El Obispo está grave

Ha sido intubado tratando de salvarle la vida

.- Se estima que fue contagiado en alguna de las celebraciones religiosas que encabezó, por lo que ayer trascendió que ante esto se podría decretar que nuevamente los templos cerraran hasta en tanto no acabe la amenaza del COVID.

Heriberto Bonilla Barrón __________________

La Diócesis entera se encuentra sumamente preocupada y en todos los templos, hasta en las capillitas más pequeñas, se está rezando por la salud del Pastor de la Diócesis, el Obispo don José María de la Torre Martín, quien se encuentra afectado por el COVID y al cual le fue aplicado el procedimiento de intubación traqueal para tratar de salvarle la vida.

Ayer el Vicario de la Diócesis, presbítero Javier Cruz Muñoz, emitió un comunicado titulado ¨Sobre la salud de Nuestro Señor Obispo¨, en el que se informa que tristemente su salud se ha agravado desde que fue hospitalizado el pasado día 5 de este mes, indicando que los médicos consideraron necesario su intubamiento, por lo que ahora hay que pedirle a Dios para que evolucione favorablemente su salud.

El comunicado es sumamente escueto, apenas unas 3 o 4 líneas, sin embargo confirma lo que tanto se temía, que el Obispo José María se encuentra en estado grave, estimándose que fue contagiado en alguna de las celebraciones religiosas que encabezó, por lo que ayer trascendió que ante esto se podría decretar que nuevamente los templos cerraran hasta en tanto no acabe la amenaza del COVID.

Obispo José María.

Conociendo tan bien al señor Obispo don José María de la Torre, estoy seguro de que está sufriendo y no tanto por el COVID, sino por sus queridos fieles, asegura el presbítero Raúl  Sosa Palos,  quien dice que si el grano de trigo no muere, permanece solo, ahí  queda, entonces, hay que morir a los afectos humanos y prepararse para otra aventura que no sabemos a dónde nos va a llevar, sin embargo estoy seguro que Dios con su infinito amor y sabiduría lo va a sanar, porque estoy seguro que aún tiene muchas cosas por hacer en Aguascalientes.

San Pablo dice en una carta, en los hechos de los Apóstoles cuando se despidió de una comunidad donde no iba a volver, dijo:  no sé a dónde me lleve el Espíritu Santo, pero sé que a donde quiera que vaya me esperan un mundo de amor.

Dios, desde  muy niño lo llamó para servirlo, por lo que nunca, ni por un segundo tuvo dudas sobre cuál sería su destino, ser su Pastor.

El me ha dicho, refiere el Custodio de la Catedral, sé que Cristo lo habrá de llevar por el camino que le convenga, sé que se apagarán muchas luces, pero también está cierto que lo que nunca se apagará en Aguascalientes y en México es la luz de la esperanza, eso es lo que siempre ha pensado y creo que lo sigue haciendo en su lecho de dolor.

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