Postigo

En busca del enemigo

José García Sánchez ______________________

Sin duda la estrategia de algunos medios tiene una doble intención y un afán de manipulación informativa al enfrentar, desde su muy particular punto de vista a los empresarios con el nuevo gobierno. Desesperados por tener quién les compre los espacios que dejará de adquirir el gobierno a cambio de la carencia de críticas, los medios quieren congraciarse con los empresarios y demostrarles que su enemigo común es Andrés Manuel López Obrador.

La centralización del gobierno federal en la figura del ejecutivo ahora les sorprende, cuando, en realidad, nunca ha sido diferente. No cabe duda que el presidencialismo que se criticó tanto por varios años, tradición que motivó un libro que se volvió texto universitario, escrito por quien fuera rector de la UNAM, en su tiempo de lucidez, El Presidencialismo Mexicano.

El propósito de difundir una enemistad ancestral entre los empresarios y el poder político tiene que ver con dos antecedentes inmediatos y muy claros en la historia reciente del país, la primera es que desde el triunfo de la Revolución Mexicana los empresarios se convirtieron en los padrinos económicos de los funcionarios públicos, mientras éstos se convertirían en los padrinos administrativos y políticos de los inversionistas. La otra es la ya muy desgastada idea, pero aún efectiva para fines de manipulación informativa, de que lo popular y el empresariado son enemigos irreconciliables.

Porque los mexicanos vemos que luego de una plática en lo individual o de grupo, entre el Ejecutivo federal y los empresarios, todos salen satisfechos y en armonía.

El propio Carlos Slim ha dicho que no hay ni zozobra económica ni peligro de enemistades entre unos y otros. Sin embargo, hay quienes desde las cúpulas empresariales no dejan de intentar desgastar la figura presidencial con el simple afán de robar reflectores y arrebatar protagonismo.

Gustavo de Hoyos Walther, presidente Nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana, señaló recientemente: “Nos preocupa, de manera especial, la forma simplista y dogmática en la que se descalifican algunas de las transformaciones más importantes que se han hecho en el país en los últimos años, particularmente en el tema energético y en el ámbito educativo”.

Y ya convencidos de que hay división entre los mexicanos, porque así les conviene a ellos presentar el panorama nacional, convocó al Gobierno Federal a evitar la polarización y trabajar en concordia y cohesión social.

Los medios continuarán informando no sólo que los empresarios se sienten agredidos, aludidos, frustrados, arrepentidos, decepcionados, etc. Con el nuevo gobierno. Lo seguirán haciendo para lograr su atención y ofrecerles paquetes publicitarios ante el peligro inminente no sólo de seguir ganando lo que recibían del gobierno federal en el trueque de espacios comprados a cambio de mordaza sino para tratar de alcanzar la victoria informativa sobre lo que hasta ahora ha sido transparente hasta el absurdo en relación a las actividades de los nuevos funcionarios públicos.

La trampa de los medios está tendida. Su esperanza está puesta en la desinformación de la población, que no es poca gracias a sus artificios, y en la posible ingenuidad, que suele existir a pesar de todo, de los empresarios.

www.entresemana.com

Escrito por en Dic 4 2018. Archivado bajo OPINION. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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