Ayúdenos contra las groserías

Viborianus-

Victoriano Robles Cruz _________

Recibí ayer por el correo electrónico, un mensaje, de una linda persona en cuestiones educativas, y continua lectora de nuestras fechorías. Titulado el mensaje: “contra las groserías”. Queremos contribuir con esa idea de ir sometiendo el uso de palabras con pobreza en nuestro lenguaje cotidiano, dejándolas para el uso exclusivo de la reacción irreflexiva. Nunca como justificación de la violencia, ¡fuchillas!

Por lo regular asociamos a la persona con su manera de hablar, y así la valoramos, desde su procedencia, su educación, su acceso a la cultura, y así concluimos nuestra percepción del individuo. Hacemos tabla rasa. “Una persona que habla de forma vulgar es aquella que no ha podido recibir una buena educación, la que en sus espacios no ha tenido acceso al conocimiento a la historia, literatura, el arte, a las ciencias… entre otras alternativas culturales”.

Pero los usos y costumbres del uso de nuestro lenguaje en esta fase vulgar, para identificarla, también tiene sus jerarquías, si nos fuéramos al subsuelo comenzaríamos con aquel que no habla ni escribe correctamente. Su vocabulario es pobre, no conoce muchos sinónimos. Utiliza expresiones muy vulgares. La información de sus mensajes desorganizados y el uso y abuso del lenguaje vulgar en todos sus contextos.

Pero esa misma limitación, esa disfuncionalidad, quizá no es responsabilidad de él (el malhablado). ¿No que la educación e gratuita para todos los mexicanos?, ¿cuántos niños por necesidad familiar son utilizados en faenas laborales?, ¿cuántos abusos y disfuncionalidades genera la pobreza institucionalizada? Esa que genera al menos dos millones de pobres cada año, según el INEGI. ¿Cuánta de esa vulgaridad en muchísimos individuos ha sido consecuencia de las incapacidades de Estado mexicano?, ¿Nosotros cómo ayudamos? ¿Será el proceso de construcción de las Ladys?

He tenido la oportunidad de contribuir, con las tareas, de algunos chamacos al iniciar su nivel educativo de secundaría, y de verdad, es sorprendente su desconocimiento. Uno de ellos olvida la tablas básicas de la multiplicación, en la reincidencia no sé si le atina o se entrelazan sus periferias, pero con el uso del celular, para el whatsapp, no hay quien le gane. Las capacidades el niño no son el problema, sino de las herramientas para su aprendizaje no son sólidas. Seguiremos trabajando en él.

Lo curioso resulta encontrarse textos enviados por whatsapp de personas adultas, algunos hasta egresados de escuelas de nivel licenciatura, pero con una grave ortografía; eso no queda allí, más patético resulta el desinterés por hacerlo bien, por mejorar. En estas cuestiones del uso del lenguaje las costumbres tienen mucha responsabilidad en un buen uso del lenguaje. Pero lo básico, contribuye para una comunicación adecuada desde la interacción y puesta en común del saber, tanto de forma oral como escrita. Preguntémonos: ¿Qué sería de nosotros sin el lenguaje? ¿Qué consecuencias trae el que no lo manejemos debidamente?

Les dejo el texto recibido, el cual agradecemos y seguiremos con esa misión, la preocupación es de muchos…

“Me apena ver cómo las nuevas generaciones han hecho costumbre de vulgarizar el lenguaje que utilizan en todo y para todo.

 En el pasado, no tan lejano, en que viví mi infancia y juventud, era casi imposible escuchar a los adultos expresarse con palabras altisonantes. Los jóvenes decíamos, con poca frecuencia, alguna grosería, pero jamás ante una dama, un adulto o un niño, pues fuimos educados en el respeto a nosotros mismos y hacia nuestros semejantes.

 En la actualidad todo eso ha cambiado, la vulgaridad se ha apropiado de la sociedad, constantemente escuchamos o leemos palabrotas dichas o escritas por toda clase de personas, hombres, mujeres y niños. Se ha perdido el respeto, en parte a causa de comediantes que han impuesto expresiones llenas de majadería a través de la televisión. Ahora es muy común escuchar hasta las mujeres ¿más educadas y cultas? repetir toda clase de palabrejas indignas de una persona decente.

 En las redes sociales aparecen constantemente comentarios y memes que contienen leperadas sin ningún rubor.

 Me permito hacer un llamado a todos mis contactos para que reflexionen sobre este tema y eviten usar o compartir ese tipo de vocabulario”.

PD.- “El lenguaje de hoy no es peor que el de ayer. Es más práctico. Como el mundo en que vivimos”. Noam Chomsky (1928- ). Lingüista, escritor, profesor y activista político estadounidense.

PD.- ¡Qué irónico es que precisamente por medio del lenguaje un hombre pueda degradarse por debajo de lo que no tiene lenguaje! Sören Aabye Kierkegaard (1813-1855) Literato y filósofo danés.

viborianus@gmail.com  Twitter:@viborianus   www.viborianus.com

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