La lección de Tango, de Sally Potter (1997)

Para los amantes del tango, de la milonga, de las películas de baile en riguroso blanco y negro (como por ejemplo Swing Time y Top Hat, las de Fred Astaire).

Gillian Turner __________________

Sally Potter se encuentra en Paris. Entra a un lugar de tango y se enamora del baile. Busca al bailarín principal (el famoso Pablo Verón) y toma una clase con él, muy para principiantes. Sally Potter regresa a Londres a seguir preparando su siguiente película. Su casa sufre una invasión de termitas; es imprescindible reemplazar los pisos de madera. El pretexto perfecto para un viaje a Buenos Aires a seguir tras el tango. Toma clases con dos hermanos, simpáticos y muy buenos tanguistas. Sally aprende rápidamente (en su juventud entrenó como bailarina y coreógrafa). Aparece de nuevo Pablo Verón; queda impresionado con ella y la invita a bailar con él en un espectáculo en París. Potter le ofrece un papel en una película sobre el tango (La lección de tango, precisamente).

La película se divide en doce lecciones. Son lecciones de tango, y a la vez lecciones de vida, lecciones de los enredos del amor, el egoísmo, el narcisismo, cómo saber dirigir, cómo seguir. Potter, directora de cine, está acostumbrada al mando, a dirigir, a liderar. Verón, bailarín de tango, también está acostumbrado al mando, a dirigir, a liderar. Ninguno de los dos sabe seguir. Aprender a ceder es otra lección, y de las más difíciles.

Está filmada en radiante blanco y negro, con chispas de brillante color cuando se trata de la película que Sally Potter está intentando armar al principio: una historia loca (llamada Rage, o Ira) acerca de tres modelos, una que viste de rojo, una de amarillo, una de azul y un diseñador de modas sin piernas. Su proyecto lo rechazan unos prepotentes productores potenciales en Hollywood, dejándola libre para perseguir su sueño de aprender a bailar el tango, y hasta hacer su película acerca del tango.

Entre tango, milonga, lección y espectáculo, Potter y Verón caminan por las calles nocturnas de París y de Buenos Aires, en solitario contraste al bullicio de los antros tangueros. Además del tango, aprenden a saborear la posibilidad de un amorío, para quizás finalmente rechazarlo.

El argentino Pablo Verón, bailarín y coreógrafo, es una leyenda del tango. La inglesa Sally Potter, cineasta, hace películas siempre interesantes, innovadoras, diferentes. Empezando con Orlando (1992) basada en la novela de Virginia Woolf, la siguió La lección de Tango en 1997. Después, en el año 2001 estrena la que es mi película favorita de Potter: El hombre que lloró, que narra el largo y azaroso viaje que hace Suzie (Christina Ricci) en busca de su padre, en el camino enamorándose de César (Johnny Depp) un gitano que monta un caballo blanco, y haciéndose amigas con una vedette llamada Lola (Cate Blanchett). El hombre que llora tarda en aparecer y es — ¡John Turturro! en el papel de un famoso cantante de ópera. Mucha acción, bastante locura, y como siempre en las películas de Potter, personajes femeninos muy fuertes.

La lección de tango no está en cartelera. La vi en TV Unam. Seguramente se deja ver en servicios de streaming, como YouTube. Si te encanta el tango, si tienes debilidad por las películas de marca inglesa, es la película para ti.

URL: http://misraicesdigital.com.mx/?p=11604

Escrito por en May 26 2019. Archivado bajo ESPECTACULOS. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Iniciar sesión

Galería de fotos

120x600 ad code [Inner pages]
Designed by Gabfire themes