De memoria

Delirios teporochos…

Carlos Ferreyra Carrasco _________________________

Si en los sueños más disparatados, tras una noche de farra desbocada, alguien hubiese imaginado lo que está pasando, seguramente el destino final del sujeto estaría en la antigua Castañeda, en el Fray Bernardino o establecimiento similar.

Creo que a estas alturas a nadie le provoca la menor duda de que el mandatario mexicano tiene cierto grado de desquiciamiento que no sólo lo hace vivir un mundo de fantasía, sino que le impide ver que existe un país, una sociedad y unos ciudadanos que merecerían ser escuchados.

En el más de medio siglo que tengo ligado a los medios de comunicación, pasé extensas temporadas laborando en el medio oficial. Si, el PRI, ya que no había opción posible en ese PRI al que se sumaron los guerrilleros argentinos que sobrevivieron a la cárcel de Trelew y su matanza, y a la rebelión de Salta, donde el comandante Segundo, ex director de Prensa Latina, rindió cuentas no precisamente a la justicia sino al Creador.

Y en el que terminaron empleados la mitad de los radicales sesentiocheros. No había más.

Fue la mano dizque dura de Jesús Reyes Heroles y la anuencia de José López Portillo, la que permitió a los honorables e impolutos militantes de grupúsculos izquierdosos, legalizar su participación política.

De principio, se les hizo el gran favor, y no digan que fue por presión popular, de nombrar legisladores cuya única experiencia era el mitin callejero, las pintas y como insignia, los huarachitos, el morralito al hombro repleto de recortes de periódico y algunos libros virginales, pantalones de mezclilla, camisa de ferrocarrilero y, como Pacoignacio Segundo, en deja vu revolucionario, la mano en alto y los dedos en V que a final de cuentas se agandalló Vicente Fox y de hecho lo patentó como gesto personal.

El país avanzó, pero en lo electoral se hizo conservador. Al principio se experimentó con la derecha “decente”, los panistas, que pronto mostraron la oreja y se revelaron como una pandilla de asaltantes en busca de botín.

Desde cuando Cordero repartió entre los calderonistas bonos por 20 millones de pesos cada uno, con el pretexto de “ahorros legislativos” y antes, los Zaguncitos que de vendedores de pomada contra la sarna canina, pasaron a ricos negociantes de excedentes petrolero, socios de Odebrecht, propietarios de centenares de viviendas adquiridas a Infonavit por tres mil pesos cada una, con avión particular, residencia en Miami, yate y más.

Del paso de Enrique Peña Nieto sólo se puede decir que institucionalizó el robo descarado del erario. A la vista de todo el mundo, surgieron las Karen que “merecen bienestar”, así como sus maridos cínicos y prófugos hasta que un acuerdo los regresa al país, pero no a sufrir penas carcelarias sino a vacacionar en hospederías de nula seguridad, de donde salen a disfrutar su dinero, como los casos de Napoleón, la maestra, Granier, y los Moreira de Coahuila.

Llegó la imaginaria izquierda, repleta de resabios, deseos de venganza y reivindicaciones sociales por las que no luchó. Con el añadido de que realmente no existen organizaciones de izquierda, sólo simpatizantes o militantes en camarillas de unos cuantos miembros.

Basada en grupos marginales, vendedores de artículos robados, de productos pirata, taxistas ilegales y grupos de delincuentes como los Panchovilla, además de los ocupantes de casas en las que expulsan a los propietarios para adueñarse de los inmuebles, esa izquierda está en el poder.

Detrás, promesas a medio cumplir de dinero para los marginados, los llamados ninis inscritos con 3,800 pesos mensuales mientras los médicos que hacen su residencia reciben, recibían, mil 800 pesos.

Ni qué decir de una gobernadora que reclamaba en tuiter la falta de protocolos para combatir la contaminación, y hoy critica a los anteriores gobiernos por eso. Hace quince años ocupó la plaza a la que ahora reclama. Sus compañeros de partido gobernaron todo este tiempo sin el protocolo. Científica altamente calificada, de acuerdo con su estima, no es capaz de explicar qué diablos es ese protocolo, en qué consiste ni en qué ayudará a que los capitalinos no nos ahoguemos. O nos “óguemos” para que nos entienda.

Las conferencias mañaneras en franca competencia con Brozo, inclusive en la falta de decencia y respeto al hablar ante los micrófonos; mentiras a pasto, anuncio de gasolineras que venden litros incompletos, aunque las mencionadas fueron cerradas hace cuatro, cinco años.

Necedad para construir su aeropuerto contra advertencias de aerolíneas foráneas y autoridades internacionales; terquedad para erigir Dos Bocas sobre un manglar a precio reducido con maistros albañiles alquilados por Nhale y el sembrador de hortalizas y director de Pemex.

Y el Tren Maya, al que se oponen los pueblos originarios de la región por los daños a la ecología, a la fauna y la probable extinción del jaguar, ese animal que está protegido por leyes internacionales.

Para no seguir causando angustias al lector, rematemos con la cancelación de leyes constitucionales, emanadas de un Congreso en el que están sujetos como Monreal, Batres o Delgado, mediante un memorándum. Y la instrucción verbal a sus sirvientes. Porque eso son, sirvientes del Peje y no servidores de la Nación.

En los más tenebrosos tiempos de los tricolores nadie se hubiese atrevido a violar tantas leyes, a imponer su voluntad y dejar a los ciudadanos inermes. Porque digan misa, pero no hay cómo pararlo.

Para alegría de Sheinbaum, incluimos una foto de las tolvaneras que azotaban a la ciudad en la década de los años 50. Eran peores a la vista, pero ignoro si más dañinas que los actuales contaminantes.

carlos_ferreyra_carrasco@hotmail.com

www.entresemana.mx

URL: https://misraicesdigital.com.mx/?p=10795

Escrito por en May 16 2019. Archivado bajo OPINION. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

Deja un comentario

Galería de fotos

120x600 ad code [Inner pages]
Designed by Gabfire themes