Catedral de aguascalientes

Las plumas de Quetzalcóatl
Las plumas de Quetzalcóatl.
Guillermo Morán Romo _________________

Amigos nuevamente con ustedes para comentarles.

Caminando por el centro histórico de nuestra bella ciudad, específicamente sobre la Plaza de Armas, no puede uno dejar de admirar uno de los más bellos edificios de Aguascalientes, nuestra Catedral Basílica, que llama poderosamente la atención de quienes por ahí transitan, se ubica al costado poniente de la plancha y que fue erigida en el lugar donde estuvo una antigua capilla construida en 1575.

Se menciona que como consecuencia de la fundación de la Villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguas Calientes, en ese año de 1575, se había levantado una capilla junto a lo que fue la pequeña guarnición militar o presidio de soldados, que con el tiempo fue descuidada a tal gradeo que cayó en ruinas y por lo mismo se ordenó su reedificación total a principios del siglo XVIII.

La obra de construcción de lo que es ahora nuestra Catedral Basílica dio inicio específicamente en 1704, comenzándola el presbítero don Antonio Flores de Acevedo, para que concluyeran en 1738 gracias a las diligencias del párroco don Manuel Colón de Larreátegui.

No obstante, tiene la característica de que las torres, que se erigieron cada una en tres cuerpos, no se construyeron ni se terminaron al mismo tiempo, ya que una, la del lado norte, se concluyó en la segunda mitad del siglo XVIII y la otra casi a mediados del siglo XX, esto es, que durante bastantes años solamente contó con una de ellas.

La fachada es también de tres cuerpos, de estilo barroco primitivo, realizada en cantera rosa y tiene como característica la presencia, por una parte, de la imagen de San Miguel Arcángel, guardián de la Virgen y capitán de las fuerzas celestiales, así como también de los cuatro doctores de la Iglesia Romana, esto es a San Gregorio Magno, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo, que representan el sustento de la Iglesia apoyados en Cristo.

Por otra parte, a los lados de la ventana coral se observan sendos elementos vegetales, característicos de la anunciación a la Virgen y en el tercer cuerpo, más arriba, contiene la imagen frontal de la Virgen de la Asunción, Patrona del templo y de los aguascalentenses, que se eleva al cielo.

Más recientemente, los muros de los costados del templo fueron recubiertos de piedra, así como la cúpula con azulejo, elementos que le dan una apariencia de mayor fortaleza; no obstante, el atrio se mantiene igual desde el siglo pasado, con el clásico enrejado que todos conocemos, soportado en pilares con trofeos que lo bordean en su totalidad.

El interior del templo está decorado en un estilo neoclásico, con aplicaciones en argamasa dorada; cuenta con tres cúpulas, un baptisterio y el coro, con gruesas y sólidas pilastras que dividen la nave central de las dos alas, esto es, las capillas laterales que construyó el maestro Refugio Reyes a principios del siglo XX.

El presbiterio está formado por un bello ciprés neoclásico de mármol blanco, que fue donado por un rico hacendado, don Felipe Nieto, en 1909 y que se localiza bajo la cúpula octagonal, en cuyas pechinas sobresalen los cuatro evangelistas.

Cuando se convirtió en Diócesis en el año de 1899, el primer obispo de Aguascalientes encomendó al maestro Refugio Reyes la construcción de las naves laterales, cuyas obras abarcaron de 1906 hasta 1911, cambiándose el altar mayor por el actual de mármol blanco al año siguiente.

Precisamente en este altar mayor se encuentra la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, de origen español ya que fue adquirida en Barcelona y que destaca sobremanera por su gran belleza.

Otros altares de nuestra Catedral Basílica se encuentran dedicados, uno al Señor San José, elaborado bajo el estilo barroco, en tanto que el de Las Angustias está tallado totalmente en madera, el del Sagrado Corazón, confeccionado en mármol blanco, el de la capilla del Santísimo, que fue construido en Alemania, el de Santa Teresita, cuya escultura fue tallada en cedro y que luce una pintura de lluvia de rosas precedida por un ejército de ángeles.

A la entrada de la nave sur se ubica el altar de la coronada Virgen de Guadalupe, confeccionado en mármol blanco y negro y cuya imagen data del siglo XVIII.

Finalmente debe mencionarse que en los espacios que ocupan la Sacristía y la oficina del Obispado, vale la pena contemplar los lienzos con temas religiosos obra de José de Alcíbar y de Miguel Cabrera, dos importantes pintores del siglo XVIII, que dominaron lo que se conoce como el último siglo colonial.

Nos Encontraremos el próximo lunes.

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