¿Podrás perdonarme? De Marielle Heller

Gillian Turner _____________________

¿Y en realidad quién era Lee Israel? Leonore Carol “Lee” Israel nació en Nueva York en diciembre 1939, murió en Nueva York en diciembre 2014.  En los años ’70 empezó a escribir biografías, la primera siendo una sobre Tallulah Bankhead (1972). Su tercer y último libro biográfico fue sobre Estée Lauder (1985), pero por mala suerte tuvo que competir con la autobiografía que publicó Lauder al mismo tiempo.

La acción de la película Podrás perdonarme empieza en el año 1991; aborda un episodio singular en la vida de Lee Israel, que entonces vivía sola en compañía de una gata viejita y enfermita llamada Jersey Girl. Lee pierde su chamba como corrector de estilo por bocona, y por tomar whisky en la oficina. Sufre “bloqueo de escritor” que la impide empezar una biografía más, ahora de Fanny Brice, comediante, cantante y actriz norteamericana muerta en 1951. Debe tres meses de renta. Llega a la fiesta de su agente, Marjorie, quien no podría estar menos interesada en Lee y sus fascinantes proyectos. Para vengarse Lee roba rollos de papel del baño y un abrigo del guardarropa.  El panorama es desalentador. La encontramos en un bar, sola, a las cuatro de la tarde, tomando whisky para alivianar sus problemas. Y ahí conoce a Jack Hock, quien es todo lo contrario de Lee Israel. Ella es bajita y gordita. Él alto y delgado. Ella se viste simplemente para cubrirse. Él se viste para impresionar. Ella es huraña, rechaza las relaciones sociales. Él derrocha encanto, platica con quien sea, entabla relaciones de inmediato. Ninguno cuenta con un ingreso fijo.

Un día la vida de Lee Israel da un vuelco. Haciendo algo de investigación para su biografía de Fanny Brice, encuentra unas cartas firmadas por Brice. Y las vende en una de esas librerías neoyorquinas que hoy en día van desapareciendo, donde se compra y vende libros raros y antiguos, junto con recuerdos y chucherías de celebridades ya fallecidas. Descubre que hay un gran mercado para las cartas de escritores famosos.

Empieza a escribir cartas, usando una colección de viejas máquinas de escribir, una para cada personaje. No son copias. Son falsificadas eso sí, pero son originales en que Lee las compone con la esencia de la persona que está imitando. Hace investigación, imita el estilo a la perfección de cada sujeto. Su personaje favorito parece haber sido la escritora y guionista Dorothy Parker. De ahí viene el título de la película (Dorothy, disculpándose por su comportamiento etílico en alguna fiesta). En una ocasión vemos a Lee disfrutando de Little Foxes en la TV (película en que colaboró la Parker con diálogos adicionales). Dorothy y Lee tenían en común un gusto descomunal por el alcohol, un humor caustico, un talento para el comentario mordaz.

Sigue un año y medio de actividad febril. Escribe alrededor de 400 cartas, de las personas más diversas, Edna Ferber, Noel Coward, Dorothy Parker para mencionar solamente algunas. Es una época de su vida creativa y gratificante. Lee por una vez se siente feliz, y además logra pagar sus deudas.

Claro, finalmente los rumores y las sospechas la alcanzan y debe recurrir a las considerables habilidades de su amigo Jack para vender las cartas. Como último recurso empieza a robar y vender cartas genuinas, sustituyéndolas por falsificaciones. La descubren. Recibe una sentencia de cinco años de libertad condicional, los primeros seis meses confinada a su casa. Su amigo Jack, tan amigo que la delató y colaboró con el FBI, recibe una sentencia de tres años de libertad condicional.

La película está basada en el libro que Lee Israel escribió acerca de este episodio en su vida. Publicado en 2008 tuvo más éxito que cualquiera de sus biografías.

Es una película muy lejos de las superproducciones ahora en cartelera, una entrañable reconstrucción de Nueva York en la última década del siglo XX, en que aparecen algunos de los lugares predilectos de Lee Israel: sus bares, el conocido Bar Julius, las librerías de libros viejos. Hay mucha música y canciones de la época, incluyendo la que canta el cantante trans-género (Justin Vivian Bond) en el Bar Julius famoso entre la gente gay de Nueva York. El guión (Nicole Holofcener y Jeff Whitty) está muy bien construido: ágil, terso, sin explicaciones innecesarias, y ni un diálogo que sobra. Los dos actores principales, Melissa McCarthy (Lee Israel) y Richard E. Grant (Jack Hock), son estupendos en sus papeles. Retratan a dos personas solitarias, que viven precariamente y sobreviven por milagro. Melissa McCarthy empezó su vida profesional como comediante, haciendo stand-up, antes de iniciar su trayectoria en el cine, básicamente en películas de comedia. En esta ocasión, ha construido un personaje complejo, intrínsecamente desagradable y a la vez conmovedor. Su versión de Lee Israel es gruñona, espinosa, cascarrabias, a quien le dificultan las relaciones humanas. (Se lleva mejor con su gata Jersey.) Encuentra un amigo en Jack Hock, y le confía su privacidad, sus secretos ¡hasta le recibe en su hogar! con resultados mixtos. Como Hock, Richard E. Grant encarna a la perfección ese alegre timador con un enorme encanto, una elegancia desgastada y finanzas precarias y de dudoso origen. Lástima que aunque ambos fueron nominados ninguno de los dos ganó su Oscar.

Es solamente el segundo largo metraje de Marielle Heller, su primero siendo The Diary of a Teenage Girl  (2015), acerca de las primeras, gozosas experiencias sexuales de una quinceañera. Sin embargo, veo que tiene varios proyectos en preparación, así que afortunadamente pronto habrá más noticias de ella.

Escrito por en Feb 28 2019. Archivado bajo ESPECTACULOS. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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