Argentina: Camino a las elecciones generales de octubre

Martin Hacthoun *____________

 Buenos Aires (PL).-  Con las primarias de agosto se abrió en Argentina el trecho final del camino hacia las elecciones generales del 25 de octubre en el que seis candidatos presidenciales prosiguen la carrera electoral por llegar a la Casa Rosada.

 En esa cita con las urnas los argentinos también elegirán a 24 senadores, 130 diputados, los gobernadores de una docena de provincias, más de mil 500 intendentes y los 43 representantes del país en el Parlamento del Mercado Común del sur (Parlasur), entre otros cargos públicos.

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 Como dice el comentarista Emilio Marín: «Octubre queda cada vez más cerca…». La campaña electoral resultó perturbada por una grave inclemencia climática con severas inundaciones en 40 municipios de las provincias de Buenos Aires, la más perjudicada, y Santa Fe.

 La oposición en su conjunto aprovechó la ocasión y utilizó el sufrimiento de la gente para intentar lograr ganancia política y bombardeó al gobernador bonaerense y candidato presidencial Daniel Scioli como al gobierno de la presidenta Cristina Fernández.

 En particular, aprovecharon que el candidato del Frente para la Victoria (FpV) viajó a Italia tras la elección primaria para un tratamiento médico, según se informó, el cual interrumpió para regresar ante la dureza climática.

 Las crecidas se convirtieron en un tema, y más aún, en un factor en la campaña política. En el municipio de San Antonio de Areco, uno de los más afectados, el candidato del FpV, Francisco Durañona, quedó 165 votos por debajo de su rival.

 Incluso, Scioli denunció formalmente ante la Dirección Nacional Electoral al partido de derecha Propuesta Republicana de Mauricio Macri por generar una campaña sucia y difamatoria.

 Como escribe Marín: «El 25 de octubre se podrá medir mejor la erosión que pudo dejar la inundación en esa fuerza», y si el FpV logra en definitiva salir a flote; las posibilidades las tiene.

 El electorado argentino asciende a 32 millones 64 mil 323 votantes; de ellos, concurrieron a votar el domingo 9, 23 millones 717 mil para un 74 por ciento de participación, asistencia bastante alta considerando la intensidad de la lluvia que afectó esa jornada.

 Siguiendo con las estadísticas, votaron a candidatos 21 millones 900 mil electores (el 68,35 por ciento), en tanto dejaron el voto en blanco o anularon la boleta un millón 800 mil, para el 5,65 por ciento, y se abstuvieron de concurrir a las urnas ocho millones 350 mil, el 26 por ciento.

 El FpV obtuvo ocho millones 291 mil 865 votos que representa el 38,69 por ciento de los votantes, a más de ocho por ciento de la alianza de derecha Cambiemos que sumando las boletas de los tres precandidatos que presentó, llegó a seis millones 483 mil 727.

 Una tercera coalición, Una Nueva Argentina (UNA), que presentó a dos aspirantes sumó cuatro millones 333 mil 51 votos que le significó 20,22 por ciento.

 A tener en cuenta también, el FpV salió airoso en 20 de las 24 provincias del país. Le fueron adversas la Capital Federal, la mediterránea Córdoba, la andina Mendoza y la puntana San Luis.

 Por debajo quedaron otras tres fuerzas; el Frente Progresista con 720 mil 273 votos (3,36 por ciento), el trotskista Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT), con 719 mil 25 (3,35 por ciento) y Compromiso Federal, 445 mil 436 (2,08 por ciento).

 El FpV presentó una fórmula única, la de Daniel Scioli y Carlos Zannini, en tanto la interna de Cambiemos la ganó Mauricio Macri, ante el conservador Ernesto Sanz que empujó a la Unión Cívica Radical a unirse al derechista Macri y la diputada Elisa Carrió, de Coalición Cívica.

 Mientras, en UNA el ganador fue Sergio Massa, del Frente Renovador, en disputa por la candidatura con José Manuel de la Sota, de Democracia Cristiana.

 Scioli, Macri, Massa más Margarita Stolbitzer (Progresistas), Nicolás del Caño (FIT) y Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal) son los seis candidatos que se enfrentarán por la Presidencia de Argentina el 25 de octubre.

 Otras cinco formaciones quedaron fuera de la carrera electoral porque no alcanzaron superar en las primarias el límite de 1,5 por ciento requerido para mantenerse en contienda.

 Individualmente, Scioli se adjudicó 38,69 por ciento de los votos, sacándole 14,1 puntos a Macri y 24 a Massa, sus principales rivales.

 Así, Scioli quedó muy cerca de los 40 puntos -con 10 de ventaja sobre el segundo lugar- requeridos para ganar en primera vuelta. También lo podría hacer si el FpV consigue el 45 por ciento de la votación. Cristina Fernández llegó al 54 por ciento en 2011.

 Tomando de medida el «piso», nivel más bajo de votos a recibir, y el «techo», el más alto, que le adjudican los encuestadores a las diversas fuerzas, el FpV tiene un «piso» del 35 por ciento y un «techo» que puede alcanzar y superar los 50 puntos.

 De ahí que el académico Oscar Natalich señale que el oficialismo debe salir a buscar un siete por ciento más; o sea, el apoyo de un millón 500 mil votantes, para triunfar en primera vuelta.   «Dado de que aún no logró su techo, ello es posible de obtener», estima el director del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIES), quien prevé un triunfo para el FpV en octubre.

