la noche a la mañana, hay que sembrar cotidianamente e ir regando para luego cosechar, decía a quién lo quería escuchar.

Los primeros cuatro años fueron de siembra y la cosecha comenzó a darse hace dos años después cuando comenzamos en la Olimpiada Nacional la conquista de medallas, las que se incrementaron en el 2006, por lo que entonces Aguascalientes se consolidó como una gran potencia en pista.

En seis años, admite, se ha logré aquí lo que en muchos otros Estados se han llevado hasta décadas y eso se debe, agrega, a los muchachos y a sus padres, pero también al extraordinario apoyo que han brindado las autoridades encabezadas por el Lic. Alfredo Morales Shaadi, que están convirtiendo a Aguascalientes en la envidia a nivel nacional, con varios jovencitos que ya han competido en Europa y lo que es todavía mejor, en un Mundial representando a México.

Usted, le dijimos, fue uno de los artífices de este logro.

No, no, de ninguna manera, sólo estoy aportando mi granito de arena, esto es labor de todo un equipo y creo que lo mejor está por llegar, pues tenemos enormes talentos, entre ellos Fabián Reyes, que a sus 19 años ya está compitiendo en Estados Unidos.

Luego Don Mauricio nos dijo que esto no ha sido nada fácil, cuando llegué y comencé con mis jovencitos, nadie los tomaba en cuenta y sólo había carreras para veteranos, por lo que un día pedí que les permitieran participar y el patrocinador no lo creía y tan es así que me dijo que duplicaría la premiación si alguno ganaba.

Y al final tuvo que cumplir, pues los primeros siete lugares fueron para mis pupilos, allí inició todo y creo que esto ya nadie lo para pues tenemos un Velódromo de primera y muy pronto habrá otro todavía mejor, completamente techado, por lo que estoy seguro de que lo mejor para el ciclismo de Aguascalientes está por llegar, lo que así ocurrió, lástima que al morir el licenciado Morales Shaadi todo se vino abajo y no se diga en el actual sexenio.

Y aquí fue cuando las lágrimas asomaron al rostro de don Mauricio.

Se volteó para que no lo viéramos y con voz entrecortada nos que todo lo que se estaba haciendo era con entrega y amor, ése es el secreto para que hoy Aguascalientes ya sea considerado una potencia en la pista.

Yo, nos dijo, a lo único que aspiro es a que me recuerden como alguien que se ha entregado por completo al deporte y que ha sido bendecido con una gran familia, por lo que me considero un hombre feliz.

Mauricio Mata fue un hombre que logró lo que se propuso en el deporte y en la vida.

Un hombre con una gran esposa, Guadalupe Martínez, que le dio seis hijos, todos casados, María Estrella, Elizabeth, Mauricio, Juan de Dios, Guadalupe y José Israel, que está a mi lado en la Escuela de Ciclismo del IDEA, en donde trabajamos con inmenso gusto para tratar de forjar no sólo a grandes campeones del ciclismo, sino de la vida, nos dijo.

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