Encuentro innecesario

El otro dato

Juan Chávez ______________

Abundó  la diplomacia que aterrizó en la zalamería con que ambos se trataron.

Fue, definitivamente, una monada el  arrumaco en que Trump y López Obrador cayeron en su reunión, almuerzo y cena, llenas de halagos que se corrieron uno y otro.

La Casa Blanca fue más blanca que una azucena.

Fue un encuentro perdido, una  oportunidad tirada a la basura por parte del mandatario mexicano.

Los mexicanos de allá, que clamaban por una reunión con López Obrador, se quejaron amargamente:

“Solo somos buenos por las remesas”.

López marcó la pauta. Cero reclamaciones. “Somos amigos, muy amigos”. Y por eso, viajó en  vuelo comercial a Washington para caer lleno de elogios ante el magnate neoyorkino que también correspondió en el mismo idioma.

Dos adoradores de sí mismos  se juntaron para platicar de la entrada en vigor del T-MEC.  Algo que ya no es materia para un encuentro y una conversación en la fastuosa oficina Oval del mandamás de Estados Unidos.

Los temas cruciales, los espinosos, los que levantan ámpula, no fueron ni siquiera rozados con las palabras ante la prensa, el comunicado conjunto que firmaron y los discursos que pronunciaron en la cena servida en la Casa Blanca en “honor” del presidente mexicano y comitiva con 11 empresarios, ninguno representante de las cúpulas empresariales… con las que Andrés está reñido.

La migración, las amenazas a los dreamers mexicanos que forman el DACA, el tráfico de armas que tanto está propiciando las matanzas en México, fueron encerradas en el clóset de los olvidos bajo cientos de candados.

El ofensivo muro en la frontera, las descalificaciones de Trump a México y los mexicanos, no fueron la opción para el mandatario de este sufrido país nuestro que alcanza nuevo récord de contagios del  coronavirus: 6,995 casos, según recuento de las últimas 24 horas.

Pero eso, en el país que ya rasca los 3 millones de contaminados (EU), importo soberano cacahuate entre los presidente de México y Estados Unidos.

Así andamos. Habrá que seguir masticando los boleros mañaneros de L(i)opez.  No hay de otra, aunque insista en que “fallaron los pronósticos”.

www.entresemana.mx