¿Confiamos en las encuestas?

Comparto Viborianus…12 AGOSTO 2015…30aC, Suicidio de Cleopatra VII, sabiendo que Octaviano pretende llevarla a Roma para hacerla desfilar como esclava en las ciudades que ella misma ha gobernado. 1281, la flota del emperador mongol Kublai Kan, soberano del mayor imperio que jamás haya existido en el mundo, formada por más de 4.000 barcos y 40.000 soldados incluyendo caballeros con la que pretende la conquista de Japón, es destruida por un devastador tifón que la hace naufragar. 1827, Fallece en Londres (Reino Unido) el pintor William Blake, místico, maravilloso grabador y poeta precursor del modernismo, prerrafaelismo y expresionismo. 1848, Fallece George Stephenson, inventor inglés de la locomotora de vapor y del ferrocarril. 1851, El mecánico estadounidense Isaac Merrit Singer patenta en Boston la máquina de coser. 1866, Nace en Galapagar (Madrid, España) Jacinto Benavente y Martínez, escritor y dramaturgo español.

Viborianus-

Victoriano Robles Cruz ________

En los tiempos electorales las expresiones de contención y liberación para los actos de promoción y autopromoción (de campaña), entran en gran contradicción. Los hay, quienes en su desesperación por colocarse a la punta se remueven de manera imprudencial, como ejemplo quienes saturan los espacios con publicidad del tipo de espectaculares, radio y televisión; abonándose el pretexto de un informe legislativo, para llamar la atención, pues durante el desempeño del encargo nunca promovieron medidas con beneficio social para aquellos sus votantes. Terminan sin alguna herencia legislativa, desheredados y vacíos, sin algún potencial político, entonces recurren a la publicidad mediatizada para promocionar su alicaída figura.

Construyen e Inventan instrumentos de medición personalizada –ad hoc-, invierten recursos públicos para improvisar y fantasear con los resultados de esos encargos; por obviedad, les erige una imagen subjetiva, muy impropia con la realidad. No es necesaria la calidad de especialista, en ese tipo de instrumentos de medición, para asomarse a la falsa construcción, a la incongruencia… del pensamiento con las palabras y los hechos. El abuso irracional de esos instrumentos, de las encuestas, son una causal de la pérdida de credibilidad, del por qué los ciudadanos de a pie, de los observadores de la vida pública, de quienes contribuyen con el pago de sus respectivos impuestos, van visualizando como ocupan sus respectivas contribuciones en gastos inútiles y ostentosos, pero destruyendo un instrumento de medición científica en las ciencia política. El mercenarismo da para todo.

Pero, además, todos van a la cabeza de las preferencias ciudadanas, al menos ese es uno de los argumentos que vierten, con los cuales se promociona cada uno de ellos. ¿Por qué desprecian al oyente?, ¿por qué siempre consideran invalido intelectual a los ciudadanos?, como para buscar credibilidad por esa vía. Que no se confundan. Una tolerada justificación pudiera resultar de la desesperación, por el interés de figurar mediáticamente, antes que sean los resultados de su propio desempeño el generador del valor político. Buscan treparse cual iguana en tiempo de inundaciones en el primer árbol. Hasta desnudarlos es ostentoso.

A los ciudadanos ya no se les puede mentir con el mismo mitote, deben construir uno diferente, novedoso, una propuesta vanguardista, con un diseño moderno; para que por la vía de su impacto pueda permitirse recluir algunos ingenuos ciudadanos y acrisolar una percepción atractiva y seductora. Pero no destruyan la credibilidad de las encuestas. Quizá vale recordar…  Los objetivos políticos se conquistan: Con trabajo duro, minucioso, complejo y detallista.

La pregunta, del título de la columnilla, proviene de Daniel Eskibel, en su continua producción literaria relativa a la psicología política y el marketing político. A quien agradecemos nos comparta su experiencia en estos temas de la vida política. Con ella cerramos: Mucha gente no confía en las encuestas

¿Por qué?

Porque la sociedad ha cambiado mucho, la gente ha cambiado, todos hemos cambiado. Da vértigo comparar la vida cotidiana de hoy con lo que era hace 20 años. Hay un abismo de diferencia.

Si entramos a un sitio web y demora más de 3 segundos en aparecer en nuestra pantalla, entonces un alto porcentaje de nosotros sencillamente lo abandonamos y vamos a otro.

¡3 segundos!

¿Pretendemos que el público siga teniendo paciencia para ese encuestador parado en la puerta esgrimiendo un cuestionario de más de 20 preguntas?

En esta vida veloz y fugaz, fragmentaria y cambiante, ¿cuántos segundos de paciencia tenemos con ese encuestador?

¿Y qué confiabilidad tienen nuestras respuestas al finalizar los pocos segundos iniciales de paciencia?

Lo mismo ocurre con las entrevistas telefónicas.

¿El público de hoy le da respuestas confiables a una voz desconocida que sale de la nada para hacerle un cuestionario?

Las empresas encuestadoras se enfrentan hoy a serios problemas metodológicos para abordar con solidez a los votantes.

Porque ahora todos somos culturalmente nuevos votantes. 

Y necesitamos métodos nuevos. Ahí está el problema.

Y además tenemos otra vertiente: el avance del Big Data.

¿Nos vamos a conformar con el análisis de una pequeña muestra de la población si podemos contar con enormes bases de datos mucho más precisas y objetivas?

Hay otros 2 asuntos que han puesto a las encuestas en problemas.

Uno es la existencia en muchos países de operaciones políticas disfrazadas de encuestas.

Y el otro es el mal uso que muchos políticos hacen de las encuestas, casi como si fueran un arma arrojadiza en lugar de una herramienta de trabajo.

No hay respuestas simples.

En un tiempo una buena encuesta inicial nos daba mucho material para la planificación estratégica de una campaña electoral.

No digo que hoy sea imposible.

Pero es más complejo.

PD.- «La plática que no incita a la acción, más que soportarla, resulta un tormento escucharla.» Thomas Carlyle (1795-1881), historiador, crítico social y ensayista británico.

PD.- «No hables demasiado, que quien mucho habla mucho yerra y da indicios de saber poco. No hay cosa de más peligro ni de menos autoridad que las demasiadas palabras.» Santa Teresa de Jesús (1515-1582), religiosa, mística y escritora española.

viborianus@gmail.com  Twitter:@viborianus  www.viborianus.com

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