Fallece “Cagancho”

.- Fue un mítico caballo de Pablo Hermoso de Mendoza.

Karen Zuñiga Gaez/Rincón Taurino ________

 20/08/2015.- Ha muerto esta madrugada el caballo mítico y la leyenda de Pablo Hermoso de Mendoza, a consecuencia de un ictus ha sido en la finca de Zarapuz, propiedad del rejoneador en Navarra.

Cagancho y Pablo Hermoso.
Cagancho y Pablo Hermoso.

Ayer salía a disfrutar de su paseo en libertad, cuando le dio un desmayo que le ocasionó un ictus se le aplicó una medicina y se llevó a las cuadras con ayuda porque sus fuerzas eran justas, el ictus provocó un coágulo y se quedó sin visión . Horas más tarde, fallecía.

 Día muy triste para todos los que conforman la cuadra de Pablo Hermoso , Cagancho ha sido el caballo más importante en la carrera del rejoneador y sin ninguna duda, el caballo más importante, más inteligente y con más personalidad en el mundo del rejoneo.

 Su color lo distinguía entre los demás caballos , su sentido del toreo que hasta entonces, no se concebía en un caballo.

 Hubo momentos quizá, que la popularidad de este caballo estuvo por encima que la del propio Pablo.

LLegó en una patera, tenía barriga y sus patas llenas de heridas del verano, lo empezaron a trabajar y sufrió tal transforación, que debutó en el 2001. Se había contratado para que actuara en el último tercio, pero el no se sentía a gusto y decepcionaba a Pablo cada vez que lo montaba. Hasta que llegó la corrida de Egea de los Caballeros en septiembre, donde Pablo dijo;” ¡Basta!, Porque el caballo siempre se chocaba con el toro, no pasaba y no había forma de acabar con aquel astado. Pablo se rindió, y pensó que su inversión había sido todo un fracaso, que aquel caballo, no servía. Pero las cosas en ese momento, no estaban para derrochar dinero, ni caballos y a los pocos días en Ampuero (Cantabria) decidió probarlo en el tercio de banderillas, fue tal la sorpresa que aquel caballo iba de frente al toro y mostraba una gran habilidad Pablo descubrió que Cagancho no quería torear al hilo del pitón, sino que quería gustarse en banderillas, llegar a cada toro y salir toreando con el pecho, y ese día descubrió el diamante en bruto que llevaba Cagancho dentro.

Cagancho era muy tragón, pero a partir de ese momento, se puso a dieta, y fue escalando posiciones en el toreo a caballo hasta que formó un duo que emocionaba y desde el 94 hasta el momento de su retirada, en el 2002, fueron 11 años en los que Pablo estaba en la élite del toreo a caballo como el número 1, el rey del rejoneo, de la rienda de Cagancho, que tuvo muchas “novias”.

Le ofrecían fortunas por el caballo, los colombianos, le pusieron un cheque en blanco a cambio del caballo, lo mismo otros rejoneadores como Antonio Correas, la casa Domecq, todos suspiraban y se interesaban por Cagancho. Pablo decidió hacerle una despedida a su altura y su última temporada toreó en las cuatro plazas que consideró mas importantes en la carrera del caballo y de él mismo. Fueron, Sevilla, Madrid, Pamplona y México, los cuatro escenarios donde Cagancho salió por la puerta grande, en las dos últimas, montado por Pablo Hermoso. Al año siguiente la afición pidió que lo llevara a Estella su pueblo y a partir de aquí, descansó en la finca de “Zaraputz” galopando en libertad, padreó y vio a sus crías pastar y crecer en los potreros. Caballo de privilegio, desde que se retiró, Pablo jamás volvió a montarlo.

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