La grandeza del padre

Es el eje sobre el que gira la vida de un hogar

.-  Sin el padre muchos hogares se desintegran, la mazorca se desgrana rápidamente, de allí que los que han tenido la desgracia de perder al papá saben cuán enorme es su valor.

.-  No esperemos, dice Juan Manuel Gómez Morales, a que esté allí bajo tierra para irles a rezar o derramarles una lágrima, y decir si yo hubiera hecho esto o lo otro, hay que hacerlo como los homenajes, en vida.

Heriberto Bonilla Barrón __________________

Claro que ser padre es un don maravilloso que nos ha dado el Creador.

Nos hace su instrumento para generar una familia, para saberla conducir, formarla y hacerla gente de bien, aportativa para la sociedad.

Ser padre es uno de los puntos fundamentales que le dan sentido a la vida.

Por ello en FUERZA AGUASCALIENTES y MIS RAICES DIGITAL, hemos insistido en nuestros reportajes diarios desde el pasado día primero, a propósito del cercano Día del Papá, que al padre hay que amarlo hoy, mañana y todos los días.

Al padre por sobre todas las cosas hay que amarlo y respetarlo.

No esperemos a que se haya ido de la vida para saber lo que teníamos en casa.

Juan Manuel Gómez Morales.

Hay que decirle a los muchachos: descúbranlo, no opinen, primero descúbranlo; arrímensele a su padre, conózcanlo, escuchen sus consejos, demuéstrenle su amor los 365 días del año, no sólo en el Día del Padre.

No se vale esperar a que muera para reconocerle toda su grandeza e ir a llorarle y rezarle a su tumba, a manifestarle un amor y un compañerismo que en vida le negaron.

Desde luego hay que reconocer que a la madre se le debe siempre veneración, con cariño entrañable, admiración, amor profundo por ser la mujer abnegada que siempre está entregada al cuidado de sus hijos, que no les falte alimentación, comida caliente, ropa limpia y todas las cosas necesarias.

La madre siempre estará atenta y vivirá por y para los hijos, sin importarle el sacrificio que tenga que hacer, inclusive hasta el de ofrendar su vida.

¿Pero el padre?

El padre es el tronco de la familia, el eje sobre el que gira la vida de un hogar.

Sin el padre muchos hogares se desintegran, la mazorca se desgrana rápidamente, por los que han tenido la desgracia de perder a los padres saben cuán enorme es su valor.

Dejan unos vacíos tremendos que nunca, nunca, nunca nadie los puede ocupar.

Por lo tanto en FUERZA AGUASCALIENTES afirmamos que no esperemos a que estén allí abajo para irles a rezar o derramarles una lágrima y decir: si yo hubiera hecho esto o lo otro; hay que hacerlo como los homenajes, en vida.

Hay que hacerles sentir, no solamente decírselos, que son el centro de nuestra atención, de nuestro cariño y amor, dice contundente a FUERZA AGUASCALIENTES, el diputado priísta Juan Manuel Gómez Morales, quien advierte que estamos pasando no una época de cambio, sino que es un cambio de época.

Esta época se ha caracterizado porque los modelos extranjerizantes, a través de la televisión o el internet y el celular,  que tiene un gran poder, a través de las revistas, etc., nos traen unos modelos de familia que nosotros no conocíamos ni sabíamos cómo se daban.

Modelos en los que un joven a los 14 p 15 años ya tiene su departamento, ya vive fuera del hogar familiar; modelos en los que una jovencita sin ningún problema puede decir: ya tengo mi compañero, vivo con él, ya agarré mis cosas y me salí de la casa, luego regresa y no pasa nada.

Hay quienes ven bien que una persona a los 12, 13, 14 años ya desea tener su propia casa, forjar su propio destino, pero habría que preguntarnos ¿en qué condiciones?

¿A dónde va a ir, a la droga, al desempleo, ¨al alcoholismo?

Y aunque duela admitirlo, esto está pasando en muchos hogares de Aguascalientes, por lo que es responsabilidad de todos revertir esa situación, algo que constantemente me repite mi padre, don Augusto Gómez Villanueva.

Y mire, nos dice, lo que hoy nos duele, lo que más nos está pegando, son los suicidios, y fíjese cómo en los últimos años ya los aceptamos, ahora ya sólo son una estadística.

Y mucha gente estará de acuerdo conmigo en que antes con uno que pasara nos hacía hacer una revisión exacta de por qué se están dando las cosas, entonces habría que preguntarnos: ¿qué sucedió, por qué vamos así?

¿Será  que la actual generación está creciendo sin unidad, con falta de amor y de acercamiento a Dios?

Imagínese cómo andamos, nos dice Juan Manuel Gómez Morales, cuando apenas hace unos meses se suicidó un jovencito de 14 años, eso es algo que nos debe lastimar a todos.

Esto debe ser no un jalón de orejas, sino un regaño y una llamada de atención muy fuerte para nuestra sociedad, para que cambiemos todos, pero principalmente dentro del seno familiar.

Tengo muy presente lo que me dice mi papá don Augusto Gómez Villanueva y que creo que es algo universal:

«Mira hijo, todavía no nace un hijo que pueda juzgar a su padre».

Lamentablemente la generación de hoy no conoce ese mensaje.

Hoy admito que conozco casos de padres que cuando quieren llamarles la atención a sus hijos se encuentran con un trato que simplemente no se puede creer: No te metas en mi vida.

A ver al hijo en estado inconveniente y preguntarle, pero ¿por qué‚ llegaste a las tres de la mañana?

No, no se meta en mi vida, a mí déjenme en paz.

