La ciudadanía deshizo ataduras del autoritarismo

.- …de la degradación y el uso faccioso de las mafias del poder en contra del poder legislativo de la capital de la República mexicana.

.- En el histórico recinto de Donceles, quedó instaurada la Primera Legislatura del Congreso de la Ciudad de México.

.- Los habitantes de esta Metrópoli ya no serán ciudadanos de segunda, ya que cuenta ahora con una Constitución de avanzada que pone por delante a las personas y sus derechos.

.- Estamos aquí porque…la Cuarta Transformación del país no es un simple cambio de siglas, sino el inicio de un cambio de régimen en el que ningún poder ha de avasallar a los demás, sentenció el luchador social y diputado local Jesús Martín del Campo.

Blas A. Buendía / Reportero Free Lance __________________________

blasalejo@yahoo.com

El lunes 17 de septiembre de 2018 se suscribirá como un día que cambió en su totalidad la histórica gesta democrática del México moderno, que duró más de dos siglos de dogmatismos a ultranza en el devenir de la nación donde corrieron ríos de sangre por el sacrificio de sus actores por alcanzar un absoluto cambio republicano.

Se enmarcó un hito histórico al quedar instalado el Primer Congreso de la Ciudad de México, fruto de un largo camino, del esfuerzo, el sacrificio y las luchas de miles de ciudadanos que enfrentaron en distintos momentos de la historia mexicana al poder autoritario que se empeñó en décadas en tratar a los habitantes de esta Ciudad, la Ciudad-Nación como ciudadanos de segunda.

El primero de julio (2018) los habitantes de esta Ciudad reafirmaron su inquebrantable decisión de caminar por un sendero democrático, libertario y progresista. Pese a todas las adversidades la Ciudad de México ha ratificado una y otra vez su vocación democrática.

En la Ciudad de México se ha hecho una realidad el programa histórico de la izquierda que condensa los anhelos y las demandas de los de abajo, de los vulnerables y los desprotegidos.

Al respecto, el presidente diputado José de Jesús Martin del Campo Castañeda -un otrora guerrero de la vieja guardia de la izquierda-, por su condición de haber sido elegido como tal por el pleno del recinto de Donceles, emitió la Declaración Solemne por la que se hace del conocimiento a los habitantes de la Ciudad de la entrada en vigor de la Constitución de la Ciudad de México y de su Poder Legislativo.

Estamos aquí –expresó en histórico discurso cuya tesis se presenta cual pronunció-, porque a pese a todos los obstáculos que puso el poder, la Ciudad de México cuenta ahora con una Constitución de avanzada que pone por delante a las personas y sus derechos.

Nuestra obligación, compañeras y compañeros legisladores, es estar a la altura del sacrificio de los heroicos habitantes que reconstruyeron esta ciudad tras los sismos de 1985, de los sueños de los estudiantes de 1968 cuya gesta tiene ya 50 años, de los 1971 y de 1986; de la energía de los jóvenes que hoy están nuevamente en las calles, quienes no sólo nos recuerdan a nosotros mismos, sino que remueve nuestra fe laica en el futuro.

Estamos aquí gracias a los maestros, los médicos, los ferrocarrileros de los 50; gracias a los luchadores contra el FAT electoral de 1988 y a todos los que en distintos momentos alzaron la voz contra la injusticia y el abuso.

Desde su primer gobierno electo que encabezó el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, tras un triunfo contra viento y marea, nuestra ciudad se ha consolidado como la vanguardia en la construcción de un sólido edificio de bienestar social y de apoyo a los demás desfavorecidos.

Estamos aquí porque los ciudadanos de la capital han demostrado siempre que no existe trampa ni obstáculo que los pueda vencer, como lo vimos en la movilización popular contra el desafuero de Andrés Manuel López Obrador, tramado y ejecutado por quienes traicionaron la democracia.

Estamos aquí por la vocación de izquierda de esta ciudad, por su constitución de avanzada y sobre todo porque tenemos una historia colectiva que no pertenece a nadie y nos pertenece a todos.

Estamos aquí porque el voto ciudadano decidió poner en su sitio a quienes años abandonaron a la gente para privilegiar los negocios propios y de sus favorecidos.

La Constitución que nos permite instalar el Primer Congreso de la Ciudad de México el día de hoy fue posible gracias al esfuerzo de muchos y a la voluntad política en el seno del Congreso Constituyente, plural y diverso.

El 1° de julio los ciudadanos decidieron con sus votos tener un Ejecutivo fuerte, dotado de una legitimidad democrática sin precedente en las últimas décadas. Del mismo modo, otorgaron a la Coalición Juntos Haremos Historia la mayoría en el Congreso en un movimiento que rebasa con mucho a las fuerzas políticas que le dieron vida, porque sumó a ciudadanos de todos los estratos sociales y todas las regiones del país, convencidos de la necesidad de un viraje profundo en el rumbo de la Nación. Se ha querido ver en este resultado un riesgo para nuestra democracia, riesgo que por cierto nunca advirtieron por ejemplo el Pacto por México que suplantó al Congreso y los órganos autónomos.

Se equivocan. La Cuarta Transformación del país no es un simple cambio de siglas, sino el inicio de un cambio de régimen en el que ningún poder ha de avasallar a los demás.

Lo ha expresado con toda claridad en diversas oportunidades el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador, quien ha dicho con toda claridad y cito: “El Ejecutivo no será más el Poder de los Poderes ni buscará someter a los otros; cada quien actuará en el ámbito de su competencia y la suma de los trabajos respetuosos e independientes, fortalecerá a la República y el Estado Democrático de Derecho y transitaría del ideal a la libertad”.

Así debe ser por el bien de la Ciudad y del país. Así en lo que a nosotros corresponde, habremos de trazar la ruta para dar paso a la nueva cultura política, a las nuevas prácticas que son mandato de las urnas.

El Primer Congreso debe recuperar el alma que arrebataron al Poder Legislativo los órdenes, desde otro de los Poderes, el papel que confiscaron desde cúpulas y produjeron la degradación y el uso faccioso de los poderes que tiene el Legislativo. El Primer Congreso de la Ciudad de México será la casa del pueblo, el espacio natural para la liberación, el consenso y los acuerdos en beneficio de todos.

Por eso es el más alto honor en representación de la ciudadanía, el Congreso de la Ciudad de México, I Legislatura, en cumplimiento de lo que dispone el Artículo Primero Transitorio de la Constitución Política de la Ciudad de México, emitir la siguiente declaratoria solemne:

Se hace saber a los habitantes de la Capital la entrada en vigor de la Constitución Política de la Ciudad de México a partir del 17 de septiembre de 2018, puntualizó el diputado morenista Jesús Martín del Campo, en un acto protocolario desarrollado en el espacioso escenario legislativo de Donceles y Allende.

Escrito por en Sep 18 2018. Archivado bajo NACIONAL. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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