La violencia crece en la República Dominicana

Edilberto F. Méndez * ___________________

Santo Domingo (PL).- La violencia crece en la República Dominicana tras el inicio de 2019, cuestión que tiene preocupada a la población y autoridades del país.

Varios han sido los hechos de violencia y muerte que alteraron la vida de los dominicanos, desde el hallazgo de tres cadáveres calcinados dentro de una camioneta en la provincia La Romana hasta el asesinato de un coronel de la Policía el cual se dice hacía labores de inteligencia en el municipio de Baní, provincia de Peravia.

Pasando por la muerte de cinco jóvenes con edades que van de los 17 hasta los 22 años y el asesinato de un hermano del arzobispo metropolitano de la Arquidiócesis de Santiago, monseñor Freddy de Jesús Bretón Martínez, para despojarlo de una motocicleta.

Asimismo, al parecer están de regreso las muertes por ajustes de cuentas y narcotráfico, y en las últimas semanas se produjeron por lo menos 13 homicidios.

El fenómeno es de tal magnitud que el presidente, Danilo Medina, reconoció recientemente cómo se vive en una carrera contra el delito y “muchísimas personas, incluso de cuello blanco, están ligadas al narcotráfico y este penetró muchas áreas de Dominicana, incluso áreas militares y de seguridad.”

Lamentó los últimos hechos de sangre ocurridos en el país aunque dijo que la tasa de homicidios bajó de 24 por ciento a 15 en los últimos cuatro años.

El mandatario puntualizó cómo la situación actual delictiva no es una amenaza para nadie, pero se debe estar listos para cuando se sepa que una persona está vinculada al delito, reciba su sanción.

También dijo que aquí hay una cantidad de drogas la cual se queda, los narcotraficantes pagan en especie y necesitan convertir esos estupefacientes en dinero.

El problema ha hecho que la Policía Nacional instruya a sus efectivos sobre el reforzamiento de los servicios preventivos y operativos para preservar el orden público.

De igual manera, su director, el mayor general Ney Aldrin Bautista Almonte, trató con el alto mando policial nuevas estrategias a implementar con el fin de incrementar la lucha efectiva contra el microtráfico y así garantizar la paz y la tranquilidad de la ciudadanía.

Sin contar que la Policía anunció cambios, reemplazos y designaciones en los departamentos de la institución del orden en el Distrito Nacional, el Gran Santo Domingo, las provincias de Santiago, Dajabón, Azua y otras localidades del país.

Además, fue designado un nuevo director de Antipandillas de la Policía Nacional, el coronel Salustiano Tineo Matos, en sustitución del general de brigada Mario Objio Morales.

Y por si fuera poco, el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), Félix Alburquerque, dispuso cambios en departamentos, direcciones, divisiones y de inspectores de ese organismo, así como en puertos y aeropuertos dominicanos.

Ordenó que agentes del Ejército de República Dominicana, Armada, Fuerza Aérea y de la Policía, quienes prestaban servicios en distintas áreas de la DNCD, sean devueltos a sus respectivas instituciones para sustituirlos por nuevo personal.

En el caso de Baní fue removida y trasladada la dotación completa conformada por 15 miembros y se produjeron varias demociones.

Alburquerque, quien asumió sus funciones luego de que el mayor general José Matos renunciara a la presidencia de la DNCD, dijo: “desde aquí haré lo imposible para garantizar la paz y la tranquilidad y así reducir el flagelo del narcotráfico”

Por otra parte, expuso que como nuevo titular de la dirección, su nuevo norte sería el compromiso y su objetivo estaba encaminado a garantizar a las futuras generaciones armonía y paz.

A todo lo anterior deben agregarse los atracos y despojos de pertenencias a personas que ocurren en las calles de las ciudades del país y en los barrios, donde ni los elitistas de la capital escapan de esas acciones.

La mayoría de esos actos son realizados por jóvenes delincuentes quienes se desplazan en motocicletas, precisa la policía, pero lo cierto es que no hay hora, puede ser de día o de noche y existen lugares donde sus pobladores, medio en broma y medio en serio, colgaron carteles donde se lee: Zona de Atracos.

Lo expuesto hasta aquí muestra el panorama con el cual dio inicio este año preelectoral donde de por sí se necesita tranquilidad para enfrentar todo lo que se avecina en materia política, por tanto, no estaría mal detener esta ola de violencia y sobre todo atacar las causas, si fuera posible.

Momentáneamente, las alarmas se han encendido y se aprecia el interés de las autoridades del orden de emprender acciones encaminadas a enfrentar la violencia y las actividades delictivas para garantizar la tranquilidad ciudadana, pero habrá que ver.

Los movimientos sociales comienzan a activarse para pedir al gobierno que tome cartas en el asunto a fin de detener el impulso que llevan los delitos y no se convierta en una tendencia.

Sin dudas, hoy por hoy, enfrentar la violencia, el narcotráfico y los delitos en general es un reto que tiene por delante el gobierno dominicano, una batalla difícil y sin solución a corto plazo, porque se trata de una hidra de mil cabezas.

*Corresponsal de Prensa Latina en la República Dominicana.

Escrito por en Ene 26 2019. Archivado bajo INTERNACIONAL. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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