Y es que el joven de hoy está  desorientado, no sabe ni lo que quiere y se junta con gente nociva.

Y aquí debo destacar que entonces el padre, uno de los miles que existen en Aguascalientes, le respondió:

Espérame, ¿quién se metió en mi vida?, pues tú; un día de repente tu madre me dijo que no podía comer, que vomitaba y «se me hace que voy a tener un hijo» y eras tú, ni siquiera habíamos hecho pedido ni nada, mi relación fue con tu madre y un día apareció que tú viniste.

¿Sabes cuántas noches no dormimos?, tú te metiste en mi vida, yo dormía pata tirante, nomás te enfermabas de gripa o no podías respirar en la noche y nos tenías en vela, te metiste tú en mi vida, hijo, entiéndelo.

¿Sabes cuántas vacaciones ya no pudimos disfrutar tu madre y yo porque estabas enfermo o había que comprarte el cochecito, la andadera?, infinidad de veces. Vieja, vente, vamos a la playa, le decía y me contestaba: no porque el niño se asolea y le puede hacer daño.

Entonces nos la pasábamos en la casa.

Tú te metiste en mi vida mi hijito y lo acepté porque yo me discipliné y viví de acuerdo a lo que tú necesitabas.

Te metiste en mi vida hijito y nunca me lo exigiste, sabes que yo lo acepté, ¿entonces por qué me dices que me metí en tu vida y que me sigo metiendo ahora que has crecido?, ¿de dónde sacas eso?

A ver hijo, ¿quién se metió en la vida de quién?, dímelo; yo pude haberte dejado, y decirle a tu madre ¿sabes qué?, ya te embarazaste, ahí nos vemos, yo me voy; pero no, me quedo, lo voy a querer.

Ya creciste ahora, tú nomás recuerda una cosa hijo, todo lo que estás haciendo, todo lo que me estás diciendo te lo van a decir y quizá peor, te voy a mandar a un mensajero al que no vas a poder eludir, todos mis desvelos, las apuraciones de tu madre, que se enfermó o que ya la pobre no puede ni andar por tanta friega lavando cerros de ropa.

Nomás quiero ver cuando llegue mi enviado qué tan hombre eres para pagarle.

Y mi enviado va a ser un hijo tuyo, a él le vas a pagar lo que me debes a mí, ése va a ser mi enviado y quiero ver que seas hombre y le pagues puntualmente lo que le debes.

No puede ser, agrega Juan Manuel Gómez Morales, que un muchacho pueda convencerme a mí que a las tres de la mañana estaba rezando el rosario, que estaba en clase o que estaba estudiando.

En mi juventud mi padre con una sola mirada sabía reprenderme o hacerme ver que estaba haciendo mal las cosas y eso era lo que distinguía al Aguascalientes de antaño, el respeto, el cariño, la comunicación y el amor hacia los padres.

Aún recuerdo que a la hora de los alimentos si estábamos haciendo relajo, con una sola mirada imponía su autoridad y la aceptábamos con gusto, porque para mí y mis hermanos era y es único, el mejor, nuestro ídolo, nuestro guía y a diario le demostramos todo lo que sentimos por él.

Afirma luego que cuando se pierde al padre, se pierde a la figura que nos dio la vida, al que se sacrificó, al que nos dio su manto protector, al que nos dio su cariño, su amor.

Don Augusto Gómez Villanueva, nos dice  Juan Manuel, es único y claro que todos los días está  conmigo y no sólo en el Día del Padre, por lo tanto vive en mi corazón y en mi alma y por eso le doy gracias a Dios, lamentablemente hay muchos que no pueden decir lo mismo pues su padre ha sido llamado por Dios y entonces es cuando comprendemos que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

Sin embargo, particularmente creo que el respeto, el cariño y el recuerdo para con los padres de uno, nunca desaparece.

¿Entonces cuál es el mensaje final a propósito del cercano Día del Padre?

Que no ha nacido todavía un hijo que pueda juzgar a su padre, porque un hijo lo único que puede sentir por un padre es reconocimiento, gratitud y aprecio, por eso el mejor regalo que puede recibir un papá es la unión de su familia, el amor de su esposa y de sus hijos.

El mejor regalo para un papá es sentirse acompañado y apoyado por sus seres queridos.

Muchos pasarán ésta cercana fecha solos en un asilo, sin la visita ni la llamada telefónica de sus hijos y seguramente otros estarán en sitios y condiciones peores, incluso en sus mismas casas pero sin el mínimo detalle, porque habrá que reconocer que muchas veces, sobre todo cuando el padre es ya un anciano, parece que se convierte en un estorbo para los hijos.

En ese día tan especial que se acerca, el festejado, el padre y su esposa tienen que tener presente, ante tantos problemas, que no hay que prepararle el camino de la vida a los hijos, sino prepararlos a ellos para el camino que van a recorrer, porque si no terminan haciéndoles daño pues los harán en dependientes.

Hay que decirle a los padres que no les den golpes a sus hijos, denles consejos, porque los golpes se los dará  la vida, lo que si hay que tener presente en todo momento es que el padre hay que comprenderlo, hay que quererlo, hay que manifestarle que sigue siendo el ídolo, el amigo, el padre más padre que existe sobre la Tierra.

Mientras se demuestre ese amor, que es el que une a las familias, los problemas dejarán de serlo, no preocuparán tanto porque habrá, comprensión, unidad y amor, mucho amor.

Vamos pues, a manifestar ese amor al padre todos los días del año y no solamente en el Día del Padre.

URL: http://misraicesdigital.com.mx/?p=12710

Escrito por en Jun 14 2019. Archivado bajo DESTACADAS. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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