Porrismo, una cicatríz en la educación de México

Utilizados como carne de cañón o golpistas, la clase política a manipulado y utilizado a un sector de la comunidad estudiantil en contra de ellos mismos, la educación y la libertad de pensamiento.

 

Foto publicada en proceso.com de los hechos ocurridos el pasado 3 de septiembre en las inmediaciones de rectoría en Ciudad Universitaria Ciudad de México.

Bien se sabe que estos grupos siempre se han manipulado por las mafias corruptas, ya sean políticas o bien de la misma institución.

Pero, ¿cómo iniciaron estos movimientos “estudiantiles”?

Los albores de éstos, de dieron en los grupos creados en 1942 con los trabajadores y estudiantes que se habían lanzado a defender el Instituto Politécnico Nacioal (IPN) tras la intromisión de federales, políticos y militares (fuerzas de la extrema derecha), en su institución durante la época cardenalista. Aunque fue en 1930, cuando Aurelio Vallado (estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que tenia amistad con el ex-presidente, Miguel Alemán), quien recluto a los primeros porros “Los pistoleros de la rectoría” fundados hasta 1952 durante un clásico del fútbol americano pumas-burros blancos.

Desde su debut, tenían un pensamiento libertario y guerrero con la disposición de dar su vida en el campo con tal de proteger a sus “hermanos” y su universidad; Con una filosofía autónoma anti imperialista las rectorías se corrompieron y les convirtieron en hampas manipulados, utilizados para el sometimiento de los verdaderos poseedores del seudónimo porro.

Sin embargo existe otra corriente más apegada a los derechos del estudiantado, alumnos comunes que convocan a mitines y luchan por sus derechos universitarios, como el reciente caso de los CCH Azcapotzalco y CCH Oriente, entre las distintas comitivas que son perseguidas y ahuyentadas por los mismos Directores de los planteles mediante el ya conocido grupo porril de choque, como el que agredió a alumnos e incluso padres de familia a inicios de este septiembre cerca de la rectoría de CU.

Son justo estos estudiantes ocupados de las necesidades auténticas de la comunidad, que con una sola llamada puede levantar barricadas, crear paros y conseguir mesas de trabajo con las autoridades de las instituciones universitarias de cualquier ciudad o país, en beneficio no solo del estudiantado, si no también de la sociedad en general.

Lamentablemente tal es la fuerza y violencia de los mal llamados luchadores estudiantiles (porros), que se podría considerar  un empleo, pagado por partidos y servidores al llamarlos a apoyarles enmascarando deliberadamente el apoyo por parte de las instituciones a esta lastimera mancha de la educación en México.

Basta ver un documental “Porrismo De Antaño” en YouTube que nos habla tanto de los inicios, como de estas alianzas que laceran la dignidad de una comunidad estudiantil que no cesa de preguntarse…

¿HASTA CUÁNDO?

 

 

Escrito por en Sep 22 2018. Archivado bajo Juicio Zafio. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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