A c e n t o

acento-2

Cambios políticos

Salvador  Flores  Llamas __________

A la catarata de opiniones sobre los cambios en el gabinete presidencial es de añadir que Peña Nieto no sólo amplió su baraja para la sucesión y blindó a sus favoritos Videgaray y Osorio Chong para que no estén a tiro de sus críticos y quizá empezó el descarte de ellos por su falta de resultados.

Así que las nuevas cartas deben dar los suyos, y entre más rápido mejor, pues el Presidente necesita que la gente ya reciba beneficios tangibles para mejorar su popularidad y vaya tomando en cuenta a esos prospectos.

La opinocracia coincide en que Aurelio Nuño y Juan Antonio Meade son tales cartas; los puso donde pueden lucir, hacer méritos y donde ya pasaron candidatos presidenciales, como Colosio, Zedillo y Vázquez Mota.

Videgaray puso a ambos en contacto con Peña Nieto, pues Nuño trabajó primero con él y Meade es su gran amigo desde el ITAM.

La llegada de J. Eduardo Calzada a Sagarpa puede dar vuelo a la versión de que si perdió la gubernatura de Querétaro para el PRI fue por convenio de PAN y PRI para dejarle a éste la de Nuevo León con su candidata senadora Ivonne Alvarez, a cambio de que no lo fuera la panista Aurora Arellanes, alcaldesa de Monterrey, que era más popular.

De los salientes, Jesús Murillo Karam y Enrique Martínez y Martínez son políticos experimentados no desechables, que tal vez tengan cabida en la nomenklatura priísta con Beltrones.

En cuanto a la 62 Legislatura que hoy concluye fue histórica por las 21 reformas constitucionales que aprobó, que incluyeron las 11 reformas estructurales; pero dejó un tufo reprobable, porque afectó intereses al parecer intocables, mas protegió sus privilegios; exigió honradez a los otros poderes, y austeridad al Ejecutivo, y ella se otorgó recursos a raudales.

La Cámara triplicó su gasto de comunicación social en este año electoral.

Convirtió nuestro parlamento en el cuarto más caro del mundo, aún sobre la mayoría de los países ricos, pues concedió asignaciones a sus grupos parlamentarios de $980 millones en la Cámara de diputados y de 1,156 en el Senado, este último año, que sus líderes manejaron discrecionalmente.

Exigió transparencia a los otros poderes y a la próxima legislatura; en cambio declaró “información reservada” las auditorías sobre su gasto.

Legisló contra la corrupción, pero dio inmunidad a sus miembros que tramitaron partidas presupuestales para municipios a cambio de “moches” y de que las obras se asignaran a sus recomendados.

Por cierto, ya es hora de que el Congreso frene los gastos excesivos suyos y de los demás poderes y los desfalcos de los gobernadores, pues no se  vale que los causantes cautivos, pobres en mayoría, carguen con los constantes  incrementos de sus gastos: El INE, por caso, exige 15 mil millones para la elección de 12 gobernadores en 2016, y el Ejecutivo lleva este año gastados 300 millones en su publicidad, cifra que supera cualquier récord.

Se imponen cambios reales en la selección de candidatos a legisladores. Eso será imposible si los partidos previamente no los analizan y aplican pruebas de control de confianza.

 Pues de los 500 que hoy llegan como diputados, 120 tienen antecedentes dudosos, 15 han tenido procesos penales, 12 han sido acusados de corruptos, 8 de nexos con el crimen, 8 de enriquecimiento ilícito, 21 de uso indebido de cargos públicos, 14 de gestiones polémicas y 11 de nepotismo.

Inclusive David Sánchez Guevara, de la alianza PRI-Partido Verde, ex alcalde de Naucalpan, fue encarcelado, acusado de peculado por desvío de 60 millones de pesos.

El cambio constitucional que abrió puerta a los candidatos independientes y se tomó como avance democrático es torpedeado por gobernadores que tienen el pañal sucio y necesitan dejar incondicionales que les tapen sus desfalcos.

Ahí de Rubén Moreira, de la dinastía que se apoderó de Coahuila, que  busca  tapar el deudón de 38 mil millones dejado por su hermano Humberto, lo aumenta en exceso, gasta este año 113 millones en su imagen personal, y así quiere heredar el poder a la parentela, incrustada en el gobierno, desde su madre y hermanos Carlos y Víctor.

César Duarte, gobernador de Chihuahua, teme que un “bronco” le exija cuentas del dinero del erario con que adquirió un banco. El jarocho Javier Duarte con deudas de 800 mil millones y no halla cómo pagar; pero no tuvo empacho mandar a su familia a vivir a España y Estados Unidos. Por algo será.

 Intranquilo está Rodrigo Medina, de Nuevo León, porque Jaime Rodríguez “El Bronco”, su sucesor electo, anunció que lo investigará y exigirá cuentas  por las partidas del erario de que dispuso su padre Humberto Medina.

Dicen que la esperanza muere al último: ya es tiempo de que los mexicanos veamos un cambio real en la relación del gobierno con ellos, de hechos no de palabras.

Si se dio un paso firme contra la CNTE (en el que no debe haber desmayos) ¿por qué no dar resultados en la seguridad pública; cuánto desprestigio ha ganado México por fallas en ese renglón, cuántos capitales foráneos han huido o no llegaron y a cuántos turistas se han ahuyentado?

Ya vienen grandes protestas a los 11 meses del crimen de Ayotzinapa, al que se agregó Tlatlaya y recientemente Tanhuato, aparte de otros casos no atendidos oportunamente por la fallida estrategia de pensar que al pasar el tiempo se difuminarían.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: