Criocirugía en Cuba, el resultado de una pasión

Joel Michel Varona* _______________

La  Habana, ( Prensa Latina).-  La doctora Martha Ortega es una de las pioneras  de la Criocirugía y de la especialidad en Cuba, un proceder que despierta en ella una gran pasión al constatar  una notable  mejoría en la calidad de vida de sus pacientes.

De acuerdo con la literatura científica, la Criocirugía se define como el método quirúrgico que permite la  destrucción controlada de tejidos  en  un área determinada, en donde se aplican muy bajas  temperaturas a una lesión para causar destrucción local con posterior desprendimiento del tejido  lesionado.

El  prefijo  crio-  se deriva de la palabra griega kruos, que significa frío.

Muchas veces  la palabra Crioterapia se usa indiscriminadamente  por Criocirugía,  aunque  la  Criocirugía,  cirugía Criogénica, Crioablación  o Criocoagulación,  son  descripciones  más  precisas  de  los  tratamientos  modernos  de  congelamiento  de  tejidos  para  conseguir  reacciones  terapéuticas.

El  término  Crioterapia  hace  referencia  a la utilización del frío como ayuda terapéutica por sus propiedades  antiinflamatorias  y  analgésicas,  y  por  no  destruir tejidos; por lo tanto, es un error usar crioterapia como sinónimo de criocirugía.

Ortega,  doctora del  Hospital clínico quirúrgico «Hermanos Ameijeiras»  es una  mujer  que conserva su belleza, es activa y pausada,  de un hablar seguro que reafirma la sabiduría en el campo de la Medicina,  en especial  la rama de Otorrinolaringología.

Ella  desborda  humildad y sencillez,  y solo presume de ser una cubana  para todos los tiempos y revolucionaria desde los pies  hasta la cabeza.

De más está decir que volvería ser médico si volviera a nacer, y aunque parezca una frase más que transitada, son los pacientes quienes le dan  sentido  a su vida, esas  personas  que acuden a ella por ayuda para sanar su dolor, y  terminan  premiándola con beso, un abrazo y en muchos casos,  convirtiéndose en nuevo miembro de su familia.

Con casi una veintena de reconocimientos y  condecoraciones,  Ortega  ya ha transitado un largo camino desde 1988, año en que llegó ese proceder quirúrgico  a la  mayor de las Antillas  desde la extinta Unión de  Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

La cirujana, nacida en la barriada del  Sevillano, en el municipio capitalino de 10 de octubre, precisó  que el equipo utilizado para este proceder  en Cuba  se denomina  Crioeva,  el cual lleva  las iníciales del  nombre  del  doctor Elio Villarreal Acevedo,  quien  por estos días está fuera de fronteras trabajando en pos de la Criocirugía y la Crioterapia.

Este método para operar-  galardonado  con Premio  Nacional  de Mayor Impacto  Económico y Social en 2016 -se realiza con bajas temperatura,  a -196 grados centígrados, y  en  sus comienzos en la isla caribeña se practicó en la especialidad de Oftalmología para tratar las cataratas, explicó  Ortega a Prensa Latina .

La Criocirugía es para destruir el tejido, y un aspecto positivo  es que el tiempo de exposición es menor  y los resultados  son mayores,  destacó Ortega, quien precisó que la Crioterapia se utiliza para estimular los tejidos.

Dicho proceder -añadió- tiene diferentes aplicaciones, «en especial con pacientes con contraindicaciones quirúrgicas  o en las personas con más de 45 años de edad con contraindicaciones por la edad».

La producción de nitrógeno líquido en Cuba no es costosa, y con tan solo  un litro se interviene  entre  12  y  15 pacientes, y con cada uno de ellos se gastan de tres a cinco centavos, y esto representa un gran ahorro para el país, señaló la profesora auxiliar consultante.

Ortega- líder sindical durante 49 años-puntualizó que más allá de la cuestión del bajo costo de este tipo de intervención , desde el punto social  el proceder no afecta la economía de la persona, el bolsillo del cubano,  pues no tiene que ausentarse  por varios días de su actividad laboral, se va satisfecho y con una  mejor calidad de vida.

Agrega Ortega, que  la Criocirugía se distingue por sus no complicaciones,   se prescinde de la  anestesia, no hay peligro  de sangramientos  y  es ambulatoria.

Este tratamiento comienza con una buena indicación, con un adecuado  criterio médico, pues no todas las personas  reúnen los requisitos para recibirlo, y  cuando se pasa por encima de dicho principio el mismo fracasa, alerta la premiada por la Asociación Nacional de  Innovadores y Racionalizadores  de Cuba.

Hemos entrenado a médicos de otras provincias, entre ellos «cirujanos, estomatólogos, cirugía pediátrica y  otorrinolaringólogos pediátricos», comentó  la experta que  consulta  de 20 2 5 pacientes en una jornada de trabajo,  incluso de otros  territorios del país.

Justamente, en estos momentos el  país intenta adquirir equipos para la Criocirugia y la Crioterapia, adelantó Ortega, quien  aclaró  que con uno solo de ellos se pueden atender varias especialidades médicas en un mismo hospital.

La  » otorrina»  nos invita a imaginarnos a un médico cubano  en cualquier país de América Latina o África con un Crioeva y un termo de nitrógeno  líquido  en su mochila, este galeno antillano pudiera hacer  una criocirugía en una casa, una escuela o en una intrincada montaña, y eso no es ciencia ficción.

Ortega  alabó  la labor humanista de la medicina cubana, alejada  del mercantilismo, pues  el socialismo toma como  centro al hombre.

En   otros sistemas  políticos no les interesa aplicar la Criocirugia, pues  al  ser tan barato el proceder, entonces  el médico prefiere  la cirugía convencional para así  cobrar altos honorarios, comentó  la experta.

El paciente no es un objeto, es un ser  humano, de ahí que uno deba hacer suyo su dolor,  crear una canal de comunicación  para que nazca en él la confianza en el tratamiento que conlleve a  una mejoría o  una cura total, manifestó la especialista con el  Crioeva en mano.

La profesora auxiliar  consultante,  con 50 años de graduada y con una misión cumplida en Cambodia,  calificó de inolvidable el día en que la Unión Periodistas de  Cuba la condecoró con la Orden  Félix  Elmuza.

Es un honor contar con esa distinción que encierra el respeto de la prensa  a mi la labor en el sector de la salud,  a mi trayectoria como militante y revolucionaria, y aunque no trabajo para medallas, cada reconocimiento lo dedico a todas las mujeres  cubanas de esta bella isla, expresó  Ortega quien aseguró que la vida será la encargada de otorgarle la jubilación.

El autor es reportero de la redacción de Ciencia y Técnica.

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