Centro Histórico

«Renuncia de Urzúa por discrepancias con PND, Romo y SAT»: dice AMLO

.-  Del evangelio según AMLO al ocultismo de Maduro.

.-  El poder de la superstición en la política latinoamericana.

.- Ombudsperson pide a AMLO no estigmatizar labor de CNDH.

Crescencio Cárdenas Ayllón __________________

Una voz de alerta se escucha en el horizonte, bueno no en el horizonte sino en la historia de nuestro país y el que muchas iglesias  busquen el predominio de la conversión de las personas que no cuentan con cimientos bien estructurados de convicción sobre sus preferencias religiosas y también se da el caso de que algunos políticos buscan su cercanía para utilizarlos como elementos electorales tal y como se dice que acontece con el actual gobierno que se agarra de cualquiera de esas manifestaciones de conciencia para afianzar la preferencia de sus ambiciones y acciones sin llegar a la polémica en esas situaciones actuales.

Entonces los dimes y diretes sobre si se comete algún pecado o si se viola algún concepto constitucional cuando se habla de tal o cual religión para beneficio de las aplicaciones de planes de gobierno o simplemente satisfacciones personales se apela a que se viola la norma que seña la laicidad que debe guardar el gobierno y se trata de un hecho histórico que por lo menos se cree que ha sido respetado por pasados gobernantes que siempre encuentran como burlar esa norma y ejemplos hay muchos.

Así es como se cae en explicaciones que no convencen a nadie ni a los mismos protagonistas tal y como ocurre en el presente gobierno que provoca una polémica que no convence a nadie ni a los propios funcionarios que prohíjan el acercamiento de líderes de corrientes religiosas de todo tipo sin descartar la religión católica que ha predominado en la preferencia de los mexicanos.

Pero para hacer el cuento corto hay una verdad que a todos les ha pasado enfrente de la vista porque no creo en su cerebro y es tan simple como esto: “La laicidad que hemos construido a partir de los principios juaristas se basa en tres principios: libertad de conciencia y libertad de culto; separación de las instituciones públicas y las religiosas, y la igualdad de todos ante la ley, independientemente de sus creencias o convicciones. (Bernardo Barranco)

Po ello es que se aborda el tema religioso, si por la invocación de fuerzas sobrenaturales para resolver los problemas mundanos es cada vez más frecuente en las altas esferas del poder latinoamericano. El arraigado discurso evangelizador del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y las sesiones ocultistas del mandatario venezolano Nicolás Maduro son muestras de un resurgimiento de la espiritualidad y la superstición en sistemas políticos donde existe una separación legal entre el gobierno y la religión.

A nadie sorprende el sincretismo religioso, que se entiende como el culto que surge de la mezcla de creencias distintas. Lo que comienza a preocupar es el poder que tiene el popurrí místico en la toma de decisiones políticas trascendentales.

El evangelio según AMLO.-  Los mensajes espirituales forman parte del discurso político de López Obrador.  Analistas han asegurado que se trata de un presidente “new age” que usa distintos conceptos religiosos para llegar a la mayor cantidad de electores. Por eso dudó en mezclar la simbología de su fe evangélica con la católica y ritos aztecas durante la campaña que le otorgó un contundente triunfo en las elecciones presidenciales.

Gerardo Soria, presidente del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET), escribió en El Economista que “no es casualidad que su movimiento y partido personales hayan adoptado el nombre de Morena, en una clara alusión a la virgen del Tepeyac. Tampoco lo es que durante las campañas hayan aparecido por todo el país espectaculares con la imagen de la virgen de Guadalupe y la frase “¿no estoy yo aquí que soy tu madre?”.

Sin embargo, dos hechos recientes han levantado críticas de algunos sectores de la sociedad mexicana, que advierten que el estado laico corre peligro en México.

El primero es la negativa de AMLO de jurar a la bandera y cantar el himno de la república mexicana. Soria sostiene que AMLO es evangélico protestante y que los fieles del evangelicalismo “tienen prohibido rendir tributo a cualquier símbolo, ya que consideran que sólo Dios puede ser honrado y venerado”.

Para Soria el desplante es sumamente grave “porque demuestra que, para él, sus dogmas particulares están por encima de su investidura como presidente de una República laica”. El comunicador Hugo Morales Galván dijo en el diario El Influyente que AMLO se ha declarado “profundamente cristiano” pero no ha expresado específicamente a cuál iglesia pertenece.

“¿Qué tendría de malo que AMLO no salude a la bandera nacional ni cante el Himno Nacional? Mucho. Es una violación a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) que juró respetar, y de la cual deriva la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional. Si la legislación lo impone y el Presidente lo incumple, la señal es simple: se puede violar la ley y no pasa nada”, expresó Morales Galván.

Otra iniciativa que no ha sido recibida con buenos ojos por sus opositores es la distribución de la “cartilla moral”, un cuadernillo de 29 páginas financiado por AMLO para la difusión de “valores universales”. Los primeros 10 mil ejemplares serán distribuidos en los siete mil templos de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas y luego serán repartido en los hogares de todos los mexicanos.

