De un Canario a un médico mexicano

Carlos Ravelo Galindo, afirma: _____________________

               De vivir Bety, cumpliríamos éste mes sesenta y seis años de matrimonio. Ella partió hace cuatro. Nos  dejó cuatro hijos. Diez nietos. Cinco  hombres y cinco mujeres Y hasta ayer ocho biznietos. Cuatro varones y cuatro damas

               Que mejor regalo que platicarte de nuestro nieto Jorge Alberto Ravelo Barba a quien apoya Mariana. Viven en Barcelona, España,  en donde ejerce la medicina desde hace tres años en que se tituló en la Universidad Anahuac.  Ganó una beca, pero se la hizo tablas el  “gobierno” y  hubo de emigrar.

               Sus padres la arquitecta y pedagoga Martha Barba de Ravelo y el abogado Jorge Alberto Ravelo Reyes, junto con su hermana la también pedagoga Ximena Guadalupe Ravelo Barba, apoyaron su partida

               Ahora, homologado su título mexicano por España y la Unión Europea,   se especializa en neumología. Y cirugía de vientre.

               Entre estudio y estudio  es médico interno en un hospital de alta montaña en Puigcerda, en la frontera con Francia.

                En verano tiene turismo alpino. En invierno de nieve.

               En nuestro constante dialogo, hoy nos platica Bety.

               “Yo te cuento un poco desde el 22 de diciembre hasta el 8 de enero trabajé casi sin parar, solo tuve 2 días de descanso. Aprendí mucho. Pude ayudar mucho.

               “ Me confiaron las guardias de noche del 24 y 31 lo cual me dio mucho orgullo que confíen en mí para esos días que pueden ser un poco caóticos .Pero bueno se desarrollaros bajo la normalidad. Mucho trabajo pero sin contratiempos”.

               Y  nos confía de un paciente de las Islas Canarias, vaya de un canario, que agradecido por su atención y resultado médico le dedica una plegaria.

               El paciente tiene nombre y apellido. Conrado  Díaz Rodríguez.

               Dice en su dedicatoria:

                A don Jorge Ravelo, afectuosamente de un canario. En Puigcerda a 5/01/2019.

                Ejercer la medicina

                No es solo una profesión

                es  vocación cristalina

               que  exige gran devoción

               sacrificio,  intuición, abnegación

                y  sensible humildad

                para encontrar la salud

               que como temible alud

                sepulta la enfermedad

 

               El médico es la persona

                de la más honda confianza

               que nos llena de esperanza

                ante un porvenir que atrona

                en cuanto llega y asoma

                moribundo al ser dolorido

               este calma su quejido

               y se despeja su frente

                el buen medico es la fuente

 

                Donde el enfermo ha bebido

                con su palabra afectuosa,

                y serenidad, nos da la seguridad

                de que no es grave la cosa

               en el médico se reposa

 

               Ciencia y humildad hermanada

               La ciencia sola y aislada

               al enfermo no da abrigo

                y la humildad es un castigo

                si a la ciencia no va atada.

                Conrado Díaz Rodríguez  A don Jorge Ravelo afectuosamente de un Canario”.

               Sentirnos los dos ufanos,

                por la prole que dejamos .

               Así como a los hermanos

               a que por igual amamos.

craveloygalindo@gmail.com

Escrito por en Ene 14 2019. Archivado bajo COLUMNAS, EN LAS NUBES. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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