Escaramuzas políticas

Con los cambios, inevitables golpes bajos entre priistas

Gloria Analco ___________

 La llegada de nuevos jugadores al gabinete presidencial incrementará los golpes bajos entre priistas. A querer o no, el PRI, desde sus cúpulas dentro y fuera del Gobierno, vivirá fuertes tempestades.

Los nuevos nombramientos significan un banderazo para ir detrás de “la grande”, por la forma en que se hace política en México. Muchos analistas caen en esa trampa, y no hacen otra cosa más que hablar de futuros “presidenciables”, de los más fuertes y posibles, y hasta de los débiles que se rezagan, en un juego que ya hasta resulta macabro, no maquiavélico.

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La ambición, pues, está ahora servida en un festín de… ¿cuervos?, por lo siniestras en que pueden tornarse las intrigas y alianzas para lograr llegar a la meta, a tres años de la sucesión. En acecho, entonces, han comenzado a estar algunos, con todo y los imponderables que no dejan de presentarse.

La pregunta clave en el centro de los cambios -en el gabinete y en la dirigencia del PRI, en la figura de Manlio Fabio Beltrones ésta última-, debería de ser qué tanto los altos cargos, con nuevas carteras, podrían poner en riesgo o no la estabilidad social, política y económica del país. El énfasis sobre los nuevos nombramientos debe estar en eso, no en quiénes se han elevado ahora al sitio como posibles “presidenciables”.

Esa manía de estar escarbando sobre qué figuras podrán jugar por “la grande” en 2018, ya debería haber quedado en desuso desde que supuestamente desapareció el “dedazo”, pues es lo que históricamente ha envilecido el ambiente político, por propiciar y facilitar la llamada “cargada” que ha ensombrecido a la política, entre otras cosas, llevándola sólo al terreno de la intriga.

Ahora mismo hay equipos salientes y entrantes, unos que se sienten “caídos en desgracia” y otros que ya acarician “el sueño de llegar”, con sus jefes, a Los Pinos. En la política, a la mexicana, no hay más que eso.

Si hay alguna duda, hay que preguntárselo a los gobernadores de Puebla, Rafael Moreno Valle, y de Chiapas, Manuel Velasco Coello, quienes no han hecho otra cosa que trabajar para su imagen pública, ignorando que más bien la han echado a perder.

Ahí están los desvíos del presupuesto, como prueba, gastando más recursos de los aprobados para proyectar su imagen, bastante desangelada y opacada, y que no son los únicos, ya que 2013, por ejemplo, 27 gobernadores del país destinaron 5,639 millones de pesos para difundir su imagen con vistas a ganarse un lugar para disputar “la grande”.

Y para quienes ya están en la cúspide del poder, el actual gobierno, ha gastado en publicidad oficial 14,663 millones de pesos, en 2013 y 2014, cifra sin precedente, según un documento de Article 19. A pesar de ese excesivo gasto, los asuntos más peliagudos de su gestión han salido a la luz pública.

Hay un sello en algunos de los nuevos flamantes miembros del gabinete presidencial, puesto por los analistas y comentaristas políticos, que los distinguen como figuras a ser el próximo Presidente de la República, y ya han empezado a creérselo en perjuicio del país, y, sin dudarlo, actuarán en consecuencia perdiendo de vista poner en práctica “el buen gobierno”.

gloriaanalco@prodigy.net.mx

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