Sus adversarios políticos fustigaron la iniciativa. Marko Cortés, presidente nacional del opositor Partido de Acción Nacional (PAN) denunció como un exceso la utilización de la religión como un medio de propaganda política.

Maduro y el diablo,  Vela encendida en un altar santero donde también se venera la imagen del fallecido presidente Hugo Chávez, en la barriada caraqueña de Petare, el 2 de febrero de 2019 .(YURI).

En el Palacio de Miraflores no sólo se reúne el presidente y su gabinete de ministros. La sede del gobierno venezolano tiene salones exclusivos para la realización de rituales de santería, sesiones espiritistas y contactos con el más allá que mantendrían en el poder a los jerarcas de la Revolución Bolivariana.

El escritor y periodista venezolano David Placer ha relatado la superstición del régimen en Los brujos de Chávez (2015) y El dictador y sus demonios (2019) luego de realizar decenas de entrevistas a ex colaboradores del chavismo, testigos de los ritos y practicantes de las ciencias ocultas.

Placer asegura que Maduro es un hombre profundamente supersticioso, seguidor del gurú Sai Baba, al igual que su esposa Cilia Flores. La influencia del esoterismo es tan grande que Flores es la encargada de organizar sesiones espiritistas «para qué Chávez les diga qué tienen que hacer». El actual ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, el ministro de Industrias y Producción, Tareck El Aisammi, y el ministro de Educación, Aristóbulo Isturiz, forman parte de ese grupo de creyentes en el ocultismo, que practican rituales convencidos de que los ayudará a perpetuarse en el poder.

Aunque Placer no cree que las batallas espirituales tengan algún efecto en el mundo real, dijo que algunos políticos venezolanos del gobierno y la oposición tienen la convicción personal de que están librando una lucha espiritual.

«Esa batalla entre el bien y el mal, los buenos contra los malos, los ángeles contra los demonios la están librando en la política venezolana también. Los sectores que creen profundamente en la santería-brujería, espiritismo y todo tipo de prácticas ocultistas recurren a estas fuerzas», dijo Placer vía telefónica. «Ellos van a dios rogando, en este caso al diablo rogando, a Changó rogando, a todas las deidades de la santería rogando, a Sai baba rogando y con el mazo dando», expresó Placer.

Y los opositores no se quedan atrás a la hora pedir ayuda adicional ultraterrena. Diputados y ex alcaldes en el exilio piensan que es indispensable destruir esas influencias negativas con cadenas de oración.

En el chisme más actual ahí tienen ustedes que  el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda fue por discrepancias principalmente por el Plan Nacional de Desarrollo, con Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia, y con el Sistema de Administración Tributaria (SAT).

En conferencia de prensa, el presidente sostuvo que cambiar la política económica lleva a que haya puntos de vista distintos, discrepancias, que se produzcan enfrentamientos incluso al interior del propio gobierno. Además adelantó que podría haber otras renuncias. Explicó que una de las discrepancias con Carlos Urzúa fue el manejo de la banca de desarrollo, que estaba a cargo de Alfonso Romo, y no había en esto acuerdo. «Había diferencias entre ellos (Urzúa y Romo), notorias. Eso era algo evidente que tenían diferencias y con otras áreas».

Tuvimos entre otras discrepancias -continuó- «el plan de desarrollo que hubieron dos versiones y la versión que quedó es la versión que yo autoricé. Incluso me tocó escribirla porque había otra versión y sentí que era continuismo».

El presidente sostuvo que la versión del plan de desarrollo presentada por Hacienda era una concepción en la inercia neoliberal y había que marcar la diferencia. Dijo también que hubo diferencias con el SAT. López Obrador detalló que Urzúa le planteó renunciar hasta el sábado para no afecta a los mercados, pero el presidente se negó y le planteó que fuera lo antes posible. «El planteamiento fue ya lo más pronto posible y vámonos». El mandatario dijo que los cambios continúan, no hay esa quietud

CNDH y las sombras de la descalificación.   El ombudsperson nacional, Luis Raúl González Pérez, pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador ser congruente con su convicción democrática y no estigmatizar la labor de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) a partir de información poco objetiva e inexacta que lo están conduciendo a «imprecisiones» y a no conocer a fondo la naturaleza de la institución.

Interrogado en torno a las afirmaciones del mandatario federal en el sentido de que el organismo nacional «no tiene mucha autoridad moral» ya que «guardó silencio cómplice cuando el Estado era el principal violador de los derechos humanos», González Pérez recordó que la CNDH se ha pronunciado ante graves violaciones a garantías en casos como Tlatlaya, Tanhuato, Apatzingán, Iguala y la Guardería ABC.

