¿Cómo será Cuba post pandemia?

Mario Muñoz Lozano * _________________

La Habana (Prensa Latina).-  Junto al optimismo por los avances en el combate a la Covid-19, también crece en Cuba el debate sobre cómo funcionará el país post pandemia.

En la isla caribeña, ya su presidente, Miguel Díaz-Canel, advirtió que se trazan planes para una nueva cotidianidad que irá acompañada, necesariamente, de diversas medidas a fin de evitar el posible retorno de la enfermedad, como está sucediendo en otros países del mundo.

También reiteró que los cubanos no deben confiarse con los bajos niveles de infestación de los últimos días, y que deben seguir cumpliendo con las medidas de aislamiento social, higiénico-sanitarias y el uso del nasobuco.

En siete provincias cubanas no se registran casos desde hace 15 días, pero es necesario mantener las restricciones establecidas, aseguró el 28 de mayo el director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap), doctor Francisco Durán.

Alertó que varios países con notables resultados en el combate al mal registran en estos momentos una nueva oleada de la pandemia, por lo que Cuba no puede confiarse y debe continuar con las restricciones para controlar y reducir el contagio.

Epidemiólogos e investigadores cubanos coinciden que en un futuro post Covid-19 el país deberá adaptarse a convivir con la enfermedad hasta que aparezca la vacuna, por lo cual para el nuevo período se deben mantener las precauciones establecidas hasta ahora.

Además recomiendan tener en cuenta las buenas prácticas internacionales y también las experiencias negativas de otras naciones que relajaron sus medidas de contención y hoy sufren el rebrote de la pandemia.

Con una economía abierta, Cuba abrirá sus puertas en algún momento -siempre dependiendo de su situación epidemiológica-, porque igual que requiere de la exportación para recaudar divisas, necesita de la importación de productos y materias primas para su funcionamiento.

Y para ello se prepara. Según informó recientemente el jefe de Estado cubano, se modela un plan para potenciar la economía con la mirada puesta en lo que queda de 2020 y el año próximo, teniendo en cuenta las consecuencias de la pandemia en el escenario internacional.

Díaz-Canel subrayó que ese camino exige aplicar temas pospuestos que están reconocidos en la conceptualización del modelo económico y social, los lineamientos de la política al respecto, y las bases del plan nacional de desarrollo en ambas esferas hasta 2030.

Algunas personas reflexionan sobre las posibles decisiones que implementará el país para volver a abrirse al turismo, una de sus principales entradas de dinero duro, sin que tal apertura afecte a la población desde el punto de vista epidemiológico.

Están los que desde las redes sociales proponen abrir los hoteles de los cayos en el norte y el sur del archipiélago, lugares donde puede controlarse la entrada y salida de turistas extranjeros y del personal cubano que labora en las instalaciones hoteleras.

Para los primeros sugieren que se les realicen pruebas a la llegada al país, y para los trabajadores cubanos del turismo apuntan que podrían ser examinados periódicamente por médicos y rotados para que cumplan períodos de cuarentena y de descanso.

En el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, se implementan acciones constructivas que permitan elevar la calidad de los servicios cuando se retomen las operaciones, informó la directora de la terminal aérea número tres, Odalys Martínez.

NADA VOLVERÁ A SER COMO ANTES

Preocupación existe también con respecto al futuro del curso escolar, suspendido a finales de marzo por la Covid-19, aunque las autoridades de Educación informaron a padres y alumnos sobre las opciones que se manejan para concluir el período lectivo.

Ya más en lo personal, hay gente que opina que el uso del nasobuco, una de las soluciones para evitar el contagio, se mantendrá como un requerimiento por buen tiempo, en una isla donde el calor provocado por las altas temperaturas es parte de la cotidianidad.

Según usuarios de las redes sociales, preocupa también que el distanciamiento se mantenga entre las medidas para el transporte público, exigiendo que menores cantidades de personas puedan viajar en los ómnibus, en un país con reconocidos problemas en este sector.

“Nada volverá a ser como antes”, comentó un usuario cubano de Facebook, quien pidió que la televisión cubana siga publicando los casos de robos y de corrupción ocurridos durante la emergencia, momentos de escasez de alimentos y productos de aseo en el país.

Teniendo en cuenta las recomendaciones de las autoridades nacionales y de expertos internacionales, todo parece indicar que a los cubanos todavía les queda algún tiempo para poder mostrar sus afectos y cariños como habitualmente les gusta: con besos y abrazos.

*Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.