Constelación Andrómeda

Constelación Andrómeda.

Novela en twitter alcanza el éxito y terminará en papel

Norma L. Vázquez Alanís _______

El escritor jalisciense Mauricio Montiel Figueiras, autor de la excelente novela ‘La penumbra inconveniente’ (2001) ya comentada en la serie La Biblioteca de Arcadia, se planteó el reto de escribir una novela por entregas en 140 caracteres cada una… sí, tuvo la brillante idea de utilizar esta herramienta de comunicación -más proclive al registro de la cotidianeidad, y por ende de la banalidad pura y dura- “como máquina de escribir, antes que redes sociales, en que la creación literaria puede tener lugar”, según sus propias palabras.

Se agradece la intención de Montiel Figueiras, quien también es director de literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), de pretender llevar la cultura a un medio de comunicación tan efímero, fugaz y veloz como es el de los ‘tuits’, que se reemplazan a gran velocidad unos a otros con todo un vértigo de información, imágenes y videos que bombardean al internauta.

El ensayista y poeta consideró que podía haber contenidos más permanentes dentro de las nuevas plataformas tecnológicas; su idea nació un poco por ir a contracorriente del medio mismo y demostrar que es posible explorar su potencial creativo que de hecho tiene, y que abre un universo de posibilidades para la novela en el siglo XXI.

Además, reflexiona Montiel Figueiras, para el autor representa el desafío de “ceñir la escritura y dotarla de una densidad narrativa, y a la vez poética, que se aleje por completo de lo que el lector está habituado a encontrar en una plataforma como twitter”.

Al contrario de los escritores que solamente usan estas redes con propósitos de comunicación para dar a conocer sus nuevos libros, las presentaciones de sus obras o sus participaciones en ferias literarias, el funcionario del INBA decidió retomar el planteamiento decimonónico del folletín con su novela ‘El hombre de tweed’, es decir, una narración por entregas con la cual pretendía mantener en vilo al lector, pues Montiel Figueiras no denomina ‘followers’, sino lectores, a quienes están pendientes de su obra a la que bautizó como ‘folletuit’.

El proyecto de ‘El hombre de tweed’ desarrolla un relato con continuidad y suspenso mediante párrafos concentrados en 140 caracteres, lo que -confiesa el propio autor- le ha enseñado a formular ideas con los elementos indispensables, porque sintetizar un párrafo novelístico en un tuit implica una depuración que generalmente no atiende en su escritura normal; así tuvo que aprender a emplear esta red social como andamiaje para la creación literaria.

‘El hombre de tweed’, un personaje que no tiene nombre -lo que le concede un carácter mezcla de emblema y fantasía-, está inspirado en un individuo con saco de tweed que en plena primavera estaba completamente inmóvil, con la vista perdida en un punto impreciso del horizonte urbano, en una transitada avenida de la Ciudad de México, con el que en una ocasión se topó Montiel Figueiras.

El proyecto del ‘folletuit’, concebido en cuatro partes correspondientes a las estaciones del año y a una geografía específica, suma ya 350 páginas que corresponden a tres segmentos de la obra: ’El hombre de tweed: la ciudad’ (que se desarrolla en primavera),’El hombre de tweed: la isla’ (verano) y ‘El hombre de tweed: la epidemia’(otoño). Falta la última parte, que tendrá lugar en invierno, indica el escritor, quien recién estuvo en la Feria Universitaria del Libro en Pachuca, Hidalgo.

Y precisa que en este desenlace de la historia ocurrirá el encuentro del hombre de tweed y la mujer de M, el infaltable personaje femenino, pero apunta que aún no sabe si esta parte la escribirá en twitter o la guardará para el libro, “pues desde el principio de esta aventura supe que su final tendría que ser el papel… porque todo lo digital se desvanece en el aire”.

De esta manera, el narrador creó un personaje, le hizo un traje de tuits, lo llevó estación tras estación por diferentes pasajes y en su camino puso a una mujer, para lograr, a través de un trabajo de concisión en el lenguaje y de la mejor selección de términos -lo que es inusual en las redes-, alcanzar ya los 17 mil seguidores de su novela, cantidad bastante significativa para un medio de comunicación plagado de ‘followers’ de ‘los famosos’ y los ‘chismosos’.

Enhorabuena para Montiel Figueiras por su intento de llevar la cultura al trivializado mundo global. Y por si alguien se interesa en este ‘folletuit’ podrá conectarse a la cuenta @Elhombredetweed. Yo prefiero esperarme al tradicional libro impreso.

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