Esas declaraciones, dijo el ombudsman, lo sorprendieron y le preocuparon. «Me parece grave que se condene la disidencia y no sé si con ello se busque inhibir las atribuciones de la CNDH. Creo que al señor presidente no le están acercando la información objetiva, puntual, exacta y precisa, y lo están haciendo incurrir en estas imprecisiones».

González Pérez remarcó que el mandatario federal «es una persona de convicción democrática, por eso apelo a que se dé esa congruencia. Él viene (electo) de un proceso democrático, y ahora se cuestiona el papel del ombudsperson en un sistema democrático, quiere decir que todavía no se entiende la pedagogía, la naturaleza de la institución.

El organismo nacional, subrayó, cuenta con calidad moral al grado que la sociedad ha respondido con su confianza al solicitar su intervención ante la presunción de violaciones a sus derechos, lo que se muestra en el incremento reciente en el número de quejas. «Por eso me preocupa y ocupa que se hagan esas expresiones».

Indicó que las acciones de inconstitucionalidad presentadas recientemente por la CNDH ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación contra las leyes secundarias de la Guardia Nacional se hicieron con base en las atribuciones legales del organismo a su cargo y su objetivo es fortalecer el marco jurídico de esa nueva corporación.

«Nosotros desde siempre señalamos un posicionamiento claro, firme, respetuoso de la no militarización del gobierno pasado. Tan es así que interpusimos la acción de inconstitucionalidad (contra la ley de seguridad interior) y nos generó diferendo con el gobierno pasado. Y ahora ha interpuesto las acciones de inconstitucionalidad en un ejercicio de sus atribuciones (contra la Guardia Nacional), lo único que proponemos es que ese marco jurídico se fortalezca».

González Pérez confió en que los asesores de López Obrador, en particular los que se especializan en derechos humanos, «puedan exponerle que las diferentes visiones se pueden tener diferentes opiniones, pero los hechos son los mismos, ahí están los pronunciamientos que ha hecho la CNDH en la ley de seguridad interior, en Tanhuato, Apatzingán, Iguala, Nochixtlán y la Guardería ABC».

El presidente de la CNDH se dijo dispuesto al diálogo con el presidente López Obrador y con su equipo, y dijo que en ningún momento ni él ni el organismo a su cargo buscarán la confrontación.

La CNDH «es un contrapeso sano, no confrontativo, no es adversario de las instituciones, busca coadyuvar, podemos tener diferentes puntos de vista, pero ahí están las ideas, los argumentos para debatir, no debe ser polarizando los diálogos entre las instituciones, por eso apeló a que sus asesores en derechos humanos le acerquen la información y lo que es la naturaleza de este organismo, creo que siendo un hombre de convicción democrática puede tener este puente de entendimiento, no de unanimidad en los puntos de vista, pero que las discrepancias sean en un diálogo de argumentos y que no priven las descalificaciones y las estigmatizaciones».

Indicó que las acciones de inconstitucionalidad presentadas recientemente por la CNDH ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación contra las leyes secundarias de la Guardia Nacional se hicieron con base en las atribuciones legales del organismo a su cargo y su objetivo es fortalecer el marco jurídico de esa nueva corporación.

«Nosotros desde siempre señalamos un posicionamiento claro, firme, respetuoso de la no militarización del gobierno pasado. Tan es así que interpusimos la acción de inconstitucionalidad (contra la ley de seguridad interior) y nos generó diferendo con el gobierno pasado. Y ahora ha interpuesto las acciones de inconstitucionalidad en un ejercicio de sus atribuciones (contra la Guardia Nacional), lo único que proponemos es que ese marco jurídico se fortalezca».

González Pérez confió en que los asesores de López Obrador, en particular los que se especializan en derechos humanos, «puedan exponerle que las diferentes visiones se pueden tener diferentes opiniones, pero los hechos son los mismos, ahí están los pronunciamientos que ha hecho la CNDH en la ley de seguridad interior, en Tanhuato, Apatzingán, Iguala, Nochixtlán y la Guardería ABC».

El presidente de la CNDH se dijo dispuesto al diálogo con el presidente López Obrador y con su equipo, y dijo que en ningún momento ni él ni el organismo a su cargo buscarán la confrontación.

La CNDH «es un contrapeso sano, no confrontativo, no es adversario de las instituciones, busca coadyuvar, podemos tener diferentes puntos de vista, pero ahí están las ideas, los argumentos para debatir, no debe ser polarizando los diálogos entre las instituciones, por eso apeló a que sus asesores en derechos humanos le acerquen la información y lo que es la naturaleza de este organismo, creo que siendo un hombre de convicción democrática puede tener este puente de entendimiento, no de unanimidad en los puntos de vista, pero que las discrepancias sean en un diálogo de argumentos y que no priven las descalificaciones y las estigmatizaciones».

Por lo demás, todos estamos bien.

www.entresemana.mx

URL: http://misraicesdigital.com.mx/?p=14949

Escrito por en Jul 11 2019. Archivado bajo OPINION. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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