En Fuga…

Federico Reyes Heroles ___________________

Se acabaron el margen. México está en juego. Los pronósticos son aterradores: más decrecimiento. Cientos de miles de empleos perdidos. Caída en picada de la inversión fija bruta, fiel termómetro de la desconfianza. El petróleo en el sótano. Las finanzas públicas se tambalean. El sistema de salud con severos brotes de ineficiencia. Hay muertos, no es exageración. Como amargo condimento, el coronavirus. Es momento de definiciones.

¿Quién es López Obrador; de qué está hecha la 4T? Irresponsabilidad es lo más evidente. Mientras el mundo se paralizaba ante el virus, el gobierno mexicano pospuso las medidas que llegaron tarde y mal.

A diferencia de Rusia y otros países, los cuales administraron la velocidad para no saturar el sistema hospitalario, México fingió demencia en aeropuertos, escuelas, espectáculos. El problema está en la cabeza, no en el enorme andamiaje de salud. Irresponsabilidad mortal. Allí están las fotos. El jefe de Estado, en lugar de poner el ejemplo, en su incontinencia populista, se lanza a besar y a ser besado. Hipertenso, 66 años de edad, con un infarto. Todos necesitamos de su salud. Pero él tiene que ayudarse. ¿O acaso desea ser mártir?, morir en palacio como Juárez. Y quién se va a encargar del desastre que heredaría en este momento. Irresponsabilidad destilada.

Los inexorables ajustes a las finanzas públicas también se postergan. Qué esperan para actuar. Ya estamos en emergencia. La impericia daña a México. No quieren leer las advertencias de Moody, de S&P, etc. Creen que México va sólo. Ya se comieron el 58% del FEIP, ya acabaron con el Fondo para eventos catastróficos. Han perdido casi dos años para encarar las pensiones. Les queda el IEPS en gasolinas. Lo demás es ilusión. Pemex está quebrado (18 mil mdd de pérdidas en 2019). Ése es Pemex, por eso la reforma. Pero no quieren admitirlo y cambiar de estrategia. Están dispuestos a ahogar a México por un espejismo. Rechazan compartir ganancias y riesgos. Insensatez nacionalista. Machismo económico.

Muchos de los recortes del 2019 fueron demagógicos, innecesarios, inhumanos, criminales: niños, mujeres con cáncer, fin de los albergues y estancias infantiles y otros. Pero eso sí, Dos Bocas, Tren Maya, Santa Lucía, sin financiamiento sano. Vendrán más recortes –es inevitable–. ¿Hasta dónde llegarán? A menor PIB, más deuda proporcional. Si no dan certidumbre en el sector energético, reventará Pemex y en una de esas caerá el grado de inversión de México; nos hundirán. No se trata de privados contra el Estado, es el Estado, que no puede solo, y los privados. Es suicida continuar por la misma ruta. Está en duda la sensatez.

La irresponsabilidad y la insensatez que guían a México generan escozor, nos llevan al abismo. La filtración de Reuters exhibe la alerta sobre la inviabilidad de la 4T, en México dice, se socaban acuerdos. La consulta sobre la planta de Constellation Brands exhibe a un gobierno que no respeta nada. ¿Quién quiere ir allí? Tres años con decrecimiento empobrecerían a México como no ha ocurrido en muchas décadas. La Docena Trágica sería un inviernito frente a eso. Pareciera que nadie en la tripulación le dice al capitán que el buque ya está haciendo agua y la tormenta es tremenda. La aprobación cae, está cruzando el 50 por ciento. De seguir este paso llegarán reprobados al 2021. El dolor económico se va a agravar con los meses: desempleo, empobrecimiento, violencia creciente; en eso están reprobados desde hace meses. La sorpresa es que también en corrupción, ya el 60 por ciento piensa que han errado. La insensibilidad frente a las mujeres los enterró. Deberían –si hubiera sensatez– enmendar los múltiples errores, pero no lo harán. El daño crecerá. Ya cruzaron el punto de no retorno.

Tenemos un gobernante en fuga, que huye. Imagina que lo persiguen los conservadores –como a Juárez– y entonces agarra un avión y se lleva a la República en una huida que no tiene fin, pues huye del fulminante desastre que ha creado en meses.