El adiós de Padilla con tres orejas y El Zapata dos

Gabriel Nájera El Gabo / Fotos de Joaquín Chávez ________________

En tarde de mucho viento, ante más de media plaza, se celebró la onceava corrida de feria en la que se anunciaba la presencia del jerezano Juan José Padilla, Alfredo Días El Conde, que también se despedía y Uriel Moreno El Zapata con ganado de Santa María de Xalpa que a la postre fue parchado con uno de El Vergel y otro de Los Cues. Bien presentados.

Juan José Padilla y El Zapata.

Alfredo Días El Conde, también en campaña de despedida, como primer espada se las vio con DON LUCIO, este de la ganadería de El Vergel, un toro grande, castaño, bocinero, listón, ojo de perdiz, delantero de pitones al que torea regular de capa porque le molesta el fuerte viento, luego del puyazo el público pide que cubra el segundo tercio a lo que no accede, tal vez por las malas condiciones del astado y las pocas posibilidades de lucimiento; con la muleta desde los primeros pases  el toro acusa sus pésimas condiciones para la lidia, se queda corto, espía y no consigue a pesar de sus esfuerzos, que no fueron tantos, una tanda de naturales para abreviar y con la espada consigue una estocada casi entera con habilidad luego de un pinchazo para escuchar palmas el torero y que le pitaron fuerte al toro en el arrastre.

 De la ganadería titular, Santa María de Xalpa, TOCAYO  de nombre, un jabonero sucio delantero de pitones al que torea poquito de capa, precioso de lámina, se escupe del caballo, le realiza un quite anodino para convidar a sus alternantes a cubrir el segundo tercio; Padilla muy bien en su par cuarteando la suerte también El Zapata con el mismo procedimiento y El Conde con menos lucimiento.

 Los pases de tanteo con la muleta fueron más aprovechando las embestidas que buscando someterlas, las tandas además se deslucen por el viento, las de naturales fueron las mejores sin dejar de ser apenas regulares, aunque se había anunciado que El Conde se despedía, no le tocaron Las Golondrinas antes de que terminara su faena de cuatro golpes de descabello luego de una estocada con tendencia contraria. Aunque Alfredo siempre demostraba una actitud de competencia hoy no le vimos con esa disposición desde que Padilla le invitó a banderillear, tal vez por lo malo de su lote o porque ya va de salida o porque simplemente no quiso.

El Ciclón jerezano Juan José Padilla, de afable trato, indiscutible carisma y esas facultades como lidiador y banderillero le redituaron un sonoro triunfo en la tierra de la gente buena, dentro del serial más importante de América y en la plaza, hoy por hoy, más importante de México. A PEPITO, de la ganadería titular, el primero de su lote lo recibe con dos largas de rodillas para de pie bregar ya con reposo ejecuta la verónica y remata con media de buen gusto.

PEPITO recibe tres puyazos en uno y el jerezano convida a sus alternantes a bandrillear, siendo El Conde el que va primero y después del cuarteo el toro le aprieta y él con facultades se para en la contera de las tablas, El Zapata pone de manera vistosa y reposada el par del violín cerrando el tercio Padilla con similar ejecución; la faena de muleta comienza de rodillas con pases por alto, ya en los medios torea por ambos pitones alternando los lados, el toro transmite y Padilla se entrega, a su manera, a pesar del viento que no cesa de molestar.

Culmina su faena con estocada contraria y tendidita que sirve para que PEPITO se entregue al puntillero, hay fuerte petición y el palco concede la oreja, primera de la tarde. Luego llegaría CAMPANTE, marcado a fuego con el número 66 y que pesó 538 kilos en la báscula, el toro con el que se despide de la afición de Aguascalientes que, aunque no le vio muchas veces en su ruedo, si le aceptó como un torero preferido. Lo recibe con dos largas de rodillas, verónicas de manos bajas y remate para que el picador le diera dos puyazos en el mismo encuentro.

 Con la mejor disposición cubre el segundo tercio de manera espectacular, el primer par cuarteando y dando ventajas al toro, el segundo par saliendo de tablas a los medios y superior fue el tercero con una impecable ejecución del violín, exponiendo de verdad. Con la muleta en la mano diestra liga tandas cortas, por las condiciones del astado y por el fuerte viento que de manera intermitente molesta en esta faena y permite a Padilla cuajar algunas tandas de naturales, el toro es tardo, sin transmisión y sin malas ideas, el jerezano lo entiende bien poniendo mayor actitud, haciendo desplates, con esbozos de dosantinas, martinetes y cosas por el estilo que aunque no tienen nada de torear si mucho de vistosa y los asistentes felices vieron al torero realizar su esfuerzo con las notas de Las Golondrinas, creo que son más emotivas para nosotros que para los extranjeros, sin embargo producen un efecto en el público que todo le jalea.

El Zapata.

Cierto es que Padilla no se deja nada por hacer, sabemos que su pundonor le hizo regresar a los ruedos cuando nadie pensó que lo haría por el percance en el que perdió el ojo izquierdo demostrando a todos tanto su valor como el amor a su profesión. Culmina su faena de estocada entera en buen sitio y la petición crece cuando el juez concede la primera oreja hasta que otorga la segunda.

Este cartel sin duda fue uno de los mejor rematados del serial, tres toreros valientes, guerreros, completos, dos en vías del retiro y uno que no deja de sorprender, Uriel Moreno El Zapata que vino a demostrarnos que su valor y entrega todavía tiene para rato, está pleno de facultades y ha realizado dos faenas de mucho mérito.

 La primera con el tercero de la tarde al que ordenaron de manera injusta el arrastre lento. CARLITOS, lo recibe con dos largas de rodillas cerrado en tablas y de pie ejecuta el lance fundamental del toreo aguantando las coladas que por el pitón izquierdo le hizo CARLITOS, serio de presencia, negro listón, paliabierto y cornalón que puso a todos atentos a lo que hiciera el torero que no espera le pidan cubra el segundo tercio y lo hace de manera por demás espectacular, el primer y segundo par de banderillas levantan de sus asientos a los aficionados pero con el tercero, el par monumental, consigue que le ovacionen dando la vuelta al ruedo en una imagen que hace mucho tiempo no se veía.

El Conde.

Los pases de tanteo sirven para templar las embestidas que puntea el astado aunado a la complicación del viento que por momentos le descubre, liga tandas por el pitón derecho sobresaliendo una en la que llevó muy bien toreado, bajando la mano y obligando a un largo recorrido rematando atrás y por abajo, con momentos de inspiración, detalles de buen gusto, toreando con verdad. Liga tandas de naturales a pesar de que el toro se queda corto y puntea la muleta por el molesto viento.

Se perfila y consigue más de media en buen sitio que resulta suficiente para que el palco escuche la fuerte petición y conceda una oreja que debieron ser dos. Al toro que no peleó en el caballo con fijeza y que gracias a la buena labor del torero se vio mejor le otorga el arrastre lento.

También pasea la oreja del cierra plaza, que recibió de rodillas soltando la punta del capote en un remanguillé vistosísimo en el que el toro se queda con el capote produciendo un momento angustioso para todos menos para el torero que se puso de pie para recuperar el percal y torear a la verónica.

De nuevo es espectacular poniendo banderillas, el par monumental, el par del violín en los medios y remata con uno al quiebro, todos fuertemente aplaudidos por el respetable. La faena de muleta comienza con cambiado por la espalda para ligar la vitolina y los derechazos rematados con el de pecho logrando que suba la faena de intensidad, fueron pocas tandas pero muy sentidas, se cambia de mano la muleta y los naturales no resultan con la continuidad deseada por lo que opta por regresar a torear con la mano diestra; el toro pierde fondo y el torero le pone mayor actitud y entrega, se perfila y consigue una estocada entera con tendencia contraria que resulta efectiva para de nuevo pasear la oreja que le aseguraba la salida a hombros acompañando al ciclón jerezano.

