Equivocados: sólo los periodistas

Comparto Viborianus…LUNES 17 SEPTIEMBRE 2018. Basta de muerte y saqueo. Sigamos alzando la voz, exigiendo Justicia y Paz. !ALTO AL TERRORISMO!

Victoriano Robles Cruz ____________________

Tiene mucha razón nuestro colega, al corregir o edificar, sobre la información que diversos medios de comunicación vertieron sobre la insigne y necrófila cifra de los 400. En los días últimos de la semana pasada el número de ejecutados, tan sólo en la ciudad de Cancún, rebasó los cuatro centenares de homicidios dolosos. En el mensaje del whatsapp se leía lo siguiente: “Felicidades a las autoridades responsables de garantizarnos la seguridad y paz social: !!!!llegamos al ejecutado numero 400!!!!”. A lo que él colega respondió: “No seas mal agradecido… ¿crees que es fácil alcanzar la cifra?”.

Desde luego que tiene razón -lo conocemos-, porque él no es afecto a la necrofilia, ni tampoco es un potencial homicida; tampoco está lleno de ingenuidad, mucho menos de sarcasmo; sino que sentía una curiosidad genuina por la búsqueda del significado y un propósito de la vida. No pensamos exista alguna persona dentro de la población, sí, de los ciudadanos de la calle, de los tipificados como normales, en sus cabales pues, con aprecio a la vida que sienta emoción por las cifras de ejecutados en esa tumba turística de Cancún. ¡Pero, dentro del poder es otra cosa!

Nuestra máxima es aquella que nos lleva a creer, y hasta pensar, que ni uno de los arrastradores de la pluma, ni del teclado, puede ser tan mentecato, sonso, tan lerdo; como para no visualizar argumentativamente y con un razonamiento diferente las provocadoras escenas de la destrucción de la vida. Lo vemos así: La responsabilidad obliga, estás comprometido con la razón como medio para descubrir y justificar lo que es importante para ti, para la población, para los lectores, por ese débito con la sociedad. Por eso resalta el meritorio esfuerzo de la gobernanza actual para lograr alcanzar esa cifra. No cualquier entidad de la federación ha logrado esa meta.

Existen tantas razones para vivir, que, a veces nos resulta difícil comprender esa peligrosa irresponsabilidad, no del homicida, sino de quienes tienen la tarea de brindar protección a la población, sí, de quienes fueron electos para proteger a los ciudadanos. ¿Por qué no cumplen con sus deberes como servidores públicos? ¿Por qué sí se regodean con esas cifras de la necrofilia cancunense? Quizá estemos equivocados y seamos críticos por no entender los satisfactores de la gobernanza del cambio. Deben haberle costado mucho esfuerzo alcanzar esa cifra, rebasar con creces las del año pasado. Todo 2017 la cifra fue de 222, ahora cuando falta tres meses y medio para cerrar el año el incremento ha sido de 180 por ciento. Y nos advierten que van por más. Le apuestan con llegar a rebasar las 600 ejecuciones en 2018. Suponemos que las metas para 2019 serán mayor a las mil ejecuciones.

Al menos entre los defensores acrisolados, dentro de esta estulticia, vierten maravillosas explicaciones por querer defender las cifras de los homicidios dolosos. Insistimos, solamente nosotros, los periodistas, somos los tercos en querer ver las cosas diferentes de como la diseñan y aplican los miembros de la gobernanza. Hay hasta quienes se atreven a emitir disculpas por Carlos Joaquín, como interprete personal de su voz, para salvarlo del éxito de su gobernanza en materia de seguridad.

Quizá, para ellos, los miembros de la burocracia si signifique un triunfo, una victoria las cifras de las ejecuciones. Y nosotros necios para ofrecerle esa dimensión del reconocimiento, las palmas, la gloria pues, por ese escalonado crecimiento de las ejecuciones en apenas dos años. Mientras para la elite del poder resulta significativo el logro de los 400, sin importar que piensa la población, ni los familiares de las víctimas, los desheredados.

Y tiene razón nuestro colega, los triunfos en la gobernanza, por los regular se guardan en un lugar de reserva, no se sale a gritarlo a los cuatro vientos. Como aquel individuo que se saca la lotería, de inmediato se esconde del posible reconocimiento del premio obtenido, evita socializar tal acontecimiento. Al igual la gobernanza, oculta esas cifras de la delincuencia, pues en el segundo informe ni se dijo nada, ni se tocaron las cifras, todo bajo estricta reserva. La satisfacción es sólo para ellos. No se atreven a compartir sus placeres, sus triunfos, con los ciudadanos. Recordemos a Voltaire (1694-1778) aquel filósofo y escritor francés decía: “El que revela el secreto de otros pasa por traidor; el que revela el propio secreto pasa por imbécil”. ¡Nunca seremos mal agradecidos!

Viborita: La noche del 15 de septiembre llegó a la redacción una imagen del tumultuoso evento en la explanada, eran las 10:46 pm. En ella se observaba la escasa presencia de los chetumaleños en el tradicional evento. Al emisor le preguntamos si superaba los 500 individuos, a lo que de inmediato nos contestó: nuestras estimaciones alcanzan a las 2 000 personas. Le replicamos: ya te volviste muy oficialista y ajusto las cifras, la verdad entre un mil o mil quinientas. Y prosiguió: además resta los empleados de las diferentes medios y asistentes. Le preguntamos: entonces Pandora ha decaído mucho, pues no logró reunir más de dos mil chetumaleños en la explanada. Revisamos el domingo diferentes medios no encontramos alguna cifra de asistencia. La excusa siempre existe, esa noche peleaba el Canelo contra Golovkin. ¡Ya será en otra Pandora!

PD.- “Los charlatanes son los hombres más discretos: hablan y hablan y no dicen nada”. Alfred d’ Houdetot (1799-1869) Escritor francés.

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Escrito por en Sep 18 2018. Archivado bajo COLUMNAS, Viborianus. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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