El Apocalipsis que debemos frenar (IV)

Teodoro Rentería Arróyave ______________

Cuarta parte

Continuamos con el llamado que hace a la humanidad el reconocido lingüista y pensador estadounidense Noam Chomsky para frenar unidos el apocalipsis que desde tiempo atrás en forma cierta llevan a cabo el presidente estadounidense Donald Trump y otros mandatarios a su servicio, estamos a un paso del genocidio final:

“El Reloj del Apocalipsis fue puesto en enero pasado antes de que se entendiera la escala de la pandemia. Tarde o temprano la humanidad se recuperará de la pandemia, a un costo terrible. Es un costo innecesario. Lo vemos claramente en la experiencia de países que tomaron medidas decisivas cuando China proporcionó al mundo información pertinente sobre el virus el 10 de enero. Entre ellos estaba principalmente el este y sudeste asiático y Oceanía, y otros que quedaron rezagados, y en la retaguardia unos cuantos absolutos desastres, en particular los Estados Unidos, seguidos por el Brasil de Bolsonaro y la India de Modi.

Pese a la mala conducta o indiferencia de algunos líderes políticos, al final habrá una especie de recuperación de la pandemia. Sin embargo, no nos recuperaremos del derretimiento de los casquetes polares, ni de la explosiva velocidad de incendios árticos que liberan enormes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera, ni de otros pasos en nuestra marcha hacia la catástrofe.

Cuando los científicos más prominentes nos advierten “Entren en Pánico”, no están siendo alarmistas. No hay tiempo que perder. Pocos están haciendo lo suficiente, y lo que es peor, el mundo está maldecido con líderes que no sólo se rehúsan a tomar medidas suficientes sino que deliberadamente aceleran nuestro trayecto hacia el desastre. La malignidad en la Casa Blanca está a la cabeza de esta monstruosa criminalidad.

No son sólo los gobiernos. Lo mismo aplica para las industrias de combustibles fósiles, los grandes bancos que las financian y otras industrias que se benefician de acciones que ponen en grave riesgo la “supervivencia de la humanidad”, según las palabras de un memorando interno filtrado del banco más grande de Estados Unidos.

La humanidad no sobrevivirá a esta malignidad institucional. Los medios para manejar la crisis están disponibles, pero no por mucho tiempo. Una tarea primordial de la Internacional Progresista es asegurar que todos entremos en pánico ahora, y actuemos en consecuencia.

Las crisis a las que nos enfrentamos en este momento único de la historia son, por supuesto, internacionales. El desastre medioambiental, la guerra nuclear y la pandemia no tienen fronteras. Y de una manera menos transparente, lo mismo es verdad sobre el tercero de los demonios que amenazan la tierra y dirigen las manecillas del Reloj del Apocalipsis hacia la medianoche: el deterioro de la democracia. El carácter internacional de esta plaga se hace evidente cuando examinamos sus orígenes.

Las circunstancias varían, pero hay algunas raíces en común. Mucha de la malignidad se remonta al asalto neoliberal lanzado con fuerza a la población mundial hace 40 años.

El carácter básico del asalto fue plasmado en los pronunciamientos iniciales de sus figuras más prominentes. Ronald Reagan declaró en su discurso inaugural que el gobierno es el problema, no la solución, lo que significa que las decisiones deberían ser removidas de los gobiernos, los cuales al menos están parcialmente bajo control público, y pasarlas al poder privado, que es completamente irresponsable al público, y cuya responsabilidad es el autoenriquecimiento, como proclamó el economista Milton Friedman. La otra fue Margaret Thatcher, quien nos instruyó que no existe la sociedad, sólo un mercado en el cual las personas son arrojadas para sobrevivir lo mejor que puedan, sin organizaciones que les permitan defenderse contra sus estragos.

Sin darse cuenta, Thatcher estaba parafraseando a Marx, quien condenó los gobernantes autocráticos de su época por convertir a la población en un «saco de papas», indefenso ante el poder concentrado. ONTINUARÁ.

Periodista y escritor; Presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; Secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; Presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, miembro del Consejo Consultivo permanente del Club Primera Plana, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional y Académico de Número de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y www.clubprimeraplana.org, el portal www.libertas.mx e IRRADIA NOTICIAS.  

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