Una tarde de toros que dejo satisfechos a los asistentes a pesar del inconveniente viento que les molestó.

Juan José Padilla y el Zapata enamoran a la afición de Aguascalientes y salen por la puerta grande de la Monumental

Versión de Dolores Sánchez __________________

Una tarde llena de entrega y torería se vivió en la décimo primera corrida del serial taurino San Marcos 2018, los actuantes Alfredo Ríos “El Conde”, Juan José Padilla y Uriel Moreno “El Zapata” con toros de la ganadería de Santa María de Xalpa que salió parchada con un toro del Vergel y otro de los Cues.

“El Conde” que se encuentra en campaña de despedida, lidió a Don Lució de 514 kilos de el Vergel y a Tocayo de Santa María de Xalpa, con el primero inició su labor con discretas verónicas, y con la muleta el toro se paró y no le saco ni un pase  lo mató de un pinchazo  y estocada caída para retirarse en silencio, con su segundo lució al compartir banderillas con sus alternantes y con la muleta algunos pases empeñosos para matar de estocada entera pero no suficiente para descabellar  y también salir en silencio.

Juan José Padilla, torero toda entrega y valor recibió a su primero de Santa María de Xalpa con dos largas cambiadas de rodillas pegado a tablas para ponerse de pie y continuar a la verónica, invitó a banderillear a sus compañeros de cartel dejando cada uno un par muy vistoso, con muleta realizó un labor de mucha entrega toreando por derechazos principalmente; por la izquierda no se acomodó ya que el viento le levantaba la muleta constantemente, pero eso no detuvo al Jerezano para sacar hasta el último pase que tuvo, estocada en buen sitio para cortar una oreja y dar una vuelta al ruedo recibiendo el cariño de la gente.

Campante de los Cues fue el segundo toro de Juan José el de la despedida, lo recibió pegado a tablas  de rodillas con una larga cambiada, tomó las banderillas  poniendo mucha entrega a su labor, con la muleta a un toro que no le permitía ni la más mínima distracción lo toreo por derechazos,  recortes muy toreros, desplantes rodillas en tierra, en redondo mientras sonaban las notas de las Golondrinas dejando todo en el ruedo. Una estocada entera con rápidos efectos para cortarle las dos orejas y dar la vuelta con el grito de ¡Torero! ¡Torero! Y el reconocimiento y cariño de la gente.

El “Zapata” vio salir a Carlitos de Santa María de Xalpa, un toro que se aplaudió de salida por su excelente trapío, hermosa estampa y bravo , lo espero pegado a tablas para instrumentarle dos largas cambiadas y torearlo a la verónica aunque un poco apurado, cubrió como es el sello de este torero, el segundo tercio colocando dos pares en buen sitio y el tercero fue el par monumental que le salió dibujado y dio una vuelta al ruedo llevándose una gran ovación, con este tío toreo con la mano derecha muy torero ya que se sentía el peligro en cada pase, toreo en redondo para terminar su labor, dejando el acero con tres cuartos de estocada suficiente para doblar al ejemplar que recibió el premio de arrastre lento y Uriel una oreja.

Socio de la ganadería titular, fue su segundo que también lo recibió de rodillas viéndose apurado ya que se le revolvía muy rápido, un quite vistoso seguramente de su creación, excelentes banderillas para cubrir el segundo tercio, con la muleta un pase cambiado por la espalda y torearlo por derechazos y naturales de mucho valor, un toro exigente al que supo entender  cabalmente y no se dejó nada. Hundió un estoconazo en todo lo alto para cortar una oreja.

Salieron en hombros los dos matadores con una afición que les reconoció su actitud, entrega y valor.

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