Nace Una Estrella  (A Star is Born)

Gillian Turner _________________

¿Una cuarta versión de Nace una Estrella? ¿De veras? ¿Por qué a Hollywood le encanta esta historia de la estrella en decadencia que se enamora de la estrella en ascendencia? La estrella en ascendencia finalmente lo eclipsa y se provoca el desenlace trágico. ¿Y cuándo vamos a ver una versión en donde la nueva estrella es hombre, la vieja estrella mujer (un nuevo Sunset Boulevard, quizás)?

De las versiones anteriores, resalta la de George Cukor con James Mason y Judy Garland. Cukor ya había dirigido What Price Hollywood? en 1932 con una trama parecida: Constance Bennett encarna una mesera cuya carrera se despega al conocer a un alcoholizado productor de cine en Hollywood (Lowell Sherman). Cukor hizo Nace una Estrella en 1953/1954 con Warner Bros., y su estreno el 29 septiembre, 1954 fue un éxito redondo. Poco después empezaron las quejas de los distribuidores: la película era demasiado larga. Su duración de 196 minutos representaba menos funciones diarias. Harry Warner mismo decidió cortarla, muy mal, y sin la asistencia de Cukor, para quedar en 154. En 1983 se logró restaurar la película a su duración original. Desafortunadamente ni George Cukor ni Judy Garland estaban vivos para verla.

De la película que ahora se estrena, el actor Bradley Cooper no solamente actúa como el cantante en decadencia sino co-escribe el guión, dirige la película, y canta.

No hace falta, en realidad, contar la sinopsis: Jackson Maine (Bradley Cooper) es un cantante de country (o algo parecido a country) en la cima de su fama. También es alcohólico. Saliendo de una función, en busca de un trago, se encuentra en un bar que se reserva los viernes para los Drag Queens. Y ahí está Ally (Lady Gaga), la única artista mujer. Canta una versión potente de La Vie en Rose. Y ahí empieza el romance. El día siguiente Jack insiste que la acompañe a un concierto suyo. La hace cantar. Es un éxito arrollador. Un productor de música pop se interesa en ella. Su carrera es meteórica. Mientras tanto la de Jackson va para abajo. Decir más echaría a perder los toques que dan originalidad a esta película.

La primera parte tiene un ritmo sostenido y una energía desbordante. Abre con una función de Jackson Maine, con un mar de fans … histeria, éxtasis, música, ruido … todo lo que representa el concierto de un star en la cumbre de su carrera. Luego, el cambio de la presencia multitudinaria a la intimidad. Jackson, con su fiel chofer, buscando un trago. Conoce a Ally. Cambia de nuevo el ritmo. La secuencia de un segundo concierto de Jackson, cuando Ally canta con él, es realmente formidable. La cámara sigue a Ally detrás del escenario, entre cables, técnicos, el caos acostumbrado.

 La siguiente escena en donde cantan un dueto ellos dos está cargada de emoción, de energía, con una electricidad vibrante. La segunda parte, a mí me pareció un poco menos cargada, menos intensa, pero igual con detalles notables. Es importante entender que Jackson no siente celos del éxito y triunfo de Ally. La quiere demasiado. Siente rabia al ver como el tenebroso manager transforma a Ally en un vehículo más de la música pop, con coreografías, bailarines, luces, etc. En realidad Ally no necesita eso. Su voz, su presencia, es todo. Y Ally quiere demasiado a Jackson. Le perdona todo: sus borracheras, su comportamiento, sus escándalos. En fin, esta es una historia de amor, sin final feliz.

Lady Gaga.

Bradley Cooper es un tour de force. Empezó a preparar la película en 2015, buscando a los actores que quería, escribiendo el guión (con dos más), colaborando con Lady Gaga para las canciones. (Muchas de ellas son suyas, por lo menos la primera es de Cooper.) Además de cantar muy bien, su actuación es vigorosa y a la vez discreta, llena de matices, nunca sobre actúa. Como dice él en una entrevista, todo está en los ojos. Y es cierto, en esta película las miradas lo dicen todo. ¿Qué se puede decir de Lady Gaga? Es formidable. Parece ser la primera vez que actúa en una película con un papel principal. De hecho, en los créditos su nombre aparece primero, antes del de Bradley Cooper. Y es una fuerza de la naturaleza, con una voz mágica, potente, muy bien utilizada.

Todos los actores secundarios son estupendos, incluyendo notablemente a Sam Elliott como el hermano de Jackson, y hasta el perro Charlie (el perro de Bradley Cooper), la fotorgrafía muy bien lograda (por Matthew Libatique quien también trabajó en El Cisne Negro, y Venom ahora en cartelera, entre otras). Reitero, siento que en la segunda parte la película pierde fuerza, y bien podría haber terminado bastante antes, sin la secuencia final, aunque según dice Cooper es una escena muy importante, imprescindible para él.

Escrito por en Oct 16 2018. Archivado bajo ESPECTACULOS. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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