Del oro de Moscú a la Sputnik V

Pulso
Eduardo Meraz ________________

Según las autoridades de salud, el plan de vacunación avanza como reloj suizo y no existe ningún contratiempo para cumplir con lo proyectado, aunque cada vez son más notorias las disonancias cognitivas en los responsables de ponerlo en práctica.

El nerviosismo que permea es tal, que llevó al director del Instituto Nacional de Salud y Bienestar (Insabi), Juan Ferrer Aguilar a asegurar que se conformarán “120 mil brigadas del ejército de vacunadores”, cuando ni siquiera se tiene la certeza de la fecha de llegada de las vacunas, ni la cantidad de las mismas que estarán disponibles para su aplicación.

Ante el inminente agotamiento de los antivirales que Pfizer entregó a México, asuntó que aún no se aclara si fueron donaciones o compras, el gobierno de López Obrador optó por recurrir a Rusia para la obtención de 24 millones de unidades de la vacuna Sputnik V, sin que las autoridades sanitarias internacionales y de nuestro país le hayan dado la certificación respectiva.

Para poderlas utilizar, seguramente se saltarán las trancas para que se le otorgue, fast track, la certificación correspondiente y comenzar a aplicarla entre los adultos mayores, en cuyo rango se encuentra el propio López Obrador, que podría ser uno de los primeros en recibirla.

En ese sentido, el antiviral ruso podría convertirse en el “oro de Moscú” que venga a salvar a su administración y decir, con justeza “soy Andres Manuelovich”, que, aunque no esté en el puerto de Veracruz -como a inicios de 2018- esperando que emerja el submarino con el oro de Moscú, si podrá enviar a algunos funcionarios de su gabinete al aeropuerto para recibir las vacunas.

Medida desesperada, porque a mediados de octubre de 2020, su gobierno anunció, con bombos y platillos, que había firmado contratos con distintas farmacéuticas para la adquisición de 198 millones de vacunas, con las empresas Pfizer, AstraZeneca y CanSino Biologics que, al parecer, no se obtendrán en su totalidad ni en el tiempo previsto,

La opción rusa -que no estaba considerada originalmente y no necesariamente es una trama- contribuirá a que la administración cuatroteísta medio salve el plan de vacunación que está haciendo agua por varios lados, mientras la tripulación ya se puso “el salvavidas del contagio”, en caso de que la tormenta arrecie y la embarcación pueda irse a pique.

Y es tal el desconcierto existente que el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, informó que el 25 de enero se aplicaron ocho mil 279 dosis, lo que significa que, debido a la falta del biológico, el gobierno está “pichicateando” su aplicación.

Si tomamos en consideración que cada brigada de correcaminos la integran una docena de personas y que están en operación mil brigadas, la operación actual de las mismas representa un enorme desperdicio de recursos, algo que no debería permitirse un gobierno que presume su austeridad franciscana.

En forma de Sputnik V, pero el “oro de Moscú” puede ser la tablita de salvación para la negligente estrategia de vacunación y la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos.

He dicho.

EFECTO DOMINÓ

La llegada de un cargamento de vacunas Sputnik V a Argentina desde Rusia, prevista para esta semana, fue reprogramado sin fecha, admitió una fuente del gobierno argentino en declaraciones a la agencia AFP.

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