Energía limpia, ¡Carajo!

El otro dato

Juan Chávez _________________

Ya el Poder Judicial, con dos suspensiones que concedió a particulares productores de energía limpia, apunta  a que el uso de renovables seguirá caminando en México, aunque López Obrador amenace acudir a los tribunales para imponer las medidas  que dictó contra la producción limpia de electricidad.

Por los dos actos de la justicia federal  23 parques seguirán produciendo 3,000 megawatts limpios.

Ni al sol ni a los vientos se paga derecho de uso al astro rey y al sistema eolítico por lo que, además de no contaminar, la energía limpia resulta más barata y no quema los recursos fósiles como lo hace más del 84% de la que produce la Comisión Federal de Electricidad quemando diésel, carbón y gas natural  que es de importación, por cierto, y vendiendo el fluido a los consumidores a precios  altos.

Hay mucho sol buena parte del año y esto se aprovecha para generar con celdas fotovoltaicas electricidad limpia y barata.

Las inversiones en las fotoceldas son millonarias, igual que las que las empresas han invertido en aprovechar el viento con aerogeneradores que aportan cantidades importantes de electricidad, a costos bajos y con mínimo impacto ambiental.

Sostiene AMLO que hay confabuladores que quieren minar la fuente  de energía de la CFE con el argumento de que, la limpia, afea el paisaje como si la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, no fuera lo feo que resulta para la vista, el olfato y la salud. Va a resultar otro bastión contaminador.

Con los combustóleos la electricidad que se genera resulta 300% más cara y es la que, con fórmula de subsidio, vende a los consumidores la CFE del gestor “incorruptible” Manuel Bartlett, que le había prestado su influencia a su hijo para la venta al  IMSS de ventiladores a precio de oro en estos tiempos de los indetenibles ataques de coronavirus a la población.

Las nuevas reglas del sector eléctrico inhibirán las inversiones, según la calificadora Moody’s que califica de negativa la limitación a las renovables que ha dictado el gobierno de L(i)opez.

La calificadora señala también que el acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), con la complacencia del presidente,  generará incertidumbre al futuro de la energía limpia.

La agencia previno que con la nueva política energética aumentará el uso de combustibles en 2.5% con la necesidad de que las plantas de la CFE adquieran no sólo gas sino otros productos como el diésel y el combustóleo.

Por último, con la limitación a la generación de fluido limpio, México se sustrae del compromiso internacional de eliminar la producción eléctrica contaminante que perjudica al ambiente.

www.entresemana.mx