1917 de Sam Mendes

Gillian Turner _________________

1917 inicia con dos soldados jóvenes dormitando bajo un árbol. Termina con un soldado joven, el que sobrevive, dormitando bajo un árbol.

1917 se basa en una anécdota bastante delgada. Dos jóvenes soldados británicos, Blake y Schofield, deben llevar un mensaje primero a través de la tierra de nadie entre los frentes británico y alemán, y luego atrás de la línea enemiga, al comandante de dos batallones a punto de lanzar un ataque a lo que piensan son fuerzas alemanas en retiro. En realidad van directo a una emboscada que terminará con todos. El mensaje del General Erinmore es que se cancele el ataque de inmediato.

Lo único que sabemos de estos dos jóvenes es que el hermano de Blake se encuentra entre las tropas en peligro. Seguramente, por eso le han elegido. Blake, muy joven, patriótico, iluso, todavía pone mucha importancia en las medallas, los reconocimientos, lo que va a decir su familia de él. Schofield, igualmente joven y patriótico, es más escéptico. Estuvo en la Batalla de la Somme, pero dice no recordar más que el lodo. Admite que con un francés cambió su medalla por una botella de vino — ¿Por qué? Porque tenía sed. Sin embargo, este joven héroe reacio es el que sobrevive. Su renuencia inicial vuelve una férrea determinación de llegar a su destino. El chico iluso pierde su vida a manos de un alemán a quien intentan auxiliar cuando su avión estrella frente a sus ojos.

Pero el episodio del avión es solamente uno de los peligros. Primero quedan enterrados al caerles encima un túnel de las fortificaciones alemanes. Después de la muerte de Blake, Schofield debe seguir enfrentando peligro tras peligro, incluyendo escapar de francotiradores en un pueblo en ruinas, saltar a un rio embravecido con todo y cascada, trepar entre cadáveres, todo en una loca carrera contra el tiempo.

¿Cumple con su misión? ¡Vean la película!

Se ha dicho mucho de la película – que parece un video juego, que es técnicamente hasta demasiado perfecta, que su estreno ahora es una estrategia para conseguir más apoyo al Brexit. Es cierto, los terribles obstáculos y tremendos peligros que enfrentan primero los dos chicos, y luego solamente uno, parecen dignos de una novela gráfica, quizás tipo Frank Miller o Alan Moore. Sí, la tecnología juega un papel vital en la hechura de la película – solamente hay que tomar en cuenta la inmensa lista de 142 personas en el equipo de efectos visuales/digitales. Si se agregan los numerosos técnicos en efectos especiales, en los departamentos de arte, de sonido y de maquillaje, uno se da cuenta del ejército de expertos que participaron en la hechura de la película. Y sí, el resultado es deslumbrante.

Sam Mendes, sus actores y su equipo cinematográfico con Roger Deakins a la cabeza, prepararon y ensayaron durante seis meses para estimar los tiempos y preparar el terreno para las tomas siguiendo a los dos actores dentro y fuera de las trincheras. Se construyó casi una milla de trincheras. Los sets construidos para representar los paisajes desolados, con árboles destruidos, cráteres llenos de agua y lodo, los cadáveres hinchados de caballos muertos, evocan la devastación de esa terrible guerra llamada “La Gran Guerra”. Fue la última en donde la caballería realmente consistía de hombres montados a caballo, no sobre ruedas como en las guerras posteriores. Fue la última guerra donde había combate cuerpo a cuerpo, con el uso de la temible bayoneta. Y fue una guerra tradicional en donde la tecnología de punta consistía del teléfono de campo; en donde los soldados recitaban poesía: desde el General Erinmore con un fragmento de Rudyard Kipling hasta el Cabo Schofield, que recita un verso del poema “nonsense” de Edward Lear titulado “The Jumblies”. Y no olvidemos el soldado que canta a capela la canción tradicional “I am a poor wayfaring stranger”.

El cinematógrafo Roger  Deakins ha creado una obra maestra, no solamente en cuanto a la tan citada simulación de la toma única, sino en la paleta de colores que utiliza, la espectacularidad del pueblo en ruinas filmado tanto de día como de noche, las tomas del río, y tantas escenas más. La escena al principio y la del final presentan campos verdes y apacibles con flores silvestres y árboles frondosos iluminados por un sol suave en un cielo grisáceo – una especie de oasis nostálgico. En contraste dramático están las tomas de las trincheras, los paisajes bombardeados, el pueblo en ruinas iluminado en la noche por el rojo lívido de los incendios, la furia del rio crecido.

Los dos actores principales son muy jóvenes: Dean-Charles Chapman que interpreta el Cabo Blake, es conocido principalmente por su trabajo en Juego de Tronos; George MacKay como el Cabo Schofield, también ha trabajado mucho en la televisión británica. Debutó en el cine en 2003 como Curly en la película Peter Pan.

Actores más conocidos, como son Colin Firth, Benedict Cumberbatch y Mark Strong, tienen pequeños papeles interpretando Generales y Mayores.

En fin, se ha dicho mucho de 1917, tanto crítica como elogio. Hay que verla para formar su propia opinión.