 Natalich argumenta que Macri, con Cambiemos, logró su «techo»; es decir, superar lo alcanzado será muy difícil, pues debe remontar la diferencia de ocho puntos como grupo y 14 en lo individual. Además, debe agregar otros puntos adicionales sobre lo que logre mejorar el FpV.

 Para el titular del CIES es casi imposible, ya que deberá también mantener en su redil a los electores que votaron a los otros dos precandidatos dentro de Cambiemos, en especial los radicales, donde algunos de ellos ya manifestaron que no lo harían por Macri.

 Los grupos concentrados de poder en la oposición, acompañado de su prensa, llegan a iguales cálculos y ya toda la maquinaria de los medios antagónicos y sus operadores vierten veneno contra el oficialismo.

 Se puede esperar cualquier cosa en lo que resta de contienda electoral -alerta Natalich- como se ha visto en los últimos días de ataques mediáticos y la demagógica utilización por los políticos opositores de las inundaciones en busca de rédito.

 El comentarista Marín sostiene que Macri y Massa salieron a hacer política electoral con ese drama, cuestionando el viaje de Scioli y otras carencias de obras del gobierno con asiento en La Plata. El oficialismo quiso negar esas críticas expresando que era innoble hacer política con ese drama.

 Las dos cosas son ciertas, acota Marín. «La oposición no tiene principios éticos y Scioli desvaloró la gravedad de la crisis hídrica cuando se fue a Roma por cuestiones personales».

 Si la posición de Macri frente a la inundación reciente en Buenos Aires pudo reportarle algún puntito electoral, frente al paso en falso del viajero Scioli, también es cierto que pudo perderlo al abrir su boca frente al mundillo empresarial, agrega el articulista.

 ¿Qué dijo allí? Que la cotización del dólar «debe depender del mercado», léase que él levantará el cepo cambiario desde el primer día, si es presidente. Esa devaluación monstruosa implicará aumentos de precios, pérdida de valor adquisitivo de los salarios y más pobreza, como bien le replicaron desde la vecindad de Scioli, concluye Marín.

 Encuestas una semana después de las primarias siguen dando al binomio Scioli-Zannini como el favorito pero el camino le resultará escabroso.

 En un comentario en el diario Página 12, el articulista Raúl Kollman señala que casi todos los encuestadores coinciden en que habrá una especie de polarización natural del electorado que beneficiará tanto a Scioli como a Macri, pero al estar muy cerca del objetivo, el candidato del FpV tiene la mayor posibilidad de llegar a la meta primero.

 Así el panorama, el FpV y sus fuerzas trabajan para lograr el triunfo en primera vuelta, mientras por el otro bando con toda la maquinaria mediática a su lado, intentan por todos los medios de alargar la disputa a una segunda a ver si pueden lograr captar el voto de todo el arco opositor.

 Venideras elecciones provinciales en Tucumán, el 23 de agosto, y en Chaco, el 20 de septiembre, por las gobernaciones y otros cargos públicos en esos norteños territorios le repararán, de seguro, solidas victorias al FpV que pueden impulsar su aspiración a escala nacional de conservar la Presidencia.

 El 25 de octubre también se elegirán 24 senadores y 130 diputados, además de gobernadores en una docena de provincias, más de mil intendentes y, por primera vez, a los representantes de Argentina al Parlasur.

 Respecto a la proyección de lo que puede acontecer en la pulseada por las bancas del Congreso de la Nación, el comentarista Miguel Jorquera calcula que si en octubre se repitiera el resultado del pasado domingo, cambiaría la correlación de fuerzas dentro de sus dos cámaras.

 Para el Senado, el FpV obtuvo un buen resultado ya que en la mayoría de las ocho provincias que renuevan sus tres bancas (dos por la mayoría y la tercera para la primera minoría) conseguiría, a la luz de los resultados primarios, 11 escaños, en una disputa en la que exponía ocho.

 O sea, aumentaría a 39 escaños que le daría quórum propio (37 bancas) sin necesidad de recurrir a los dos aliados que le quedan en el recinto de 74 escaños, vaticina Jorquera.

 En cambio, en la Cámara de Diputados el panorama no le sería tan favorable, seguiría siendo la primera minoría, sin embargo perdería su actual dominio de 129 bancas -contando a sus aliados.

 El FpV arriesga en esta elección 77 puestos propios de diputados, de los cuales–si se repitiera el resultado de las primarias- renovaría 59. Lo que lo dejaría con una bancada de 101 legisladores propios. Sumando a los socios políticos no llegaría a los 129 necesarios para el indispensable quórum.

 La Unión Cívica Radical, la más perjudicada, continuará siendo la segunda minoría legislativa, pero con Propuesta Republicana pisándole los talones.

 El Frente Renovador conseguiría el doble de las bancas que arriesga, mientras la izquierda trotskista sumaría un escaño y el Frente Progresista retendría apenas la mitad de las suyas.

 Respecto al Parlasur, el FpV si repite los números que consiguieron sus candidatos en las primarias obtendrá de 25 a 29 escaños, «muy probablemente 28», prevé Oscar Laborde, secretario para la Integración de la Cancillería y candidato a ese órgano legislativo regional.

 *Corresponsal de Prensa Latina en Argentina.

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